Aun no lo sabía; ayer fue mañana.
Detrás de diáfana luz,
castaña, debajo de la tierra,
sin océano, sin fondo.
Cuando las penas deseabas
trillar en la garganta,
Allí te encontré entonces,
colmada durmiendo,
silenciosamente:
- espasmo de seis cuerdas -.