Martes, 17 de julio de 2007
La agresi?n provino de la polic?a desde el Hotel Fort?n Plaza.


La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) denunci? que el Gobierno del Estado inici? una segunda etapa de represi?n para descabezar totalmente al movimiento magisterial-popular, y la agresi?n de este lunes provino de los cuerpos policiales apoyados por sicarios parapetados en el Hotel Fort?n Plaza.

?En las habitaciones 410 y 418 y el lobby se concentraron los polic?as para promover la provocaci?n e, inclusive, hicieron disparos con armas de fuego?, aseguraron Florentino L?pez Mart?nez y C?stulo L?pez Pacheco, integrantes de la Comisi?n de prensa de la APPO.

Indicaron que durante el enfrentamiento entre polic?as y mentores y appistas hubo al menos 40 detenidos, 12 desaparecidos y m?s de 30 heridos, entre ellos varios menores de edad y seis reporteros y fot?grafos de prensa.

En nombre de la APPO, los voceros se deslindaron de cualquier acto de agresi?n, y reiteraron que continuar? el plan de acci?n de ese conglomerado de organizaciones junto con el Magisterio de la Secci?n 22 del SNTE.

En conferencia de prensa, efectuada frente al edificio de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Aut?noma ?Benito Ju?rez? de Oaxaca (UABJO), denunciaron que el Gobierno estatal inici? una redada para tratar de detener a los concejales de la APPO y ?sospechosos? de pertenecer esa organizaci?n.

Se?alaron que los mentores y appistas, junto con integrantes de algunas de las delegaciones folcl?ricas s?lo intentaron llegar pac?ficamente al auditorio del Cerro de El fort?n para que se les permitiera realizar ah? la ?Guelaguetza magisterial-popular?, y as? lo solicitaron a los jefes policiales, entre ellos Aristeo L?pez Mart?nez, coordinador de la Polic?a Municipal, y Sergio Segreste R?os, secretario de Protecci?n Ciudadana.

Sin embargo, hubo una negativa total y en respuesta agredieron al contingente de mentores y apistas, precisaron.

Afirmaron que ?los concejales de la APPO formamos una valla humana para evitar alg?n incidente, pero la ofensiva la desat? la polic?a que lanz? gases lacrim?genos y arremeti? con toletes?.

Se?alaron que en el operativo intervinieron, adem?s de los polic?as municipales, preventivos y la Auxiliar, Bancaria y Comercial, elementos de la AFI y la Polic?a Federal Preventiva (PFP).

Asimismo, dieron a conocer que los abogados de Organizaciones No Gubernamentales (ONG?s) ya interpusieron amparos para que sean liberados los detenidos y, al mismo tiempo, la denuncia de lo ocurrido este lunes fue hecha a la comunidad internacional.

?La represi?n demuestra que el conflicto social del a?o pasado est? vigente y que el problema no ha sido resuelto como lo propagan los gobiernos federal y estatal?, manifestaron.

Los voceros de la APPO reiteraron que ?mientras est? Ulises Ruiz en el poder los oaxaque?os no podr?n vivir en estabilidad?. Afirmaron que ?la APPO no pretende revivir el conflicto?.

Finalmente, reiteraron que a ra?z de lo ocurrido ?ahora est? m?s vigente el voto de castigo contra los candidatos del PRI, PAN y Panal a diputados estatales?.


LOS ACONTECIMIENTOS.
Durante m?s de tres horas, miembros y simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) se enfrentaron con polic?as municipales y estatales; el violento choque dej? por lo menos 40 personas heridas de ambos bandos (15 de ellas agentes policiacos), dos de gravedad, y 60 detenidos.
La trifulca se origin? cuando una manifestaci?n de alrededor de 10 mil integrantes y seguidores de la APPO, junto con algunas delegaciones participantes de la Guelaguetza Popular, pretend?an llegar al auditorio del cerro del Fort?n.
Los elementos policiacos que se encontraban en las inmediaciones del lugar les impidieron el paso y lanzaron gases lacrim?genos para intentar disolver la protesta. Por su parte, los manifestantes respondieron arrojando piedras y en ese momento dio inicio el enfrentamiento.
Los simpatizantes de la Asamblea Popular salieron en marcha, tanto del z?calo como de la Plaza de la Danza, rumbo al auditorio del cerro del Fort?n para solicitar a las autoridades estatales ingresar y realizar en ese sitio su presentaci?n, ante el insuficiente espacio en la mencionada plaza, donde se hab?a programado.
Sin embargo, el contingente appista se detuvo a unos dos kil?metros del auditorio, en la calzada H?roes de Chapultepec, al toparse con un ret?n instalado por cientos de polic?as preventivos, auxiliares y municipales de Oaxaca de Ju?rez.
Los inconformes integraron una comisi?n en la que se encontraba Alma Delia Santiago, secretaria t?cnica de la secci?n 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educaci?n (SNTE), para solicitar el paso a los polic?as, pero no hubo contestaci?n de ?stos.
Otros marchistas requirieron lo mismo al coordinador general de Seguridad P?blica, Vialidad y Tr?nsito Municipal, Aristeo L?pez Mart?nez, mientras fot?grafos y camar?grafos de la corporaci?n ''fichaban'' a los manifestantes, quienes reclamaron el hecho y en respuesta fueron golpeados con los escudos y toletes que portaban los dem?s agentes policiacos.
Los integrantes y simpatizantes de la APPO respondieron lanzando botellas con agua y piedras, aunque uno de ellos, quien tra?a una rueda catarina (artefacto explosivo usado en las fiestas populares), la encendi? y arroj? a los polic?as, quienes lanzaron gases lacrim?genos dando inicio a una trifulca que se extendi? por varias calles.
EL SALDO.

