EL SALVADOR EN SU LABERINTO
El hecho más destacado de las últimas semanas fue el "regaño” que el embajador de los Estados Unidos propinó a la clase empresarial del país por “no” actuar ante el problema delincuencial desbocado hasta niveles nunca vistos. Aunque el Embajador Barclay se refirió en términos de “pérdida de inversiones” sin mencionar siquiera la tragedia que ésta delincuencia desbocada causa a los salvadoreños, ilustra que éste problema ya se les fue de las manos y que es incontrolable. Si el gobierno decide continuar con manos más duras necesitará pasar a implementar medidas represivas equivalentes de un país en guerra, que parece ser una decisión considerada en las altas esferas del poder, luego de la aprobación de la ley antiterrorista. Aunque sería una decisión difícil de tomar porque el régimen también necesita mostrar una imágen de “normalidad” ante el mundo. Pero esto, ¿Cómo cuadra con la reunión de los dueños del país con el FMLN?
Otro hecho a destacar es la reunión “secreta” que realizaron en un hotel capitalino, el FMLN con altos representantes de la cúpula del poder del país, entre ellos el señor Roberto Murray y que según algunos medios fue para discutir el problema delincuencial. Aunque sobre esto solo podemos especular, ya que tanto el frente como los dueños del poder real del país no han dado declaraciones. Esto indica que las partes que tomaron parte en esa reunión decidieron de mutuo acuerdo no dar declaraciones públicas acerca de lo tratado por ellos y si llegaron a acuerdos. Pero, ¿Por qué la cúpula del poder decide reunirse con el frente, dejando a un lado a Tony Saca o a la cúpula de su partido Arena? ¿Y por qué el FMLN acepta ? Al fin y al cabo bastaría al señor Murray o Poma tomar un teléfono, hablar con Saca o un personero de su partido Arena y ordenar que lleven a cabo tal o cual decisión política. Asi es la costumbre en éste país. A falta de mayor información, dado el hemetismo, podemos lanzar alguna hipótesis.
La cúpula del poder decidió reunirse con el frente, para en primer lugar, dar un mensaje a la Embajada de los Estados Unidos de que buscan “consenso” para “debatir” el problema delincuencial, arrastrando al frente para que éste colabore en ese proyecto. Es seguro que la Embajada de Estados Unidos había tratado este problema delincuencial a nivel cerrado con personeros del gobierno y al ver que éste no reaccionaba adecuadamente, el embajador decidió en público regañarlos y ejercer presión. Es posible también que la Embajada USA incluso había amenazado con no dar el dinero de la ayuda prometida con el fondo del milenio. Estados Unidos necesita mostrar que sus Estados clientes, al menos tienen una fachada de juego democrático para ganar credibilidad. Hay que recordar que despúes de los acuerdos de paz, Estados Unidos y sus agencias de Relaciones Públicas han presentado a El Salvador como un “caso test” ,“exitoso” de “democratización”y ante el resto de América Latina y el mundo no se pueden dar el lujo de que un régimen cliente de EEUU caiga en un caso extremo de desborde institucional( Es un mal ejemplo). El caso ha llegado al extremo de que el Departamento de Estado de los EEUU ha colocado a El Salvador en la lista de lo que ellos llaman “Estados Frágiles” que son aquellos en que el Estado ha perdido control debido a conflictos internos y no les dan a sus poblaciones servicios básicos de salud, educación, etc. Es decir, paises que han caido en caos. O sea, El Salvador está en la lista con Sudán, Congo, paises que están en serios conflictos internos.
Entonces, la Oligarquía necesita cierta “Unidad Nacional” para implementar sus planes, entre ellos seguramente estarán medidas más represivas de control social. Así le presentan al frente un dilema político: Si el frente rechaza medidas extremas de represión social, entonces la propaganda oficial continuará con más fuerza diciendo que el frente defiende a las maras y por lo tanto defiende a la delincuencia - ya sabemos lo que esto significa en términos electoreros con la población salvadoreña que acepta dócilmente las medidas autoritarias-; si el frente da su “consenso” para reprimir a las maras con más fuerza, legitima al régimen. Allí entra el FMLN y otras instituciones sociales (Iglesias, Universidades, ONGs de Derechos Humanos, etc) para buscar legitimar esas medidas. Esa podría ser la segunda razón por la que los dueños del país buscaron esa reunión con el frente, si partimos que la iniciativa surgió de ellos. Por ahora, el FMLN mantiene silencio o no comenta abiertamente su posición respecto a esa reunión que comentamos. En el pasado, cuando se debatían los acuerdos de paz, la Oligarquía y el frente mantuvieron conciĺiábulos que al final resultaron en la firma de los acuerdos de paz, lo que llevó a que se hicieran a espaldas de la sociedad y ésta no participara con su opinión, y de nuevo, esa práctica a mi juicio no es positiva. El frente debería exigir transparencia y exigir debatir abiertamente los problemas, de cara al país. Esas reuniones secretas o privadas no son más que un juego de la oligarquía. Hay que exigirles que den la cara, que no se oculten.“La autoridad anónima es más efectiva que la abierta, ya que uno nunca sospecha de alguna orden a seguir. En la autoridad externa está claro que hay una orden y quien la da, uno puede oponerse a ella y en ésta lucha se puede desarrollar la independencia personal y el coraje moral”(Erich Fromm – El Miedo a la Libertad)
La tercera razón tiene que ver conque al llamar a “Unidad Nacional”el régimen toma la iniciativa al presentarse como abanderado contra la delincuencia, quitándole al frente la iniciativa en éste terreno. El frente trató en la celebración en el Estadio Cuscatlán de tomar en sus manos el problema delincuencial, haciendo llamados a la paz y presentó una propuesta para tratar el problema de las maras, pero no ha sido capaz de darle continuidad. El régimen se ha adelantado a quitarle la iniciativa. De nuevo lo hemos visto cuando la ANEP(Asociación de la Empresa Privada) llamó a la “Unidad Nacional”en su reunión ENADE VII de la semana pasada. Por cierto que ANEP ahi presentó propuestas que en cierta medida son una aceptación de que el modelo económico está en crisis. ¿Significará esto una demarcación con respecto a la cúpula en el poder? En el caso de que los autores de la UCA, Tojeira y Cardenal, tengan razón en su opinión reciente en CoLatino¹ de la existencia de el “poder real” formado por cinco corporaciones y el resto del capital agrupado en ANEP. Un análisis de esto tomaría otro artículo.
¹ http://www.diariocolatino.com/nacionales/detalles.asp?NewsID=14509