Lunes, 07 de mayo de 2007
Me parece grave lo que sucede en estos días dentro de la cultura salvadoreña. Y este escrito lo elaboro para extender un poco lo expuesto por Carlos Trio en su blog: Rabia contra la injusticia, en su tema:

TCS: CAMPAÑA DE PENDEJIZACIÓN NACIONAL

Puedo irme mas lejos en este asunto para nombrar algunas de las razones, de lo que considero una alienación cultural para crear falsa conciencia dentro de nuestra sociedad, empesando con lo que se considera cultura o patrimonio cultural netamente salvadoreño y el porque ha costado tanto a muchos romper con los esquemas que el consumismo impone. Aparte decido adentrar sobretodo en el asunto de la alienación, y abordar el tema del impulso y programa, de la política cultural que los gobiernos salvadoreños han tenido durante un largo tiempo y tocar algunos puntos importantes alrededor de este asunto partiendo de las nuevas generaciones dentro de todo ese contexto.

Si bien es cierto, algunos escritores jóvenes salvadoreños están entrando a un mercado y trascienden dentro del esquema de un marketing para vender sus libros, ya no es tanto por talento, si no por la efectividad que posee las editoriales para vender un libro, aun cuando este no posea méritos literarios. Hay que decir lo que sucede y por que sucede, si es que son efectivos para lograr vender sus libros solamente es el efecto de un proyecto de mercadeo para promover de esa forma un producto, que aunque a veces no posea un mérito, posee el respaldo de equipos del marketing que hacen que estos libros, se puedan vender como pan caliente.

En todo caso tendría que tenerse éxito en esas áreas, dentro del país y no en el extranjero.

¿Porque razón sucede que los salvadoreños llegan a pensar que los logros en el extranjero en ese campo de la literatura, son logros mayores, que los que pudieran poseer dentro del país?

¿Por que no cambiar de mentalidad y pensar que lo que se produce dentro del país en la poesía tendría mayor validez, a nivel nacional, si el grado cultural de nuestro pueblo, fuera mas elevado?

Es ahí donde encontramos cierta inconsistencia, por que en el discurso mismo, no se aspira a elevar la educación de nuestro pueblo, para que estas puedan valorar lo que somos, poseemos y producimos dentro de nuestras propias fronteras.

Obviamente, esto tiene una explicación.

Por favor señor, sea serio, e indiquemos quienes son los que están detrás de ese negocio. No siga creando falsas expectativas donde no existen, el mejor poeta es aquel que se desliga del esquema narcisista, supera el yo, yo, y yo. Pero de tal palo tal astía.

¿Serán estas expresiones narcisistas el reflejo de una falta de identidad colectiva que exterioriza el individuo?

No se puede suplantar el trabajo literario de un poeta de carrera, que ha logrado por un largo tiempo dominar en esos campos, (partiendo de lo regional a lo universalmente conocido) desde hace mucho, es que las obras de arte no son un producto, que por venderse tenga las mejores cualidades.

No quiero ser grosero, ni lastimar la sensibilidad de estos jóvenes, simplemente deben saber que el talento es un asunto que deviene de la disciplina del trabajo constante, y si existe un desarrollo en ese campo este debe evaluarse desde las bases mismas del nivel cultural y educativo que posee nuestro pueblo para que sea éste, el que considere y evalue ese trabajo.
No se puede reducir la experiencia de otros que ya llevan un camino adelantado y que poseen una experiencia extraordinaria, desconocidos en el país por que a los poetas no muchos los leen y de esa manera y como tal el problema mismo estriba en la capacidad de dos trabajos, uno que se remite al trabajo de la obra, y otro al trabajo del mercadeo, pero si consideramos que solo por el hecho de que un libro se puede vender, a veces hay que ser honestos para darse por enterados que ese mismo esquema lo están llevando a cabo en otros países y entra de esa manera el producto como pan, a competir en editoriales extranjeras que gastan millonarias cantidades de dinero para vender las obras de sus connacionales.

