miércoles, 06 de septiembre de 2006
Imposible ser salvadoreño, o hablar de salvadoreñidad sin que el tema de la violencia esté presente. En el tema anterior ya empezábamos a tocar el tema e incluso lancé una teoría bastante subjetiva, lo sé, pero aunque resulte falsa su intención es clara, tratar de sacudir las conciencias.

Como recordatorio, la famosa teoría es que parte de nuestro carácter violento se debe a un menosprecio de sí mismo y a un complejo de inferioridad acentuado hacia los cheles que consideramos automáticamente como la clase alta que históricamente, desde la colonia, nos han jodido hasta los huesos.

La teoría no es tan simple que eso, porque hay muchos aspectos que componen nuestro llamado carácter violento. Vamos a tratar pues de repasar algunos elementos que nos hacen falta para enfocarnos bien en el problema de la violencia.

Algunas cabezas calientes podrán estarme reprochando el hecho de lanzar una teoría en la que la violencia pareciera venir de un solo lado. Pero no, en general, todos los salvadoreños (entiéndase, capas sociales, económicas u otras) somos generadores de violencia.

El Salvador tiene una larga historia de violencia acentuada en las últimas décadas, a partir de una toma de conciencia social y del estudio del marxismo. Por durante 450 años la violencia venía casi prácticamente de arriba hacia abajo. Pero en los últimos 50 (o si se quiere tomar como punto de partida el año 1932) la violencia se volvió, digamos algo así como…bi-direccional. Esto enfureció a los patrones del país, y comenzó una represión sistemática en contra de los movimientos sociales y populares. En estas últimas décadas, esa violencia (que siempre existió desde arriba) fue asumida como parte del confrontamiento entre los dos grandes bloques ideológicos del momento. La historia se estaba re-escribiendo, y los poderes dominantes encontraron una excelente excusa para justificar la violencia de Estado : el comunismo.

Las clases ricas, altas o poderosas también han sido tremendamente violentas. Pero a diferencia de la violencia de los de « abajo », no son los ricos los que salen a matar, ellos pagan para que otros maten. Otra diferencia es que los de arriba no padecen de un complejo de inferioridad, sino de uno de superioridad. Es casi comprobable que entre más intenso sea el complejo de inferioridad de unos, más intenso será el complejo de superioridad de los otros. Casi una ley de la física !

El origen pues de nuestro carácter violento ha sido la interacción entre dos modos de ver, sentir y vivir el mundo completamente diferentes.

La expresión más visible de nuestro carácter violento ha sido malintencionadamente mediatizado, las maras. Las maras son casi nuestra carta de presentación en el extranjero. Mucha gente en el mundo, lo único que sabe de El Salvador, es que ahí hay una pandillas terribles. Este fenómeno ha sido tan ampliamente mediatizado porque le conviene al Estado, es decir, a los patrones del país (arenazis), porque esa realidad esconde la verdadera fuente de violencia. Y la verdadera fuente de violencia ha sido y es el dominio asfixiantemente violento de las clases altas sobre las bajas desde los tiempos de la colonia.

Pero El Salvador no es el único país que ha sufrido estos tipos de injusticias y violencia, pero es el país que se distingue entre los demás por su violencia particularmente intensa. Bueno, ni modo…tenemos que aceptar entonces que ser violentos será parte de nuestra identidad…aunque jamás hayamos matado ni una mosca o quitado por la fuerza un dulce a un niño…hehehe.

Cuando leo los diarios, cuando anuncian crímenes, asesinatos, masacres, en un 90% éstos son adjudicados sin prueba alguna a las maras, sin ninguna investigación previa, sin nada…aunque ellos no hayan tenido nada que ver, en la psiquis de la gente queda grabada aquella imagen del marero asesino. No estoy diciendo que las maras sean santas palomitas…no, al contrario, yo sé muy bien que son un problema social enorme, pero el aparato de desinformación del Estado se aprovecha de esta cortina de humo para esconder sus propios crímenes. La violencia y la represión en contra del pueblo se mantienen intactas desde hace 500 años. Nada ha cambiado. Y mientras los ricos consideren que existen amenazas a sus intereses económicos ellos seguirán resolviendo sus temores con violencia y más violencia.

Acá tenemos que hacer una pausa para el café…no, estoy bromeando pues no tomo café hehehe. Una pausa para reflexionar. Un 99.9% de los asesinatos y de la violencia social en El Salvador es cometida por y sobre…mestizos. La violencia de los de « abajo » ni siquiera está intrínsicamente dirigida a los de « arriba ». La violencia hacia los de arriba es prácticamente de origen criminal. Este tipo de violencia es diferente a la que nos hemos estado refiriendo. La violencia criminal no tiene nada que ver con la « lucha de clases ». Podemos separar en dos la violencia que vivimos actualmente en El Salvador : por un lado, una violencia criminal que no perdona a nadie, ni ricos ni pobres, ni medianos, ni chiquitos…y una « lucha de clases » orquestada por la ultra-derecha arenazi, con una minúscula y enana respuesta de parte de la izquierda.

