II
De todos los campeonatos de fútbol, la vitrina más pasionante por su alcance es el mundial que se desarrolla cada 4 años y que viste al planeta en camiseta de fút. Todo el mundo se pone a jugar en las calles, jardines, canchas polvosas o de grama. Es una fiebre que contagia a miles de millones de personas. En los mundiales se descubren las futuras estrellas, se confirman las estrellas del presente, y también vemos apagarse algunas de ellas. El mundial número 38 de la era moderna deparaba una enorme sorpresa a todo el planeta. Los mundiales comienzan a jugarse dos años antes de su fase final. Todo empieza con las clasificaciones regionales por continentes. Para las clasificaciones europeas de ese mundial, un país sumamente modesto futbolísticamente se alistaba a participar por segunda vez de su historia en una fase de clasificaciones. Monravia, hacía unos 10 años apenas que había nacido como país independiente. Su pueblo había decidido separarse de esa nación centro-europea de la cual eran parte para poder seguir su propio camino. La separación se dió sin ninguna violencia y el pueblo monravo vivía una especie de éxtasis nacionalista mezclada con una crisis lógica después de un divorcio económico y político. En su primera participación futbolística como nación independiente, su equipo nacional quedó último de su grupo. Nadie jamás sospechó lo que pasaría 4 años más tarde. Llega así finalmente la etapa clasificatoria europea previa al mundial número 38. Los grupos son sorteados en la sede de la FIFA en Zurich. Monravia queda en un grupo considerado débil, liderado por el poderoso equipo alemán. Nadie da nada por Monravia. Son 7 los países que conforman ese grupo. Los pronósticos dan como vencedores al equipo alemán, y un posible segundo lugar para un sólido equipo israelita que se mantenía en buena forma. Las reglas de clasificación dan el pase automático a cada país que termina a la cabeza de sus grupos respectivos, para luego concluir con una segunda ronda en donde los mejores segundos lugares se eliminan entre sí obteniendo dos pases más al mundial. El resto de países de ese grupo eran Andorra, Armenia, Bielorusia e Islandia. Primer partido de Monravia en contra de Andorra : 2-0 a su favor. Todavía no existen sospechas, cualquiera gana a Andorra. Segundo partido de Monravia en contra de Islandia: 1-3 a su favor. Tercer partido de Monravia en contra de Armenia : 0-1 a su favor. 3 partidos 3 victorias. Monravia ocupa la cabeza del grupo junto a Alemania que también ha ganado sus 3 primeros partidos. En tercer lugar Israel que ha concedido dos empates contra una sola victoria. Cuarto partido de Monravia contra Alemania en Monravia : 4-0 a su favor. La sorpresa !. El mundo gira entonces sus miradas hacia ese grupo. Uno de los grandes ha sido derrotado categóricamente por un equipo modesto. Notamos los nombres de los goleadores, y sorpresa ! un solo goleador. Revisamos las estadísticas del grupo y sorpresa ! un solo nombre monravo para cada una de los 10 goles del equipo. El mundo del fútbol se pregunta quién podrá ser este goleador? Encontramos a un adolescente de 17 años que nunca ha jugado profesionalmente. Luego, trazando su trayectoria antes de esas eliminatorias, encontramos que Igor fue descubierto por el entrenador nacional jugando en las calles de una pequeña ciudad de provincia. Luego fue inscrito en un equipo de primera liga para poder ser incluído en la selección. Curiosamente nunca jugó con su equipo, siempre permaneció de suplente. El entrenador nacional tuvo que hacerle frente a cientos de críticas por haberlo incluído en la selección. Nadie lo conocía, mucho menos nosotros. Después de esos primeros 3 partidos, las críticas empezaron a callarse, y después del cuarto, la victoria sobre Alemania, Igor comenzó a convertirse en el muchacho consentido de los monravos. Igor les estaba abriendo la posibilidad de clasificarse a un mundial de fútbol, algo ni siquiera imaginado algunas semanas atrás. Los siguientes partidos de clasificación fueron casi un trámite, 12 juegos jugados, 12 victorias. Monravia volvió a vencer a Alemania en Munich por 2-1. Igor terminó con 28 goles anotados en 12 partidos, un récord inigualable. Todo el mundo terminó posando sus ojos sobre Igor, el nuevo fenómeno del fútbol. Monravia clasificada de esta manera, lo que quedaba era esperar que comenzara el mundial y ver si Monravia conducida por Igor era capaz de repetir su brillante juego delante de otras potencias mundiales del fútbol. En los medios periodísticos, a estas alturas, no le otorgábamos todos los méritos a Igor. Todos estabamos de acuerdo en que el grupo era débil, que Alemania no se encontraba en gran forma, y que Israel volvió a caer en su fútbol inconsistente. No quedando ningún otro equipo de peso, Monravia había aprovechado su excelente momento para clasificarse. En los demás grupos clasificatorios habían además excelentes equipos que hacían soñar a todos con un mundial de altísimo nivel. Del otro lado del Atlántico, un Brasil y su juego bonito nos hacían suspirar. Monravia sería parte de esta fiesta como uno de los mejores 32 equipos de fútbol del mundo. Los favoritos entre nosotros los periodistas seguían siendo los grandes, Brasil, Italia, Inglaterra…Alemania que había logrado el repechaje, y por supuesto España, país sede, mi país. Y como siempre, todos esperábamos alguna sorpresa proveniente del Africa y de Asia, con los fuertes equipos del Camerún, Nigeria o Corea. Todos tendríamos un ojo puesto sobre Igor también. Hasta ese momento, el mundo del fútbol conocía a Igor solamente por su nombre de pila. Ni siquiera sabíamos su nombre completo. En su camiseta se leía Igor y no su apellido. Como periodista reconozco el limitado interés que me había provocado Monravia, que aparte de haber ganado en dos ocasiones a Alemania y de poseer a un joven capaz de anotar 28 goles en 12 partidos, me era casi indiferente. En mi interior ya veía la nube de buitres que caerían sobre Igor, buitres provenientes de los clubes de Europa y que terminarían por ahogarle su talento enmedio de contratos millonarios y spots publicitarios. Imaginaba a este joven campechano y humilde asfixiado en las grandes ciudades europeas, tratando de huir de sus propias cualidades. Estas reflexiones me tomaron un par de segundos, después no volví a pensar en Igor hasta el primer partido de Monravia en el mundial.