I
Viajes arios,
rubios,
sudan la tristezas,
tardes nobles condecoran
nuestro aliento.
II
Muerde y llora,
llora y muerde,
la empedrada plaza,
descansa ante la lluvia.
III
Llegó temprano tu silencio
vespertina luz,
obscuridad nueva ha cerrado ya su broche:
- pero aun sobran tus espejos.
IV
Del adoquín a ti
a ti,
ya los grillos hablan de la niebla,
la acribillaron en sus gestaciones,
robaron brillo a la luna,
en las fiestas, viejos pasos
parecen olvidarla sin sus huellas.
Alfarero.
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