Mi?rcoles, 14 de febrero de 2007
Despues de varios meses de espera, finalmente la Cortes de justicia estadounidenses han dado el veredicto a los culpables de torturas y muertes que llevaron a cabo los generales Jos? Guillermo Garc?a y Carlos Eugenio Vides. Han sido ordenados a pagar una indemnizaci?n 54.6 millones de d?lares. El precedente de esta jur?dico para que otras victimas de tortura, o familiares de salvadore?os asesinados puedan tambi?n levantar cargos en el futuro.

Cita textual:


El caso de Mauricio se bas? en dos leyes: la Ley para Acusaciones de Tortura en el Extranjero, de 1789, originalmente adoptada para proteger a los comerciantes de los piratas y que les permite a los extranjeros presentar ante la justicia estadounidense demandas contra violadores de las leyes internacionales. La otra es la Ley de Protecci?n a las V?ctimas de la Tortura, promulgada en 1992, que permite demandar a extranjeros responsables de tortura o asesinatos.


Esta misma puerta legal puede ahora usarse como un precedente dentro de las cortes estadounidenses, en donde otros torturadores y asesinos militares viven.


Hacen justicia a torturados

V?ctimas de la guerra civil salvadore?a ganan en Estados Unidos juicios a ex militares

laopinion.com

El irritante olor del desinfectante, el sudor y el terror saturaba los poros de Carlos Mauricio, que con los ojos vendados o?a los quejidos de otros prisioneros pol?ticos en los cuarteles de la polic?a nacional de El Salvador.

Se o?an gritos de dolor y preguntas sin respuesta, acompa?ados por el sonido hueco de los golpes y un ruido que le recordaba sus d?as de trabajar con ganado: el chispazo de un bast?n el?ctrico, seguido por quejas guturales y el golpeteo de cuerpos agit?ndose.

"Comprend? que estaba en una c?mara de tortura. En ese momento acept? mi muerte", recuerda Mauricio.

Era 1983 y El Salvador se encontrada en medio de una guerra civil de 12 a?os que cost? unas 75 mil vidas. Mauricio, profesor de agronom?a de la Universidad de El Salvador, hab?a sido sacado de su sal?n de clases por hombres armados.

Sentado en la oscuridad y esposado a una tuber?a, sus extremidades se sacud?an por un p?nico creciente. "Sab?a que yo era el siguiente", dice.

Mauricio soport? 15 das de cautiverio y tortura, perdiendo su dignidad, su capacidad de confiar en alguien y su fe en la justicia. Sin embargo, parte de esta ?ltima le fue restituida luego de un largo proceso legal que termin? el verano pasado.

Mauricio y otros dos prisioneros pol?ticos en El Salvador demandaron ante la justicia estadounidense a los jefes militares que alguna vez controlaron la naci?n centroamericana. Junto con la trabajadora eclesi?stica laica Neris Gonz?lez y Juan Romagoza Arce, m?dico que prestaba servicios voluntarios a los pobres, Mauricio obtuvo una indemnizaci?n por unos 54.6 millones de d?lares, un pago pendiente en tanto se resuelve una apelaci?n de los acusados.

Los tres han recibido hasta ahora alrededor de 300 mil d?lares, los cuales han donado para causas humanitarias. Este es uno de los primeros casos en que sobrevivientes de tortura pueden hacer pagar a los responsables de los abusos que sufrieron en su pa?s.

Mauricio, quien reside en San Francisco, considera que el caso sienta un precedente mucho m?s importante que el dinero recibido.

"Ellos nunca reconocieron su responsabilidad. Nosotros los desenmascaramos como unos criminales", se expresa el profesor acerca de los militares.

Alguna vez entre los hombres m?s poderosos de El Salvador, los generales Jos? Guillermo Garc?a y Carlos Eugenio Vides Casanova comparecieron ante un tribunal de West Palm Beach, en el estado de Florida, como una muestra de su disminuida influencia.

Los dos ahora son abuelos y viven retirados en Estados Unidos, el pa?s que apoy? la lucha de su r?gimen contra la oposici?n de izquierda.

Sin embargo, segu?an comport?ndose como si fueran intocables, dice Mauricio.

"Fueron arrogantes. Nos miraban como dici?ndo; ?qu? pueden hacer tres salvadore?os en nuestra contra?", expone.

Cerca de 400 mil sobrevivientes de tortura viven en Estados Unidos y alrededor de mil perpetradores residen entre ellos, de acuerdo con informes de Amnist?a Internacional (AI). En ambos casos provienen de naciones como Hait?, Camboya, El Salvador, Nicaragua, Afganist?n y otras naciones, y en muchas instancias sus pasados violentos no son conocidos por las autoridades estadounidenses.

Alrededor de una docena de casos como el de Mauricio han sido tratados en las cortes estadounidenses, muchos de ellos manejados por el Centro por la Justicia y Responsabilidades, con sede en San Francisco, que condujo el caso en Florida en nombre de Mauricio, Gonz?lez y Arce.

No todos los que han sido sometidos a tortura pueden enfrentar un juicio, afirma Moira Feeney, abogada del grupo.

"Algunas personas necesitan cerrar esa puerta para nunca volver a pensar en eso. Pero para otros, la idea de que el perpetrador se pasea libremente refuerza sus traumas. Algunas veces el buscar justicia es parte del proceso de recuperaci?n del individuo", dijo.

El caso de Mauricio se bas? en dos leyes: la Ley para Acusaciones de Tortura en el Extranjero, de 1789, originalmente adoptada para proteger a los comerciantes de los piratas y que les permite a los extranjeros presentar ante la justicia estadounidense demandas contra violadores de las leyes internacionales. La otra es la Ley de Protecci?n a las V?ctimas de la Tortura, promulgada en 1992, que permite demandar a extranjeros responsables de tortura o asesinatos.

El abogado Kurt Klaus, que represent? a los dos generales, dice que el caso, presentado luego de d?cadas de haberse cometido sus supuestos cr?menes, representaba una manifestaci?n del "revisionismo hist?rico" y que la idea de la responsabilidad en el mando, seg?n la cual eran acusados sus clientes, era una mera "ficci?n legal".

"Hicieron parecer que todo estaba bajo control [en El Salvador] durante la guerra y que ?ste era un plan de terror organizado. Mis muchachos ?nicamente trataban de salvar sus propias vidas e implementar los planes de Estados Unidos para la regi?n, lo cual tuvo ?xito. Ahora, El Salvador es una democracia en funciones", dice el abogado Klaus.

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Publicado por Tepez @ 9:19  | Realidades
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Publicado por Invitado
Viernes, 16 de febrero de 2007 | 10:31
Esa es la unica esperanza que el pueblo tiene, acusar a estos asesinos fuera del pais; pero aun asi hay que solventar varios obstaculos, pues muchos de los gobiernos de dichos paises como Estados Unidos,Espa?a,Belgica,etc., han sido complices de estos asesinos, y no les va bien que se acusen a estos asesinos en su territorio y por eso ponen muchas trabas para parar estos juicios; pero a pesar de todo hay que seguir empujando y ojala que muchas de las victimas puedan llevar sus casos adelante.