Viernes, 13 de abril de 2007
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Crisis alimenticia

Notas de interes para el debate alrededor de la producci?n del etanol. Los precios de los alimentos se ven obviamente afectados al ser utilizados para la producci?n de etanol.

Queda claro el precedente mexicano sobre el aumento, y queda igualmente claro, que los precios de muchos productos que conforman la canasta b?sica de El Salvador, ser?n igualmente afectados.

Quiz?s algunos est?n pensando en reactivar la agronom?a con una idea que para el pa?s sea contra ? producente.

Entre los argumentos que apoyan esta idea se encuentra la de reactivar la agro ? industria salvadore?a, sin embargo, esta estipulaci?n pudo haberse dado antes, sin necesidad de que un inter?s corporativo extranjero llegara con una propuesta para suplir la demanda del etanol que el USA requiera.

El curso de los sucesos y los resultados de estas medidas inadecuadas y que est?n fuera de la realidad salvadore?a las veremos claramente, despu?s que los incrementos a los alimentos se est?n dando.

Muchos por pensar que posiblemente los precios de la gasolina se reduzcan, posiblemente piense que esta formula funcione, y sin embargo, nadie ha dado promesa de que los precios de la gasolina se reduzcan con este mismo proyecto.

Mas parece que tanto los precios de los alimentos y los de la gasolina se ir?n incrementado, mientras los sueldos y salarios se congelan.

Les dejo el art?culo del peri?dico La Jornada.

Esto no tiene nada que ver con cuestiones ideol?gicas o agendas partidistas, como algunos aducen. El asunto de la crisis alimentaria es mundial, y de antemano muchos econ?mos e instituciones Intergubenamentales han dado claros analisis sobre la seguridad alimentaria y la crisis que se avecina, despu?s de aparecer los ?ltimos reportes y estudios del cambio clim?tico. El asunto de sacrificar a la poblaci?n en v?as de suplir la demanda de producci?n a otro pa?s tal como los Estados Unidos, es contraproducente y coloca en riesgo a las naciones que entren en ese mismo proyecto, que no concibe bases para asegurar que los precios de la canasta b?sica se reduzcan.




La nueva guerra de la tortilla

Luis Hern?ndez Navarro


Durante su primer ba?o de pueblo desde que tom? posesi?n, Felipe Calder?n result? empapado. "?Que bajen el precio de las tortillas y la leche, si no luego ya no vamos a tener que comer!", le grit? una mujer en el municipio de Chalco, en un acto con el mandatario. Otras m?s siguieron con los reclamos.

?Por qu? se ha incrementado el precio de la tortilla? Por tres razones b?sicas. Primera y m?s importante, por el acaparamiento y la especulaci?n del ma?z blanco por parte de los grandes monopolios agroindustriales. Segunda, por el incremento en insumos b?sicos para la producci?n, traslado e industrializaci?n del grano: diesel, electricidad y gasolina. Tercera, por la subida del precio del ma?z en el mercado mundial, como resultado de su uso en la producci?n de etanol.

M?xico es el cuarto productor mundial de este cereal. El a?o pasado cosech? 22 millones de toneladas, principal aunque no exclusivamente de grano blanco. Se trata de un volumen muy lejano al producido por Estados Unidos: 280 millones de toneladas durante 2005, en lo esencial de ma?z amarillo. Este pa?s controla m?s de 70 por ciento del mercado mundial de esta semilla.

A diferencia de la mayor?a de los pa?ses productores que utilizan sus cosechas como forraje, en M?xico, as? como en parte importante de Am?rica Latina, el destino del grano es el consumo humano. Somos una cultura nacida del ma?z.

Durante d?cadas la Conasupo desempe?? un papel fundamental en la regulaci?n de los mercados del pa?s, acopiando, importando y distribuyendo el grano. Como resultado del Tratado de Libre Comercio de Am?rica del Norte (TLCAN) eso se termin?. Entre 1994 y 1998 funcion? como comprador de ?ltima instancia. En 1998, Ernesto Zedillo le dijo a las grandes comercializadoras (Maseca, ligada con ADM; Minsa, asociada con Corn Products Internacional y Arancia, y Cargill, fusionada a Continental) que deb?an encargarse del mercado nacional. As?, las funciones de un monopolio estatal que, a pesar de la corrupci?n funcionaba razonablemente bien, fueron trasladadas a monopolios privados que tienen como objetivo la ganancia r?pida.

El desmantelamiento de la Conasupo fue un paso central en la privatizaci?n del mercado ma?z-tortilla. Otras medidas gubernamentales en esa direcci?n fueron la liberaci?n del precio de la tortilla a comienzos de 1999, y la desaparici?n de Fidelist, un programa de subsidio a la adquisici?n de este alimento que atendi? 1.2 millones de familias en zonas urbanas marginadas.

Un gran cambio adicional fue el que se produjo con las modificaciones en la forma de procesar el grano. Durante muchos a?os la tortilla se elabor? mediante un proceso de nixtamalizaci?n, en la que molineros y tortiller?as desempe?aban un papel clave. Esto comenz? a cambiar desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), en el que se impuls? la elaboraci?n de este alimento a partir de la harina industrializada en lugar de la masa de nixtamal.