Para la izquierda del tiempo de la guerra, era fácil identificar al enemigo : el 10% de patrones, la cúpula militar, los paramilitares y el ejército. Para la izquierda asambleísta, la tarea de reconocer al enemigo se ha vuelto más difícil. Nos hemos dado cuenta que entre los ricos hay personas de bien, que incluso comulgan con las ideas de base del Frente…es decir que ya no podemos ni siquiera echarle la culpa de todo a ese 10% de ricos en su integralidad. Ese sería caer de nuevo en el error primario del izquierdismo infantil. Los militares ya no tienen el poder político, por lo tanto difícil identificarlos como enemigos. El enemigo de la izquierda es claramente « arena ». Pero como supuestamente estamos en un proceso de democratización, este antagonismo debería ser puramente técnico, político. La « lucha de clases » de la izquierda está dormida por la incapacidad de mostrar del dedo a su enemigo « de clase ».

Mientras tanto, el bando arenazi conoce perfectamente a sus enemigos « de clase » y golpea con mucha precisión, después todo queda envuelto en la nube de humo de la violencia criminal.

La hora del resumen ha llegado. Somos violentos porque desde siglos hemos sido víctimas de la violencia ejercida sobre nosotros de parte de nuestras élites de poder; dominados, hemos desarrollado un terrible complejo de inferioridad que exteriorizamos en violencia criminal y de vez en cuando, social. Este complejo de inferioridad es proporcional al complejo de superioridad de las clases altas que combinado al instinto asesino de la defensa de sus intereses, hace de El Salvador un país explosivo. La violencia se paga con violencia, particularmente en El Salvador. Estamos obligados a convivir con dos tipos de violencia : la criminal que no perdona a nadie y que no es exclusiva de ninguna clase en particular, y la social que además de ser histórica sigue vigente.

También podemos deducir que la violencia social, puede no ser necesariamente violencia « entre clases », si no más bien, violencia « entre ideologías ». Pero este tipo de violencia, como ya dijimos antes, es más pronunciada a partir de las teorías revolucionarias de Marx. Antes de Marx, la violencia debe concebirse sobre todo como una violencia de dominio y control social. Ahora hablamos de violencia entre « derechas e izquierdas », entendiéndose que la derecha defiende los intereses de los ricos y la izquierda los intereses de clase de los pobres. Pero eso se presta para otro debate.

Terminado el resumen de la violencia, sintetizamos entonces el concepto de salvadoreñismo : somos chucos, acomplejados, y marcados por la violencia histórica, social, ideológica y criminal.

Hasta la próxima !


Nota: hemos hablado de violencia, pero tengo la impresión que estoy emparentando violencia con asesinatos. La violencia es mucho más amplia que eso; por ejemplo, los niños que mueren de desnutrición, diarreas, dengues, etc., por falta de atención o porque algún hijodeputa corrupto se robó el dinero del Seguro u otros servicios, eso también es violencia…las mujeres obligadas a prostituírse o las familias desmembardas por la migración, eso también es violencia. El problema es que nadie lo ve de esa manera. Da cólera ver como la gente termina pensando que son los designios de Dios…lo que me da la idea de la próxima tragicomix salvacuaca: la religión. Va pues, pórtense bien cipotes.
Comentarios
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miércoles, 06 de septiembre de 2006 | 5:32
la violencia institucional marca bastante a nuestro pueblo, lo vienen golpeando desde la conquista hasta nuestros dias. Lo han aterrorizado siempre que trata de levantarse, esa es la politica del garrote y la sumision. aunque no creo que tengan un complejo de superioridad, por que mas bien es de inferioridad, quizas la respusta de la violencia que ellos ejercen sea solo una reaccion a su condicion de sumisos ante los mandatos que le dan desde el norte, donde ellos tienen que irse a dar las nachas y hacer como la Monika Lewinsky para soplar un gran habano. Vacilando y luego para sentirse mejor llegan a nuestro pais para reafirmar su caracter perdido, por que se sienten bien abajo.
Publicado por Invitado
miércoles, 06 de septiembre de 2006 | 15:17
No se ustedes, pero me doy cuenta que por ejemplo, hay tantas culturas al interior de la nuestra, por que la identidad salvadoreña es casi desaparecida. La base cultural Pipil, yace desaparecida. y despues la cultura Mexicana nos cae encima, con sus rancherotas, las pistolotas, hollywood le cae a nuestro pueblo con su tex mex, y los famosos sombrerudos, nombre si hasta la actitud machista se hace presente en todo esta mescolanza, y la cultura nuestra desaparece en medio de toda esa violenta sociedad, por que es minimizada a puro cachimbazo desde la colonia, para evitar que esta se desarrolle por si misma. Alli nos tienen peleando y luchando para quitarnos el yugo de 500 años de opresion, desde que los primeros Atonales le samparon tremendo lanzaso al tal Pedro de Alvarado, que lo dejo renco para toda la vida, recordando que ni supo como fue ese cachimbazo.
Publicado por Invitado
miércoles, 06 de septiembre de 2006 | 15:20
El rey de los nonualcos quizo por su parte salir por su lado y al final calló bajo el esquema que nos habian dejado, y luego pues las luchas, tantas luchas que el pueblo ya ni se acuerda de las razones y de la historia que los ha llevado a esa confrontacion durante toda la historia. Ni por que le tienen la bota en el cuello desde hace rato.