¿Repito de nuevo, y esa pregunta queda levitando, por que no hay mas lectores que los evalúen y tienen éxito en nuestro país?

¿Por que no tocan el corazón del pueblo para que este se identifique con ustedes?

¿Cual es la sensibilidad que ustedes pueden transmitir y la reflexión que sea aceptada ante el pueblo salvadoreño?

En verdad, les toco la médula, es la realidad que los confronta. Para intentar afuera lo que no pueden hacer adentro.

Esa opción no la tienen muchos escritores salvadoreños que no vivan en contextos diferentes, y aunque en muchos años, muchos escritores han sufrido un bloqueo sistematizado de filtros al interior del país, han logrado romper fronteras sin apoyo estatal o partidista, editorial o del mercado. El talento siempre tiene un sobrepeso sobre lo que no sirve, y sus obras aunque no conocidas al interno del país han podido trascender sin necesidad de usar la publicidad. Eso es lo que primero muchos escritores salvadoreños en primera instancia han logrado, esa experiencia no la han conquistado ustedes, he aca la propuesta nueva.
He ahí la realidad salvadoreña que a ustedes los confronta, aunque no quieran admitirlo.

Romper con lo establecido no es difícil, si en tanto los movimientos culturales pueden dar un paso adelante para librarse de la mentalidad consumista que los obstaculiza, sería apropiado pensar en una vía que no patente el trabajo realizado, pero librarlo de esquema del valor que le da el dinero al sentimiento, para contribuir a una cultura propia que contribuya a liberar el arte del comercio. Esa es una propuesta mucho mas avante que la ahora realizada para reciclar la misma competencia que los anula asimismo.

Acción coherente en las palabras, actitud ante la sociedad es lo primero.

¿Ó es que el poeta narcisista es primero?

Entendiendo el hecho de que no se puede seguir en ese circulo de celos y competencias del consumismo que no abonan de ninguna manera a la literatura. Pero entiendo que el asunto es mas profundo, y este debate es mas antiguo que las arrugas verdaderas, por que el marco de la literatura esta enlazado con las propuestas filosóficas, y ese camino es largo y cambiante, dialéctico, como lo son sus propios discursos y temas.

Mientras en El Salvador, están vendiendo la idea de una poesía disociada de la realidad, en otras partes del mundo la poesía de denuncia, ha ganado espacios es mejor aceptada, información que los medios se han dado la tarea de no dar a conocer, pues son movimientos culturales opuestos al sistema, pero son validos, y como elementos culturales forman parte de nuestro legado universal y humano.
Agregado a ésto, observamos que aunque los movimientos que se dicen “culturales” en El Salvador poseen una apertura de libertad de expresión, existen casos en los que esto no se cumple, tal como le sucedido a Carlos Moya, con su libro “El Asco”, para salir huyendo del país por amenazas en su contra, obligándolo a pedir refugio en Alemania.

Lejos de eso, vamos a los detalles importantes con relación a la novela.

Ya lo decía Hugo Lindo en su libro Recuento, a quien citó:

“... La importancia de la novela es enorme. No se trata en los tiempos actuales, de un mero entretenimiento para ociosos. En la novela se recogen, quiérase o no, las modalidades e inquietudes de una sociedad, de una época. Es un documento vivo y vital. Es como si la historia, prescindiendo de su cúmulo de datos y de su apego a lo realmente sucedido, se echara a caminar por las rutas del arte.
En la novela están el vestuario y el lenguaje, la preocupación sicológica, la enfermedad, todo el inmenso cruce de fuerzas que hacen de una sociedad, en un momento dado, lo que es y no otra cosa
(las negritas son mías)

Y agrega en sus siguientes lineas la reafirmación de lo anterior:

“... Sería oportuno que recapacitemos sobre lo anotado, y procurásemos poner remedio a ese estado de cosas, a fin de que haya en El Salvador un aliciente para que el novelista surja, a la par del crítico, y recoja nuestra realidad actúa, artísticamente, como un legado para la historia del mañana.”

