martes, 17 de julio de 2007
Hola amigos lectores.

Les traigo un artículo elaborado por Jjmar en el blog de Hunnapuh:

La sequía y las pérdidas en la agricultura y la ganadería.

El problema de sequías se esta en estos momentos dando en muchos países, no solo de la región centroamericana, pero incluye varios continentes, y paises.

Entre ellos Australia, que se encuentra sufriendo una severa sequía desde hace un par de meses.

Asi como también los Estados Unidos.

Las sequias se estan dando en todo el planeta.

Ilogico es que en El Salvador, a pesar de que esto este sucediendo el gobierno salvadoreño decida privatizar el agua, para entregarsela al control de las multinacionales, pues el agua es un recurso importante para el mantenimiento de la vida en su totalidad.

De este recurso natural dependen mucho el desarrollo del país, los aspectos de producción agricola que actualmente son afectados por que la temporada de lluvia se retrazó.

Les dejo la lectura, saquen ustedes sus propias conclusiones.

Atte.

Chichicaste.




La sequía y las pérdidas en la agricultura y la ganadería.

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Unas semanas antes de que comenzara la época lluviosa, el Ministerio de Agricultura anunció que tendríamos un invierno con abundantes lluvias, lo cual sería beneficios para nuestro sector agrícola y ganadero. Esto no solo alegró a nuestro campesinado si no que se confió por las declaraciones gubernamentales.

Nuestro campesino por cultura o tradición siembra después del 15 de mayo, en que ya han caído las primeras lluvias, en que “ve que los cerros ya tienen agua”. Es la experiencia, no la base científica lo que lo lleva a tomar la decisión de iniciar la siembra.

Pero resulta que en este año las lluvias se atrasaron dos meses, después de las primeras tormentas en los primeros días de mayo, dejó de llover o llovió muy poco. Ahora el mismo Ministerio de Agricultura reconoce que hemos pasado por un periodo de sequía que ha ocasionado importantes pérdidas a nuestra agricultura y ganadería.

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Pues parece que no llovió.

De esta situación quisiera poner a consideración de nuestros lectores algunas reflexiones. Aclarando que no soy experto en la materia, pero hay elementos de sentido común que nos deberían guiar en el análisis.




Primero: La cuantificación de las pérdidas:

El gobierno ha señalado que la cantidad de manzanas afectadas por la sequía es de unas treinta mil, de las cuales en unas diez mil las pérdidas son totales. Que el promedio de pérdidas en las manzanas donde no se ha perdido toda la cosecha es de un diez por ciento. Que esto afecta el 10% de la producción agrícola total. Sobre la ganadería no hay información concreta en los medios.

Pero las organizaciones de cooperativas agrícolas, que son los verdaderos afectados y que tienen una red que les permite la comunicación a nivel nacional entre ellas, manejan cifras diferentes a las gubernamentales. Señalan que el total de manzanas donde la pérdida es total, es de unas 30,000 y no 10,000 como lo dice el gobierno. Que el promedio de perdidas en el resto de la producción afectada es del 30% y no del 10% como lo anuncia el gobierno.

Nos señalan además que el sector mas afectado es el de granos básicos, que por lo general son pequeños agricultores con economías de subsistencia y escasos recursos financieros para trabajar.
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También señalan sobre las pérdidas en el sector ganadero, pues los dos meses de sequía afectaron los pastizales, por tanto hay que darles a los animales alimento procesado, que es más caro y que además no aumenta la producción de leche. Nuestro ganadero durante seis meses da a los animales alimento procesado y los otros seis meses se alimentan de los pastizales. El segundo tipo de alimento produce en promedio dos botellas diarias mas de leche por vaca. Lo cual significa para ellos una doble pérdida, al tener que dar durante estos dos meses, que se prolongó el verano, el alimento procesado que es caro y que produce menos leche.

En concreto no tenemos una cuantificación clara de las perdidas. Se puede alegar que el gobierno siempre nos minimiza los efectos de los problemas, lo cual es cierto. Pero también se puede alegar que los afectados están exagerando las perdidas, lo cual es típico de los salvadoreños.

Deberíamos tener una Institución especializada en medir este tipo de daños integrada por el gobierno y los agricultores, que nos presentara diagnósticos apegados a la realidad. No nos olvidemos que un buen diagnostico de un problema es el primer paso para una correcta solución.




Segundo: El apoyo a los afectados.

El gobierno ha prometido dar un saco de Grano Certificado y otro saco de Sulfato de Amonio a los productores agrícolas afectados por la sequía. Según los expertos, con un saco de grano alcanza para sembrar una manzana, pero no alcanza el sulfato de cual se necesita más. Por lo cual estamos hablando de un subsidio básico, en el caso de que sea cierta la promesa gubernamental.

Pero hay preocupación de los cooperativistas y campesinos, pues por experiencias pasadas esta ayuda solo se brindan a los que votan en las elecciones por determinados partidos políticos. En otros casos, solo distribuyen una parte y la otra la venden a mayoristas. También señalan que hay casos en que a los parientes o amigos de los funcionario les dan mayores cantidades de ayuda, mientras al humilde campesino que no tiene amigos ni parientes con influencia apenas le llega un poquito de ayuda.

Nuevamente, nos faltan mecanismos serios y efectivos de supervisión de la ayuda brindada, en los cuales participen representantes de los donantes, de los que distribuyen y de los beneficiarios.




Tercero: La prevención.

Al revisar el historial de nuestro país, vemos que las sequías son un fenómeno recurrente. Según los expertos se producen cada cuatro o cinco años. Se registran veintiuna sequías durante el siglo pasado (siglo XX). Es decir, que al igual que los terremotos deberíamos de tener un plan de prevención.

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La última sequía que tuvimos fue en el año 2001, por tanto ya era tiempo que nos llegara nuevamente. Pero las precipitadas declaraciones de un invierno cargado de lluvias por parte del Ministerio de Agricultura, nos demuestra que no tenemos la más mínima capacidad técnica de predecir los fenómenos climatológicos.

Esto requiere de inversión en equipo científico que le permita a nuestro servicio meteorológico (o como se llame ahora) predecir los fenómenos climáticos. Esto se hace en muchos países del mundo, donde se brinda información a los agricultores y ganaderos para que tomen decisiones correctas. Ya no podemos seguir sembrando sobre la base de la experiencia campesina o sobre lo que nos dice el Almanaque Bristol.

Además deberíamos tener un programa serio de Seguros de siembra y resultados de la Cosecha, que fuese accesible a todos lo agricultores tanto grandes como pequeños y micros, que permitiera reponer una importante parte de las pérdidas sufridas en caso de sequías, inundaciones u otros fenómenos de la madre naturaleza.

Finalmente reiterar que no soy especialista en el tema, a lo mejor algo de lo dicho no se puede hacer o es una locura, pero la maña de pensar y de escribir las ocurrencias no se me quita. Hay disculpen los expertos.

Ayutuxtepeque, Lunes, 16 de Julio de 2007.
Publicado por chichicaste @ 11:52  | Ecología
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