loco
Publicado por Invitado
jueves, 07 de septiembre de 2006 | 8:45
No hay que inferir que los indígenas no eran violentos. Una de las tesis antropologicas era de que los mayas eran "pacificos", una imagen idealizada. Las investigaciones recientes muestran que eran violentos.

No me queda claro lo del complejo de inferioridad.Mucho tiene que ver con el entorno familiar. Un niño acostumbrado a que su padre le de verga a su mamá va a reproducir esa conducta y se vuelve un circulo vicioso. Lo mismo si un niño vive en un hogar muy pobre, donde no hay libros, no ve que su padre o madre siquiera por joder lea un libro, etc llegará a adulto con una vision distorsionada. La cosa no es blanco y negro, es más complejo. Me parece que cuando agarraste el modelo de castellanos moya, con su libro El Asco, tomá en cuenta que es una obra de ficción, y no hay que creer que eso sustituye a la realidad
Publicado por cervena_hvezda
jueves, 07 de septiembre de 2006 | 11:33
Gracias por sus comentarios.

Pues mirá, de eso se trata de que debatamos un poco sobre estos temas. Claro que los mayas debieron haber sido violentos, aunque a diferentes niveles, pues tenían otras estructuras sociales. Los aztecas no sacaban corazones por cientos pues? pero son niveles diferentes, porque en aquella época hasta quizás era normal arrancar los corazones de tus enemigos...quizás los mayas de aquella época verían con horror que en nuestros días te matan en las calles por robarte 10 pesos.

De acuerdo con vos que la violencia se transmite de generación a generación. Pues sí, nosotros hemos vivido bajo el signo de la violencia desde siempre, pero peor aún desde la colonia pues fuimos sumidos al esclavaje por otros locos tan violentos o más que nosotros mismos.

La cuestión es que la violencia nos ha marcado, y aunque no queramos, ya es parte de nuestra salvadoreñidad...hasta pues que decidamos hacer algo por cambiar. Salú.
Publicado por cervena_hvezda
jueves, 07 de septiembre de 2006 | 11:41
Y sobre "El Asco"...puede que sea una ficción, pero es un librito que debe leerse pues con un poco de amplitud de criterio. Castellanos Moya se basó en el estilo de un maishtro que escribió un su libro acabándose a su país, Austria. Ese libro inauguró un sub-género literario, que ni siquiera tiene nombre, podría catalogarse como el sarcasmo negro, o que sé yo. La cuestión es que a través de estos sarcasmos de humor negro, los autores ponen el dedo en la llaga pues...el personaje puede ser ficticio pero las circunstancias que se narran son bien reales. Y pues ahi, cada quien que agarre lo que quiera como pura paja o como una llamadita a la conciencia. Salú.
Publicado por Invitado
viernes, 08 de septiembre de 2006 | 8:58
Tal vez te interese un análisis sobre la violencia en este blog: quejoder.worldpress.com, se basa en analisis que hizo Martin Baró, uno de los jesuitas asesinados. Otra salvadoreña ha hecho un blog donde contará los muertos durante 100 dias. No me queda claro para qué.creo que se llama : republicadelamuerte.blogspot.com. En que joder esta el link.
Publicado por cervena_hvezda
viernes, 08 de septiembre de 2006 | 11:16
Gracias muchas por tan interesantes sitios. Para quienes quieran profundizar un poco más en el fenómeno de la violencia, ahí quedan pues los enlaces que invitado tan gentilmente nos ha dejado.

En este espacio vamos a seguir tocando sin mucho academicismo aquellos detalles que componen nuestra salvadoreñidad...o al menos las que creemos que forman parte hehehehe...Gracias de nuevo!
Publicado por Invitado
viernes, 08 de septiembre de 2006 | 12:47
este es el sitio correcto:

http://quejoder.wordpress.com/