Por supuesto, Hugo Lindo, menciona otra serie de obstáculos y causas por las cuales la novela no se desarrollará, refiriéndose además a hechos geográficos, y climatéricos, asi como ciertas causas históricas importantes que deben tomarse en consideración, tal como es la visión subjetiva y aplastante que se impone para no preservar el contenido de la historia de forma imparcial.
Lejos de eso, han sido poco los intentos que se han dado para rescatar la historia, mas parece que la actual tendencia es la de re-escribirla para el pueblo salvadoreño no posea un criterio y una memoria histórica de los sucesos que lo han llevado hasta el actual estado social y su contexto en el que se desarrolla.

Una pausa para no exigir demasiado, por supuesto, que existirán obras que por esta falta escapen a temas diferentes relativos a esquemas diferentes, pues no se puede condenar el estilo y sus facetas, y para no excluir otras expresiones validas dentro de la literatura.

En realidad, el arte no es el producto que se lleva a cabo en un espacio neutro, fuera de los acontecimientos públicos que puedan suceder dentro de los marcos ya sean sociales, políticos, por que encierra lo que forma una cultura, y como cultura esta se forma a partir de lo que le sucede a los individuos que conforman un colectivo comunitario, o a nivel mayor, ante la realidad, su proceder tácito obedece a las influencias de esa realidad y no a puntos neutrales o metafísicos, y si si esto último es relativamente posible, siempre existirá en lo metafísico la relaciones humanas, al interno de las diferentes capas sociales en las que el ser humano desarrolla su ímpetu o razonamiento.
La derecha llama “panfletarios” a poetas tales como Roque Dalton, por su criterio ideológico y su estancia crítica a la sociedad, encumbrandose como barriletes etiquetados de autoridad literaria, cuando no la tienen, ellos, por su parte se encargan de promover sus propagandas y defender sus propios intereses, alienar la literatura y subordinarla a sus posturas ideológicas.
Desde entonces el cipitio, es un portentoso señor conductor de obras grandes con mucho dinero, la Siguanaba ya no es la cenicienta, es una dama de la alta sociedad, que a pesar de sus prodigios siempre tiene sus defectos, es una mujer cachonda, hoy la llaman “la devoradora”, dama de la alta sociedad, triunfadora por sus méritos cosméticos y venta al mejor postor.

Pretender que la literatura no es resultado de esas dos relaciones es seguir creyendo en los postulados de “el arte por el arte”, cuando ellos, filtran y orientan el carácter cultural de los salvadoreños, es querer tapar el sol con los cayos de los dedos gordos del pie. No es de sorprender que algunos escritores se dediquen a este extra tiempo, si lo hacen será por las mismas necesidades económicas que ellos enfrentan, lo cual de por si reafirma el argumento. El escritor se encuentra en el dilema de dejar a un lado su honestidad intelectual para llenar la panza, motivo por el cual no vuela, mejor esconde la cabeza como el avestruz ante esa situación.
Desde mi punto de vista, esta es una gran contradicción y una paradoja, por que al final, el escritor deberla poseer un nivel de libertad de expresión para dejar una nota personal que lo lleve mas allá de las diatribas patrocinadas por las propagandas de la derecha, pero lo que vemos es un discurso de doble rasero.

Por otro lado, sus estancias solo refuerzan el esquema de destruir y subordinar la literatura a ese mismo fin, encarcelandose asi mismo para lograr entrar a un mercado que suprime la libertad propia y la de otros escritores en esa misma competencia del mercadeo. Ya cuando la crítica se hace sobre su linea ideológica se refugia y atrinchera dentro del marco de la falsa autoridad que lo etiqueta como “escritor” para sostenerse, evadiendo el debate ideológico para usar el escudo literario.

Esto es, como cuando un físico – Matemático, nos explique una serie de expresiones y cálculos integrales para descubrir el campo exponencial de las reacciones, un conjunto de expresiones teóricas en esas áreas, que descubren el volumen de los gases, en puntos criticos para al final llegar al grado de que todo eso funcione para crear el objetivo final: La bomba Atómica.

