Espejito, espejito
dime:
¿quien ha sido mas malo?
Tu blanca brillantes de ojos,
negros y mas negros
parecidos al carbón,
simplemente obscuros,
no dejan espacio apretado
para el reflejo de la luz.
Una polvareda levanta
crujido de huesos sin memoria
el ayer su cementerio,
pasos olvidados,
otrora muestra postergada
de Romanos, Mongoles,
ruinas Atenienses,
guillotinas cortando tiempo en crucifijo.
El milagro se perdió,
en premisas falsas de morales,
en afilada espada,
lucha con pedradas,
civilización convertida en balas
sin espacio para flores.
Se perpetúa la crónica pregunta
en sienes hoy calladas,
domina siempre diestra,
las boca abierta, sulfurosa de un humano,
repitiendo, cíclica infinita,
y el hoy, nos pesa.
Retórica de guerra
deja muerta la esperanza,
en el inicio de la vida
deja causa postergada,
espejismos negros,
manos amarradas,
y dictaduras,
gobiernos de terror.