Se reportan 42 detenidos, entre ellos 6 menores de edad y 9 heridos, seg?n ?Oaxaca libre? e ?Indimedia? se confirma que uno de los detenidos herido con traumatismo craneo encef?lico y entallamiento de v?sceras, falleci? anoche en el Hospital de especialidades de Oaxaca, donde fue internado por la propia polic?a despu?s de sustraerlo de una cl?nica particular. Las heridas fueron producto de los golpes que le propinaron los polic?as.

Un presunto polic?a municipal,
el que inici? las escaramuzas
LUIS IGNACIO VEL?SQUEZ
A las 11:31 horas, la provocaci?n de los cuerpos policiacos a los manifestantes es evidente. Con una peque?a c?mara de video, un sujeto de baja estatura, complexi?n gruesa, tez morena y cabello corto, ?ficha? a las personas que a gritos exigen que el coordinador de Seguridad P?blica Municipal, Aristeo L?pez Mart?nez, les entregue la respuesta a su petici?n de replegar a los polic?as para que ingresen al auditorio Guelaguetza.
-??D?ganle a ese cabr?n que no nos filme!?, ??que deje de tomarnos las caras!?, gritan los hombres y mujeres que se mantienen en primera l?nea, frente a frente con los uniformados, en la carretera al Fort?n, frente a un hotel del mismo nombre, en espera de que la polic?a abra un espacio para que ingresen las delegaciones regionales y los miles de asistentes a la denominada Guelaguetza Popular.
-?Que apague su c?mara o vamos por ?l!?, reiteran. En tanto el provocador se pasea entre la primera y segunda barrera policial retadoramente, seguro del resguardo de toletes y escudos de pl?stico.
De pronto, la multitud empuja con fuerza a la vanguardia que intenta contenerla, pero todo es en vano. El choque de los cuerpos de los manifestantes con los escudos de pl?stico provoca la primera andanada de macanazos, el intercambio de pedradas y, por ?ltimo, las primeras granadas de gas lacrim?geno que dispersan moment?neamente a la multitud.
LOS GASES
Los proyectiles, -redondos, de forma cil?ndrica o estrella-, dejan una estela de humo blanco, que al entrar por la garganta la seca, la quema y provoca inmediatamente dificultades para respirar. Adem?s, la sustancia vol?til se impregna en la piel provocando escozor y en los ojos, un lagrimeo constante que impide la visibilidad.
Los miles de participantes retornan entonces sobre la calzada Ni?os H?roes de Chapultepec en desorden, con los cuerpos echados hacia adelante para facilitar la entrada de aire a sus pulmones y los ojos llenos de l?grimas.
-??chense refresco en la cara, pero no se restrieguen los ojos?. Indican hombres y mujeres, mientras comparte refrescos de cola para evitar los efectos del gas lacrim?geno.
Los m?s osados repelen la agresi?n pero la batalla es desigual. Protegidos con cascos, escudos, rodilleras y lanzagranadas, los polic?as avanzan en formaci?n, frente a muchachos que a descubierta lanzan piedras, sin mayor protecci?n que un trapo empapado de vinagre o refresco de cola sobre la boca.
Para detener la embestida policial, los j?venes retienen dos autobuses que pasan por el lugar para utilizarla como barrera. Minutos m?s tarde son cinco los carros estacionados en el crucero con la avenida Venus, de la colonia Estrella, que sufren las consecuencias de la ?piedriza? por ambos nados. Otros minutos y el espeso humo de los carros incendiados, tornar? m?s negro es cielo de Oaxaca.
EL HOTEL
En la refriega, los polic?as utilizan la barda del hotel Fort?n Plaza como parapeto para atacar con mayor efectividad, sin embargo apenas se retiran del lugar los uniformados y el inmueble se convierte en objeto de la ira de los inconformes.
A esa hora, suman m?s de una veintena los hombres descalabrados, que con las ropas cubiertas de sangre son improvisadamente atendidos por quienes se encuentran m?s cerca de ellos. Telas, camisas y toallas femeninas son empleadas como material de curaci?n, para intentar frenar las hemorragias.
En esa labor, destaca la actividad de un hombre de edad madura, de tez clara y cuerpo fuerte, oriundo de Chihuahua, que dice haber llegado a la entidad para presenciar la Guelaguetza, ?pero ahora estoy ayudando al pueblo?.
La refriega tiene pocos momentos de calma. Las intensas columnas de humo negro inundan esa parte de la ciudad, pero la gente se resiste a abandonar la calzada Ni?os H?roes de Chapultepec. Ser? necesario el avance policial hasta el crucero con Heroica Escuela Naval Militar, despu?s de tres horas y media de escaramuzas para comenzar el repliegue de los grupos.
LOS JEFES POLICIACOS
A pesar de que los organizadores de la Guelaguetza Popular intentaron hablar con los jefes policiacos antes de la agresi?n, ninguno de ellos fingi? siquiera intermediar para alcanzar una soluci?n negociada al problema.
Apenas llegaron los manifestantes a la primera barrera policial (a las 11:05 horas), el secretario de Protecci?n Ciudadana, Sergio Segreste R?os, y el director de la Polic?a Ministerial, Daniel Camarena Flores, optaron por colocarse atr?s de las tres barreras policiacas ordenadas, para observar ?a los toros desde la barrera?.
Bajo la protecci?n de un fuerte grupo de guaruras y mandos superiores de las tres corporaciones en el lugar (Municipal, Preventiva e Industrial y Comercial), los responsables de la ?seguridad estatal? se dedicaron a observar la forma en que sus subalternos agred?an a reporteros y reporteras, sin inmutarse.
S?lo el coordinador de Seguridad P?blica Municipal, Aristeo L?pez Mart?nez, en tres ocasiones se acerc? a la primera l?nea para informar a los integrantes de las delegaciones regionales, profesores de la secci?n 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educaci?n (SNTE) y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), que no pod?a subir al auditorio, ?porque no tienen permiso?.
-?Voy a ver qu? dice mi jefe (Sergio Segreste R?os, no el presidente municipal interino Manuel de Esesarte Pesqueira)?, les dijo la ?ltima vez a sus interlocutores, cuando sobrevino la refriega.