Es cuestión entonces no de descalificar la capacidad ó metodo, es cuestión de cuestionar el sentido ético de ese mismo objetivo en el trabajo. El físico – matemático de nuestro ejemplo, no podrá escudar su falta de ética para crear un arma de destrucción masiva, con la autoridad que puedan darles las licencias de su capacidad para producir los números, pues lo eso raya al debate tangencial evadiendo su responsabilidad como ser humano para producir una herramienta de aniquilación.

Cuando hacemos una radiografía de la realidad salvadoreña, nos encontramos con el problema del alto nivel de alienación que existe hoy en día en medio del poco acceso a la educación para colocar la autoridad de los "gurus", y en tanto se revela que en el medio cultural existen escritores con un historial profesional dentro del marco literario, éstos quedan en espacios o mas bien círculos reducidos alrededor de una población que no tiene acceso a la cultura o a su propia historia. No es de menos que llegaran al grado de inventarse el mito del “Indio” Atlacatl y muchos creyeron que éste personaje fue tan real para aceptarlo, y hasta se tiran balas para defender esa misma falsa idea.

La derecha necesita de los iconos, obviamente los iconos son símbolos fáciles de manejar dentro de los estereotipos y los slogans que constantemente entran a los medios y los currículum de estudios para crear los valores alienantes que fundamentan los también falsos sentimientos jingoísta, la “patria”, el “amor” por la “patria”, la bandera, el escudo nacional, como iconos para seguir procreando las falsas conciencias que les sirven a las clases dominantes para manipular e instrumentalizar esos dolos, sentimientos alrededor de lo que piensan es suyo. Quien dijera que hasta la nostalgia le sirve a la oligarquía, para vender su cerveza en el exterior, para que los salvadoreños se lamenten en medio de gimoteos por no vivir en la “patria de Atlacatl”, bebiendo la cerveza “nacional”, pero no se acuerdan por que salieron huyendo del país. Por eso lo del problema de la distimia descrita por Carlos Abrego, los salvadoreños se creen los mejores, y hasta cierto punto, invencibles yoyos, la tal “patria” los desterró, no los quiere, les dijo vallase en este país, no hay futuro. Y ante este hecho lo único que les queda es tratar de reafirmar sus identidad alrededor de lo que es falso y se acomoda a una identidad que no es parte de nuestra médula cultural.

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Durante los años 70's y 80's muchos jóvenes, en mi memoria han quedado, aquellos que intentaron romper esquemas pero fueron aplastados brutalmente por los sectores reaccionarios esa fue la cruda realidad que ahora se confronta, pero no dormita.
Aun asi, hubieron resistencias, obras tales como las de Jaragua lograron romper los esquemas, aquellas historias que se identifican con lo que sucede y puede bosquejar lo crudo y exacto de la sociedad, los estratos y componentes que levitan en las novelas, con personajes reales y no imaginarios que no fueron robados de los libros de quesera de las bibliotecas extranjeras para contar cuentos sobre princesas y sapos con traje, que al toque de los labios se convierten en matones, Rambos y otras miles de cosas mas que en la falta de imaginarias colectivas solo son reflejos de lo que aliena la conciencia colectiva.

Lo que es obvio es advertir sobre esas influencias, en realidad siempre se internan en lo que sucede afuera del país para competir adentro, y eso mismo ha sido desde hace mucho lo que se sigue imponiendo. La poesía de denuncia parece hoy atacada, desde sus principios, si antes escritores como Roque Dalton fueron censurados, hoy son filtrados con un fino colador, para desvirtuar el mensaje de su obra, y es de esa manera que la crítica se absorbe en medio de sus libros. Esto mismo le ha sucedido a Miguel de Cervantes, cuando una editorial española le permitió a Vargas Llosa escribir en una de las últimas ediciones de “Don Quijote de la mancha”, la introducción, manifestando con una cantidad de falacias, que esta obra defendía el neoliberalismo. No dudo que el Opus Dei, haga lo mismo con la Biblia, con el Ramayana y hasta con el Popol Vuh, para volver a traducirla y manifestar que también los discursos mayas y sus dioses, Tepeu y Gucumatz, crearon la tierra en su momento y defendieron hasta la guerra e invasión en Iraq, la inquisición y otras yerbas contemporáneas, tales como el terrorismo de estado y las torturas en Abu Ghraib.

