viernes, 20 de julio de 2007
El Salvador ha sido un país desconocido para investigadores extranjeros y mucho más ignorado en el arte. Pero, en los años 80 del siglo pasado, como consecuencia de la guerra civil, algunas obras fueron publicadas y que tenían el propósito de explicar las causas del conflicto salvadoreño, por cierto que algunos autores extranjeros han escrito mejores libros acerca del conflicto que los autores nacionales,lo que indica el atraso intelectual del país. El artículo que sigue es una reseña de una novela de reciente aparición en EEUU publicada en un periódico de San Francisco, la novela es titulada “Sangre del Paraíso”y el autor es David Corbett. La reseña es de Dennis Riordan.

Ya somos noticia de nuevo, pero no por los avances “demócraticos”, además de novelas, el país aparece como tema en series de televisión,tales como “The Shield”, la violencia del país como carta de presentación, y donde la realidad supera a la ficción.




Oscar Wilde dijo que la verdad raramente es pura y nunca simple. De acuerdo con eso, la novela de gran alcance y profundamente inquietante “Sangre del Paraíso”, de David Corbett, trata de los estadounidenses que procuran navegar en las aguas peligrosas de El Salvador de la post-guerra civil. Aunque la novela de Corbett corre a un paso vertiginoso como una novela política de suspenso y con gran derramamiento de sangre como en el cine de Quentin Tarantino en la mejor( o peor) de sus versiones, sus aspiraciones van más allá de un lugar en la lista de lectura de la playa de este verano.

En un capítulo final que concluye con el título de “expediente,” el autor escribe que bocetó varios temas del libro a partir del "Filoctetes" de Sofócles, en el que un hijo de Aquiles es corrompido por un Ulises astuto. La novela “Sangre Del Paraíso” es una novela con un punto de vista político. El expediente es subtitulado “De Troya a Bagdad [vía El Salvador].”

A esos funcionarios de la administración de Bush que han propuesto que el paso del movimiento armado de El Salvador de la lucha armada a las elecciones puede servir como modelo para Irak, el cuadro Centro Americano responde con un "Que Dios nos ayude".

La trama es compleja, de varios niveles, a veces vertiginosa. Es el año 2004. Jude McManus, de veintisiete años, un alma perdida desde el suicidio de su padre policía, Ray, en Chicago 10 años atrás, ha regresado a El Salvador, donde sirvió antes en el ejército de Estados Unidos. Ahora un agente de seguridad, Jude es asignado para proteger a Axel, un ingeniero hidrólogo que estudia el impacto en el abastecimiento del agua local de una planta embotelladora que será construida por una subsidiaria de una corporación multinacional. Como en la película "Chinatown" de Robert Townes, los que controlan el agua, controlan el futuro, y los intereses de los poderosos con dinero decidirán si Axel da la luz verde para implementar el proyecto.

El país es inundado por Mara Salvatruchas y Mara Dieciochos, tatuados, drogados, armados de machetes. Un camionero estadounidense que procuraba agrupar a sindicalistas comerciales en El Salvador ha sido asesinado. Un aldeano que se quejó por la contaminación del agua subterránea ha sido desaparecido. Arena, el partido de la derecha fundado por Roberto D'Aubuisson, el arquitecto infame del asesinato del arzobispo Oscar Romero en el año 1980, ha ganado la hegemonía electoral desde la conclusión de la guerra civil y los acuerdos de paz de 1992.

