Mi?rcoles, 21 de febrero de 2007
En la nota de los periódicos de este día aparecen las declaraciones de Mauricio Zablah
manifestando que el asesinato de las cuatro personas, (los diputados y el chofer) tienen características de haberse llevado por sicarios pertenecientes al crimen organizado en altos niveles existentes en Guatemala.

La manera calculada de tratar de destruir las evidencias con la quema de los cuerpos de las víctimas no indican que el hecho sea un crimen común.

Tanto El Salvador como Guatemala, padecen del mismo mal que sofoca a la sociedad, el crimen organizado se ha expandido y tomado un poder que alcanza grandes proporciones y al parecer se ha salido de la zona de control y ahora reta a los gobiernos.

Anteriormente se han dado crímenes de salvadoreños en las carreteras hacia Guatemala, asaltos y robos son algo común, por igual, crímenes que se cometen a diario no toman importancia mayor, por el hecho de que estas personas no tienen un puesto político, y la ola de violencia que flagela tanto al pueblo salvadoreño como al pueblo Guatemalteco y a otros pueblos de la región, no tiene solución. Al parecer la inseguridad que padecen, las sociedades centroamericanas en estos momentos toma las vidas de miles de personas sin que sus respectivos gobiernos tomen medidas preventivas para terminar y controlar el crimen organizado.

Venta de Armas y narcotráfico se han esparcido como un cáncer dentro de estas dos países, asi como también en el región centroamericana en donde han tomado cuerpo para establecerse.
Los carteles del narcotráfico de la droga y la venta de armas, parecen gobiernos paralelos, que funcionan de forma clandestina escondiendose entre la población y se han salido del control de los gobiernos, por el simple hecho de que muchos de los políticos se encuentran vínculados a los negocios que el narcotráfico alienta y financia.

Cuatro personas han muerto, pero ésta es solo uno de los hechos criminales que toman forma, una cadena de asesinatos que cobra tantas vidas sin que se controlen los niveles de violencia ni los carteles del crimen organizado y todas esas mafias narcotráficantes.

¿Por que ahora hablan de buscar las soluciones si ya se han cobrado tantas muertes en nuestro país?

Con voluntad y honestidad es posible que estas organizaciones sean controladas.

¿Acaso las vidas de los ciudadanos no son tan importantes como las vidas de estos diputados y el chofer?

Las medidas políticas aplicadas desde hace 10 años solo han servido de un alusivo saludo a los carteles del narcotráfico y la venta de armas, para que estas se establezcan, crezcan, con una luz verde en el semáforo, para que estos sigan corriendo en el sistema, usando el sistema bancario que los protege.

Con élites en el poder, el crimen organizado se ha convertido en un poderoso don señor que patenta su marca con la sangre de tantas personas, para crecer y hacer crecer sus propias organizaciones criminales sin que los gobiernos intervengan.

El dólar en nuestro país ha sido el aliciente perfecto para que los carteles puedan llegar a El Salvador sin necesidad de lavar el dinero en el sistema financiero de el USA, donde los controles fiscales son mucho más rígidos que en el nuestro, y estos carteles simplemente utilizan el sistema que el gobierno salvadoreño ha abierto, y se estima que de ese rubro de dinero hecho con sangre y crimen se sostiene otra élite floreciente de nuevos “empresarios” detrás de la fachada de empresas que no existen.

La corrupción viene a ser el elemento tan buscado por estos carteles y les es propicio y fácil comprar las voluntades políticas que protegen esos intereses.

Mientras tanto miles de salvadoreños han perdido sus vidas y en esta vorágine de muerte, éstas vidas no han sido tomadas en cuenta, ni el dolor de sus familiares respetado a la hora de buscar justicia ni acabar con el mismo mal que hoy perpetra un crimen mas. Es posible que agarren a los autores del asesinato de cuatro personas, pero eso no garantiza que los carteles puedan controlarse si no comienzan a buscar cerrarles el camino financiero que los hacen tan fuertes, y es posible que no se implemente medidas para terminar con el lavado de dinero que sostiene estas organizaciones por el simple hecho de que las personas vínculadas a éstos carteles tengan los colores politíticos que el gobierno siempre ha requerido como apoyo para sus campañas de gobierno, asi como las tajadas de dinero que los politíticos corruptos reciben para comprarlos.

Y mientras tanto la pérdida de vidas seguirá constante en esta vorágine de muerte, con dolor que alcanza a toda la sociedad sin respetar credos.

Nota relacionada:


El hecho tiene perfil de sicarios: PARLACEN

Tags: El Salvador, Diputados Asesinados, Guatemala

Publicado por Tepez @ 9:27  | Realidades
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