Ni Roque Dalton, Cervantes o los Mayas se encuentran vivos en estas esferas para concluir otras cosas, y ahora los hacen bailar al gusto de sus ideologías, para lanzar desde esos mentadas esquelas con el mensaje subliminal, y sus propagandas.

No señores "e$critore$” “literata$”, dejen de mentir, ustedes no están salvando la literatura ni la obra de Roque Dalton, la están desvirtualizando de acuerdo a sus percepciones subjetivas, (por razone$ obvia$)
Sin pasar por alto que el argumento para tíldar estas obras de “panfletarias”, se puede aplicar a ellos mismos, por que en todo caso ellos también promueven una ideología dentro de la literatura como medio de propaganda y publicidad, para subordinarla a sus mediatos objetivos ideológicos, en tal caso es un doble estandar para evaluar lo que a ellos no les parece, pero no se evaluan asi mismos con ese mismo filo de “fino” bisturí.
Llegan al extremo de lo estupido y absurdo, como aquel, que ha llegado al grado de escribir una columna en una revista, mencionando que había sido participe de una sesión espiritualista, para tener comunicación a través de una “médium”, en dicha sesión, Roque Dalton le dijo, que en el cielo, él y D'abuison se encontraban juntos observando desde arriba lo que abajo sucedía, enviándonos el mensaje de unir nuestros esfuerzos por un país unidos para seguir “unidos” al esquema consumista.

¡Chanfles!

Y eso que el fulano graduado en agronomía, se auto – proclama master del conocimiento, después de escribir una serie de títulos que lo acreditan y le dan la autoridad para darle mayor énfasis y credibilidad como autoridad de temas tan “serios”. Esto raya y sirve para ejemplificar el analfabetismo intelectual.

Desconozco hasta que grado, podrán algunos escritores la valentía y comenzar a crear una obra que recopile de forma objetiva la historia en una novela que represente nuestra historia, es obra titánica que aunque esta afuera de nuestras capacidades es posible hacer en estos momentos, sobretodo para contar lo sucedido durante estas décadas, creando los personajes de la realidad, en el contexto, del espacio y tiempo que dibuje la crudeza de este sistema que hoy se vive, esa obra tendrá que ser llevada a cabo de forma casi clandestina por que de nuevo el autor tendrá que salir huyendo como lo ha hecho Moya, solo por expresar los bajos valores que la alienación procede alimentar en nuestro tiempo.

Es de suponer que siempre existirá el ente grupal si lo quieren llamar asi, (para aquellos desencantados con las interpretaciones marxistas, de clase) el rechazo que contravenga sus propios intereses, y en ese mismo marco, siempre tendremos un opuesto en las diferentes aldeas culturales que puedan existir dentro de nuestra sociedad, por que en todo caso y aunque algunos digan por ahí que la literatura debe mantenerse neutra, reciben dinero de parte de las clases dominantes que poseen diferentes objetivos para imponerse y alienar las realidades. Por que aunque lo nieguen, existe una política cultural de parte del estado, que ignora y tergiversa la historia, para vender una idealidad social inexistente, el país de las “maravillas”. Abona de nuevo a la alienación cultural que hoy sufre el país.

Esto lo podemos observar en uno de los trabajos realizados por un artista salvadoreño
que recientemente tuvo una exhibición en España, de fotografías de menores de edad, vestidos de superman. Posiblemente la intención sin que lo dijera era de denuncia.
Y de nuevo regresamos al problema de identidad.
Cuando se menciona de alguna manera lo referente a las culturas indigenarias se hace siempre para promover el turismo, en un país que no práctica ni se vive como un “indigena”, para no rescatar las culturas precolombinas pero si para ser instrumentalizadas por una oligarquia que celebra en sus campañas electorales, masacres de indigenas.



