Dejo de lado por un momento el tema de la salvadoreñidad para darme la oportunidad de preguntarle a nuestros estimados lectores su opinión sobre este folclórico personaje, tres veces alcalde de San Miguel con tres diferentes partidos políticos.
Pensionario del penitenciario de Oriente por su supuesta involucración en los grupos de exterminio llamados « la sombra negra » que pretendiera tomar la justicia en sus manos. Personaje que en su última entrevista (
léala acá ) defiende la pena de muerte al mismo tiempo que niega su vinculación en la « sombra negra ». Personaje que pretende lanzarse como candidato a presidente por un partido con una historia despótica y un presente de oportunismo político.
Mi opinión es esta : Will Salgado es producto del poquiterismo del salvadoreño. Ese poquiterismo del que se aprovechan los charlatanes y embusteros para darnos atol con el dedito. Llámense Tobys, Kasakas o Will Salgados, estos personajes se apoderan de un discurso populista que toca nuestros temores más superficiales y profundos.
Y es que en El Salvador todo el mundo vive bajo la insignia del miedo y el terror. Como ven, poquiterismo viene de poco…
y es que nosotros nos contentamos con bien poco. Suficiente que Will hable campechano y diga un par de verdades a medias para que la gente se vuelva loca con él. Lo mismo pasó en su época con el tristemente célebre mayor D’aubuisson, que atraía a dundos y menos dundos utilizando el trompabulario típico del salvadoreño de la calle, y abusando del populismo de extrema derecha.
Podemos hacer muchas comparaciones entre ese escuadronero y Will Salgado. El mayor defecto de Will es que no cuenta con el apoyo de la argolla de oro, caso contrario al otro que era la marioneta de los grupos de poder.
En todo caso no creo que Will será jamás presidente. Ese no es el problema. Lo que me llama la atención es la aberrante posibilidad de que este personaje trascienda su campestre San Miguel para tomar una sobre-dimensión a nivel nacional, y todo gracias a sus similitudes con el asesino fundador de arenazis Co. y sus ideas de exterminio.
No crean tampoco que a mí me va a convencer un candidato que hable bonito. Eso tampoco, pero si queremos dejar de lado el poquiterismo, tenemos que exigir que las personas que nos gobiernen sean capaces de hacerlo. Qué tragedia el haber elegido 4 gobiernos arenazis, gobiernos que nos tienen al borde de la asfixia. El gobierno de Kasaka le ha dado la pauta a cualquier payaso para postularse a presidente. Kasaka terminó por demostrarnos que los salvadoreños somos bien poquiteros. En ese caso yo propondría como candidato del pueblo al payaso Chirajito, porque me parece que es una persona con mucha más sensibilidad humana y consciente del sufrir en las calles de El Salvador… pero Will Salgado ! putas, en qué hoyo estamos cayendo ?
Y bueno… creo que podríamos agregar el poquiterismo a nuestro perfil de la salvadoreñidad. Por qué no ? acaso Kasaka no fue elegido por la mayoría? Bueno, entonces la salvadoreñidad queda así : somos chucos, acomplejados, resentidos, violentos, religiosamente ingénuos, bolos y poquiteros.
Recuerden que este es un tragicomix… ninguna de mis opiniones debe tomarse ni tan en tragedia ni tan en comedia… en fin, seguirán siendo simplemente « mis opiniones » subjetivas hehehehehe…
Hasta la próxima !!!