El título parecerá raro, pero todo tiene su explicación. Muchos conocen el dicho aquel que es mejor « ser cabeza de ratón que cola de león ». Pero a los salvadoreños se nos pasa la mano.
De alguna manera, los salvadoreños tratamos de superar nuestras carencias materiales y culturales con un cierto « saber de la calle ». La calle nos enseña a utilizar la astucia para irla pasando. No podemos negar que el salvadoreño es astuto, casi que por naturaleza, pero si esa astucia la ocupáramos para hacer el bien, el país tendría otro perfil. La astucia esta de la que hablo, en general, es usada para hacer coyotadas, bísnes raros, pequeños hurtos y para joder al prójimo.
En otras palabras, es una astucia acompañada de bastante deshonestidad. Que en los talleres de carros te cambien las piezas buenas por otras usadas, o que te vendan una computadora que no tiene nada que ver con la configuración que pediste, o las ofertas de rebajas del 50% en los almacenes cuando el artículo costaba menos al 100%…todos estas « astucias » son típicas del salvadoreño. Y se practica en todos los ámbitos. Son astucias en las que se cae porque sos más pendejo que el tramposo… eso demuestra que mucha gente es más crédula y honesta, si no no hubieran tantos « astutos ». Pero esta astucia deshonesta va tomando dimensiones más grandes y más dramáticas a medida que la mara se va acostumbrando a salirse con la suya.
Cuántas veces no hemos oído aquella frase: “n’ombe si la corrupción es folclórica en nuestros países » ? Casi que le damos un estatus de normalidad a la corrupción… y la corrupción no es más que un derive de la « astucia » del salvadoreño. Corrupción existe a todos los niveles también, y entre más alto el cargo del corrupto, más grande el impacto en la sociedad. A veces nos quedamos indignados con ciertos casos que ocurren a alto nivel… pero en general, somos parte de una doble moral, porque las pequeñas astucias (cuando no somos nosotros las que las sufrimos) hasta gracia nos causan y sirven de tema de conversación : « -fijate que el fulanito le vendió un terreno a la fulanita sin escrituras, se la bajó el hijueputa ! » -« -n’ombe ! si aquel es un gran buzo ».
Por qué nos extrañamos que el país esté bajo el dominio de gente corrupta si no somos capaces ni siquiera de condenar esos pequeños actos de deshonestidad tan cotidianos ?
Los empresarios arenazis son otros grandes zorros astutos, evadiendo impuestos y cagándose así en el pinche desarrollo del país. Y qué decir de los robos en los bancos y financieras ? Y ahora con el problema de las maras (éstos que son más calle que la calle) teníamos que esperar que la « astucia » del salvadoreño saliera a flote con nuevas técnicas más audaces para joder al prójimo. Las extorsiones ! Digo las maras porque es más fácil identificar el problema, pero estoy seguro que la moda de las extorsiones no es patrimonio únicamente de las maras. Un montón de gente debe estar metida en eso pues las condiciones están dadas : la gente sabe que los que matan en nuestro país no amagan… el asesinato se ha vuelto cotidiano…no hay manera de defenderse. Tu vida cuesta lo que te cobran por guardarte la vida, si no pagás seguro te peinan. Por ahí recibí un correo comentando que los extorsionistas han llegado incluso a pedir la « tax » a los colegios privados. Fácil, seguro han amenazado de quebrarse a algún estudiante si no pagan… y quién puede estar seguro que esto no va a pasar ? Allá en las escuelitas del monte, los profesores están sujetos al pago de la « tax »… y ya no hablemos de los buseros.
Bueno, qué les parece ? no que somos buzos pues ? ah ! si somos listos, astutos, pura berga el salvadoreño !!!
Pero no esperen que ponga esta « astucia de cabeza de ratón » del lado positivo de la salvadoreñidad. Este es un enorme defecto de nuestra manera de ser, y aunque no seamos deshonestos, más de alguna vez hemos sido testigos de algún pequeño acto de deshonestidad y nos ha dado chiste, y nos hemos sentido orgullosos de ser salvadoreños por eso. Pero conmigo la cagaron, pues no soporto la deshonestidad.
Por eso digo, que ser salvadoreño es ser chuco, acomplejado, violento, religiosamente ingénuo, bolo, poquitero, machista, vivián y pasado de listo!
Hasta la próxima !!!