Cada día que pasa, observamos que el papel de la mujer ha estado cambiando dentro de la sociedad salvadoreña.
La mujer toma el papel que el hombre esta dejando atrás, cuando se marcha del país buscando nuevos horizontes. Es ahora la mujer la que lleva los pantalones en la casa.
Debido a la oleada de jóvenes que se marchan del país, el role de la mujer se vuelve cada día mas importante dentro de nuestra sociedad. Y a pesar de que también las mujeres dejan de igual manera la tierra, un sinnúmero de mujeres se han quedado en casa para recibir y decidir por si solas el camino a tomar en cuanto a las riendas de los negocios y las contrataciones de empleados para gestionar sus propios terrenos cuando esto es necesario.
Las mujeres que se marchan sobre todo para los Estados Unidos, laboran como es costumbre en los trabajos de su propio genero, y aunque hacen trabajos diferentes al de los hombres, no dejan de incidir en la economía nacional al enviar remesas al país, gran parte de ellas se dedican a trabajos domésticas, ofrecen el servicio de cuidar niños y ancianos, limpian edificios y oficinas, mientras tanto, Los hombres laboran en los campos y en la industria de la construcción, algunas mujeres trabajan en restaurantes.
Es en los últimos 20 años, debido a la precaria crisis económica, que miles de madres, se aunan a la diáspora salvadoreña, mujeres, hermanas. Todo esto ha cambiado al país de una forma radical.
De acuerdo Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) al estudiar el tema migratorio se debe desde ahora tomar que este fenómeno esta influyendo directamente en la vida de los hombres y las mujeres de forma diferente, tanto en el exterior como en el interior del país.
Típicamente en El Salvador durante los años anteriores a los 80's el trabajo de la mujer de las areas rurales y las zonas urbanas solía observarse en labores de servicio, trabajos de lavar y planchar ropa, cuidar niños, cocinar. Muchas de ellas que actualmente reciben remesas del exterior, no tienen la necesidad de trabajar en esos empleos, y se dedican a cuidar a sus propios hijos o sus nietos, agregado a esto se esta observando que son ellas las que ahora contratan jornaleros y campesinos para cultivar la milpa - responsabilidad que típicamente era tomada por los hombres.
De acuerdo a una encuesta realizada por hogares de propósitos múltiples (EHPM) se reveló que en 1992, 26% de los hogares fueron manejados por una mujer, para el año 2004, la cifra se aumento a 32%, y existe una tendencia a seguir incrementándose.
En Concepción de Oriente, municipio con el mayor porcentaje de hogares que reciben remesas (63%), el 40% de hogares en esa zona es liderado por una mujer. De cada 100 mujeres que viven en el municipio, solo hay 76 hombres.
¿Nos estamos quedando sin hombres?
Existe además un cambio en el comportamiento cultural machista en la zona, debido al hecho de que el abuso físico es penado en los Estados Unidos, pues la violencia domestica es penada por la ley en ese país, muchos de los hombres que regresan a su tierra, han aprendido a no golpear a sus mujeres.
Tal parece que las leyes en el exterior han llevado al hombre a superar sus mentalidad.
Y por otro lado en la zonas urbanas el nivel de prostitución ha marcado notablemente nuestra sociedad, observándose cada vez una mayor cantidad de jóvenes trabajando en barras y bares nocturnos, así como también un nivel de prostitución callejera, que es parte del abuso de menores al interno de nuestra sociedad.
Por hoy se entiende que el papel que la mujer esta tomando en la ciudad ha sido un aporte importante no solo en la economía, pero también en el nivel cultural que supera los problemas de genero, al ser ellas las que llevan los pantalones en la casa, y aunque falta mucho para que la mujer tome un papel pleno dentro de la sociedad salvadoreña, el fenómeno migratorio como resultado de la adversidad producida por la crisis económica, ha cambiado de forma drástica nuestra sociedad, en la valoración de su población con respecto al genero.