EL SALVADOR EN SU LABERINTO
El Salvador es un país donde el tiempo parece detenido. No es una evocación ideal del pasado, sino la evidencia de que los vicios de la política, reflejados en la calle, de una sociedad en esencia injusta; se hacen perpetuos.
Los salvadoreños celebraron con entusiasmo la firma de los acuerdos de paz, pero con el escepticismo y los temores propios de la experiencia política acumulada al lidiar con los dueños del país, y les dio el beneficio de la duda. La oligarquía también percibió esos temores de la población, fruto de su experiencia de como tratan a esta sociedad. Esos temores como vemos, han sido explotados en los últimos años. La derecha a regañadientes firmó esos acuerdos, Cristiani ni quería ir a firmarlos.
Como se ha mostrado recientemente, la derecha negoció con el propósito de ir erosionando paulatinamente los escasos avances en la “democratización” del país, sobretodo después de la llegada de la administración Bush a los Estados Unidos. Estos acuerdos, firmados apresudaramente por los comandantes del FMLN, y cuando decimos apresudaramente, no es en abstracto, como dice la canción:
Solo faltaban 5 para las doce del fin de año de 1992.
Ahora de nuevo se ha tenido que recurrir al seno de la ONU para que ésta investigue las recientes violaciones a los acuerdos.
Ya es costumbre en este país acudir a tutelas externas para dirimir los problemas nacionales; si no son sus patrones gringos, será la Comunidad Europea, tal como recién ocurrió con la aprobación de los derechos sindicales de los empleados del gobierno, de nuevo a regañadientes y luego de poner candados que obstaculicen los derechos de los trabajadores. Solo aquí pasa eso, en otros paises del continente no ocurren casos parecidos.
Aquí ni las apariencias de un remedo de democracia se cuida la oligarquia de aparentar. Son tan burdos que seriamente hay que pensar en manos de quienes estamos.
En el accionar de cada dia, los que dan la cara son los
soldados que “sudan” la camiseta (reclutados de sectores sociales que usaron la guerra para lucrarse), ya que los capataces del país se dedican a cuidar de sus negocios, muchos de ellos ignorantes autoritarios. Solo aquí se puede tolerar que un ministro de Medio Ambiente diga, por ejemplo, que la creación de un campo de golf es mucho mejor que los árboles para mantener la calidad del aire, o que un ministro de salud deje que se pudran medicinas por valor de millones de dólares, sin que la sociedad se inmute, o que tengan a la población consumiendo agua contaminada, etc.
Los medios oficiales, como es costumbre, ignoran o silencian estos hechos porque son una tapadera para cubrir los desmanes del poder autoritario de éste país. Pese a estos hechos condenados por amplios sectores de la población, aún es triste constatar de que hay un gran sector del pueblo indiferente o resignado a que esto continúe, a tal grado que hasta somos felices en sumo grado por sufrir estas condiciones, tan es así que estamos entre los diez paises más
"felices" del mundo,mientras los abusadores se rien a pierna suelta.
Por esa razón, desde abajo, desde la sociedad, han aparecido formas de expresión, como este blog o revista para dar a publicidad el descontento popular y así contribuir a crear una genuina democracia participativa en este país. Una democracia genuina no será construida sin la participación directa, sin la acción directa del pueblo.