Peor que prisioneros de guerra
LUIS IGNACIO VEL?SQUEZ
La imagen es aterradora. Media docena de hombres permanecen de rodillas, con las manos al suelo, mientras los polic?as les vendan los ojos. Todos los detenidos muestran signos de golpes, principalmente en la cabeza. La sangre mancha sus camisas, playeras o dorsos desnudos.
Su posici?n es de indefensi?n total y, sin embargo, se les trata como enemigos, en el m?s militar de los t?rminos. Se les humilla hasta el extremo, se les despersonaliza, se les ofende en la dignidad para mostrar qui?n es que tiene el poder, la fuerza.
Se les exhibe como animales para justificar el discurso fr?volo: ellos son unos provocadores, malvivientes, jodidos, que destruyen a Oaxaca, pero aqu? est? la polic?a para imponer orden, para acabar con las lacras sociales, para proteger a los buenos ciudadanos, los que quieren el progreso. En pocas palabras, los beneficiarios del poder.
Los uniformados saben que m?s que los golpes f?sicos, son las embestidas a la dignidad humana la que deja una huella perenne, la que har? pensar dos veces las cosas cuando se intente otra vez cuestionar la autoridad de los poderosos, alzar la voz para expresar la inconformidad. Lo saben desde el 68, desde el ?halconazo?, desde el 2006, aqu? en la ciudad.
Por eso cada uno de los uniformados se afana en su tarea. No hablan, gritan, ordenan. No conminan, golpean. No conducen a los detenidos a las patrullas, los arrastran, los botan a las bateas como piltrafas. Los golpean no porque los provoquen, sino para demostrar que ellos tienen poder sobre su destino o, por lo menos, el fin de la tortura.
Entre esos cuerpos doblados a la mitad, humillados, dolidos m?s en el alma que en el cuerpo, busca afanosamente Constantino Garc?a a su joven hijo, Sergio Yahir, que fue detenido en las escaleras de El Fort?n, cuando acud?a a presenciar la Guelaguetza Popular.
Sin saber qu? hacer o a d?nde ir, el afligido padre recuerda que fue a ?l a quien intentaron llevarse los polic?as preventivos, pero la debilidad f?sica del muchacho de 17 a?os lo convirti? en la presa.
?A m? me iban a agarrar, me tiraron piedrazos, aunque pude escabullirme antes de que me atraparan, pero se llevaron a mi muchacho, los golpearon y se lo llevaron para arribar (al auditorio)?, agrega sin atreverse a pensar sobre lo que puede sucederle a su hijo en manos de los cuerpos policiacos. Mientras tanto las fuerzas del orden cumplen su trabajo. Los detenidos son en su mayor?a j?venes, algunos de los cuales dijeron ser universitarios.
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