La sangre nunca muere

Mientras los círculos de escritores que trabajan bajo el esquema de la política cultural que defiende el esquema de alienación para alimentar la mentalidad consumista, en contraste, existe una gran mayoría de la gente vive en áreas que no tienen acceso a agua, vivienda digna, recreación, trabajo, etc; ya no digamos a la cultura propia. Han sido no solo marginados socialmente, pero de la historia, visitar un museo, para reafirmar su identidad cultural, es sumamente peligroso para las clases dominantes del país, porque la identidad cultural reafirma la identidad social y rompe con la falsa conciencia que provoca la misma alienación del esquema consumista.

Tanto asi, que los grupos étnicos indigenarios, han sido reducidos a una minoría, producto de la persecución y masacre de 1932. Es tan discrepante que algunas personas se auto denominarse con orgullo ”Pipiles” sin siquiera hablan el nahualt, lo que sigue confirmando el punto de la alienación, por que la cultura indigenaria ha sido reducida a la nada, tanto asi, que uno de los sitios arqueológicos, ha sido la base para la construcción de una embajada estadounidense.



”Nuestras Raices”

En el peor de los casos, en otras artes, esto no escapa de lo mismo, ya sea en música, pintura o en literatura. Todavia recuerdo una canción que aparecio en los 80's Caballo viejo, como interpretación de la Fiebre Amarilla, llegaron al grado de sugerir que esta obra musical era un producto netamente salvadoreño, cuando realmente era solo una interpretación de una canción original creada en el extranjero, falto decirselos a los amigos de la Fiebre Amarilla, para que esa percepción fuera desvanecida.
Son contradicciones que se entrelazan ante la realidad de miles de salvadoreños, que han perdido sus raíces en medio del escaparate publicitario del consumismo.

Por que no ha existido apoyo al artista nacional. Y al no existir un producto netamente cultural de nuestra verdadera identidad, lo de afuera sirve como catarsis por que adentro no se produce originalidad y obra auténtica que nos identifique.

Aún dentro de las mismas resistencias, el asunto continua alienante, las poblaciones campesinas con origen indigenario han sido marginadas para destruir su memoria histórica, el salvadoreño en su mayoría no sabe ni de donde vienen sus orígenes, en el peor de las condiciones, hasta la semántica se ha convertido en herramienta de un racismo silencioso, condecendiente con la miseria, “misericordioso” religiosamente paternalista con los que sufren el flagelo de la pobreza, para reducir la dignidad de esos seres humanos que las experimentan en carne propia; y lo que en parte es culturalmente propio como cultura, se reduce en la semántica a folclorismo, para contribuir al desvanecimiento de la identidad nacional, que patrocina lo extranjero en el marco del consumismo, con una de maquinaria propagandistica en el esquema para imponer algo que no refleja la falta de una realidad cultural en ese teatro, para decirnos que lo nuestro es el dinero.

Nuestro futuro tendrá siempre consistentencia en la base del rescate de lo verdaderamente independiente de las superficialidades. Las alienaciones que despojan nuestras bases soberanas de decisión para ser libres, pero no el espiritu de su propio caracter que se antepone y proyecta hacia el futuro.




Videos de Ramirez976:

la sangre nunca muere

El Salvador, 'La Sangre Nunca Muere'
Talticpac, Grupo Indigena Salvadoreno
Cancion: Presagios
Lugares: Tazumal, San Andres, Cihuatan, Joya de Ceren

"Nuestras Raices"
Grupo Indigena Salvadoreño: Talticpac


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Tags: El Salvador, alienación, subcultura

Publicado por Tepez @ 10:09  | Mentiras y Medios
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Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 08 de junio de 2009 | 13:04
Gi?oChicaIdeatyut566Gestos con las manosGestos con las manosGestos con las manosGestos con las manosGestos con las manosGestos con las manosGestos con las manos