Ahora Arena está enfrentando una posible derrota en las elecciones, un resultado que la administración de Bush no tiene ninguna intención de permitir. Jude encuentra un círculo de progresistas, hostil a él excepto para Eileen, antropóloga cultural estadounidense, que, con inclinaciones políticas ocasionales, es atractiva e inteligente(y tiene un hermano que pelea en Irak). Este caldo comienza a hervir cuando Bill Malvasio, que estubo asociado con Ray McManus para perseguir a traficantes de drogas, se encuentra con Jude. Malvasio ha estado clandestino en El Salvador por una década, buscado por el asesinato de otro policía corrupto. Malvasio tiene éxito en persuadir a un Jude renuente para ayudar traer de Chicago al tercer miembro del grupo policial deshonrado, Phil Strock, que fue de la escuadra táctica de francotiradores, y que ha estado hundido en el alcohol mientras nutre su cólera por haber perdido a su hijita en una batalla por su custodia con su madre bailarina. Para complicar las cosas, Malvasio una vez abandonó a Strock que estaba herido, y Strock ha jurado vengarse.

Al llegar Strock a El Salvador, aparece el infierno, con la carnicería orquestada en gran parte por el diabólico Malvasio. Con todo eso, el carácter central de este cuento es la tierra en la cual se desarrolla: El Salvador, un país tan densamente poblado como la India pero dependiente de las remesas que envían al hogar un tercio de su población que ha emigrado a trabajar en el gran poder del norte. Un país en donde los escuadrones de la muerte dan a sus víctimas un “afeitado” y un “manicure,” separando la cabeza y las manos antes de desechar sus cadáveres en basureros o en los bordes de la carretera.

Es un país en donde la Mara Salvatrucha y Mara Dieciochos, fueron traídos a los Estados Unidos como niños de refugiados indocumentados, y están siendo deportados ya adolescentes al lugar de su nacimiento que nunca han conocido, para ser encarcelados, ejecutados por los escuadrones de la muerte o para ser reclutados para servir como músculo de los grupos criminales establecidos. Y es donde un ejército dictatorial, criminal y corrupto fue apoyado por los Estados Unidos como baluarte en la lucha contra el comunismo y ha sido re-incluído, post-9/11, como un centinela necesario contra la improbable creación de una plataforma centroamericana del terrorismo islámico. Corbett sabe su materia, o por lo menos cómo investigarla. En “Ulises”, Joyce, un exhibicionista incorregible, hace un remolino en el agua que se propone decir todo sobre el tema que puede ser posible. Corbett no entra a discutir la ciencia de la hidrología, pero está claro que ha dominado el tema, pues él tiene los detalles de los controles del ejército en el asalto culminante dirigido a asegurar que el estudio de las aguas subterráneas de Axel nunca vea la luz del dia.

Corbett escribe con conocimiento y a menudo con lirismo de como es El Salvador, suena y se siente : su calor, sus plantas y animales, sus comidas, sus playas y lagunas. En la ocasión, cuando Jude y Eileen superan sus dificultades de comunicación y se desnudan, su descripción sale de la página. Sea advertido, sin embargo, que las escenas de tortura por las maras empleados por Malvasio son tan gráficas como las escenas de sexo y mucho más. En un libro que toca muchas notas(¿He mencionado el secuestro del niño por Malvasio y señalado por Strock, o la aventura de Axel con una miembro disidente de la oligarquía?), todas no suenan igualmente ciertas.

El cuento helénico de jóvenes engañados por adultos podría haber permanecido en Chicago para ser contado en una novela diferente. Habían tiempos cuando el desarrollo de los personajes difería del corrido de la trama y del mensaje político. Pero, eso ha sido cierto en la más reciente ficción, y con mucha carga ideológica de John Le Carré,"El jardinero Constante", o "La Entrada de Damasco" de Robert Stone. Pero yo encuentro esos libros interesantes, y "Sangre del Paraíso" puede estar bien en esa compañia. Corbett observa que "las milicias políticas de hoy son las mafias de mañana". Las sociedades que experimentan excesos de violencia permanecen violentas. El Salvador tendrá problemas por largo tiempo. Lo que nos espera en Irak desafía la imaginación.

Dennis Riordan es un juez de San Francisco.

Tags: Reseña literaria, Literatura.

Publicado por chichicaste @ 14:10  | Literarte
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