El cambio en este proceso productivo provoc? un fuerte conflicto entre los actores econ?micos ligados a ellos, que, en su momento, se conoci? como la guerra de la tortilla. El pleito redujo dr?sticamente la importancia de los due?os de molinos y tortiller?as. En 2003, 49 por ciento de la producci?n de este alimento estaba en manos de los grandes industrializadores, y Gruma sola ten?a el control de 70 por ciento de esa franja del mercado. En los cinco a?os recientes, en alianza con las grandes cadenas de venta al menudeo, esa porci?n ha crecido significativamente.

Estos industrializadores son, simult?neamente, acaparadores del grano local e importadores. Ellos controlan importantes inventarios y pueden administrar oferta y demanda para hacer subir o bajar los precios seg?n convenga a sus intereses. Adquirieron parte significativa de la cosecha primavera-verano de Sinaloa (con mucho, el principal estado productor de la Rep?blica, con casi 10 millones de toneladas durante el pasado ciclo primavera-verano) a un precio de mil 350 pesos la tonelada. Se calcula que f?cilmente tienen en sus manos alrededor de un mill?n de toneladas de ma?z. Y con sus existencias han jugado a la especulaci?n, encareciendo artificialmente el precio del producto. Esa misma tonelada del grano de Sinaloa, colocada en la ciudad de M?xico, tiene hoy un costo de 3 mil 500 pesos, es decir, 2 mil 150 pesos m?s del que se pag? por ella.

Es cierto que el precio del ma?z en el mercado mundial ha aumentado en los meses recientes como resultado de la utilizaci?n del grano para elaborar etanol. Pero ese incremento no tiene relaci?n con el precio que tiene dentro del pa?s. En la Bolsa de Chicago se cotiza en alrededor de 144 d?lares la tonelada, esto es, menos de la mitad de la cantidad a la que se vende en la ciudad de M?xico.

El costo del diesel, la gasolina y la electricidad, todos ellos insumos necesarios para el transporte y el procesamiento del grano, subieron durante los ?ltimos meses de la administraci?n de Vicente Fox, impactando el precio de la tortilla. Pero esos insumos constituyen, tan s?lo, 30 por ciento de los costos de producci?n.

El monto del aumento en el precio de la tortilla es absolutamente injustificado. Ni el incremento en los insumos ni la revaloraci?n del ma?z en el mercado internacional justifican las cantidades a las que se vende a los consumidores. El problema central es la especulaci?n de los grandes acaparadores.

Esta especulaci?n ha sido favorecida por el modelo de mercado que se cre? a ra?z de la entrada en vigor del TLCAN, del desmantelamiento de las agencias y empresas estatales de desarrollo y de la privatizaci?n salvaje. Se trata de un mercado claramente ineficiente, casi monop?lico y especulativo. Un mercado en el que, gracias a pol?ticos como Luis T?llez y Santiago Levy, el gobierno mexicano se cort? los brazos que le permit?an intervenir para poner orden.

Hoy vivimos una nueva guerra de la tortilla que, a diferencia de la vivida en los a?os 90 entre distintos empresarios, enfrenta a los grandes agroindustriales y la poblaci?n pobre. Se trata de una guerra en la que el gobierno de Felipe Calder?n ha tomado claramente partido en favor de los monopolios que lo apoyaron para que llegara a la Presidencia de la Rep?blica.

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Notas relevantes:

- How Biofuels Could Starve the Poor


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Tags: Seguridad_Alimentaria, Etanol

Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por ubara
Viernes, 13 de abril de 2007 | 16:24
El biocombustible mire por donde lo mire, no son mas que desventajas. El principal problema es el "desv?o" de productos como el ma?z para su producci?n, o como se dice"alimentar coches y no a las personas".Estos cultivos no desarrollar? el agro ni beneficiar? al campesino, todo lo contrario y al igual que el TLC, el campesino estar? mas desprotegido y mas empobrecido, por lo que tendr? que abandonar su actividad, rompiendo as? la tan necesaria soberan?a alimentaria. Pero a esto se le une el problema mediambiental, como en Brasil, donde el cultivo se soya para biocombustible hace verdaderos estragos en el medio natural,adem?s de ser soya transg?nica. Y por ?ltimo, el biocumbustible tiene una eficiencia bastante pobre, y para su producci?n se emite CO2 a la atm?sfera (maquinaria agr?cola, transporte,etc.). Creo que los pueblos americanos o africanos no deben "pagar la factura" de EEUU y Europa para ellos s?, mantener su nivel de vida.

Un saludo desde Canarias!
Publicado por chichicaste
S?bado, 14 de abril de 2007 | 4:57
Gracias amigo Ubara: El peligro es latente, el monocultivo siempre ha sido un obstaculo para el desarrollo de los paises centroamericanos (excepto Costa Rica) con esto del etanol. En el caso de nuestro pa?s, ha sido una imposicion desde Washington, ni siquiera el mismo presidente tenia conocimientos del proyecto, fue informado despues de una visita a Mexico de como era ese mal negocio, pero como el actual gobierno salvadore?o posee conductas servilistas, lo mismo le importo, aceptar lo que sus mandos mayores le impusieron. No es un proyecto nacional, es una imposici?n corporativa.

Saludos.