S?bado, 18 de agosto de 2007
¡Con celular aunque no me harte!

Les quería comentar sobre esta nota que apareció este día en el Cola_tino.

Me causo gracia y a la vez tristeza.

Certera las palabras de Mauricio Funes por supuesto.

Esto de que un teléfono mobil sea tomado como símbolo de status no es nuevo.

Les contaré una anécdota que un amigo Chileno me relató acerca de su viaje a su propio país hace unos años atrás.

Contaba que un día viajando en el autobús, se sentó a la par de un joven que en esos momentos se encontraba conversando con su teléfono celular, durante todo el viaje el joven que aparentemente conversaba con otra persona, lo hacia de forma casi ruidosa, ya que alzaba demasiado la voz para comunicarse.

Al parecer hubo un atraco al autobús, y el atracan te, pistola en mano, comenzó a colectar el dinero a cada uno de los pasajeros, al momento de llegar al joven, le pidió el teléfono mobil. El joven le dio el teléfono.

Para sorpresa del ladrón, el teléfono mobil era en realidad una pieza de madera muy bien tallada.

- que estas haciendo con este teléfono falso huevon!

Que miseria verdad?

Hay gente que realmente tiene el ego super-aplastado, podría decirse que es producto de la baja auto-estima que poseen.

Ese gran esfuerzo por reconocerse y auto reafirmarse en una sociedad que los margina y los apalaea, los bombardea constantemente con productos que a veces no pueden consumir.

Es notorio pues que esto suceda, los medios de comunicación alimentan esa cultura, como un elemento que propone el “éxito” individual o personal, a partir de la obtención y las ilusiones falsas que estos mismos podrían generar al resto que también crean en esas falsas ilusiones.

El hedonismo en su máxima expresión!

El otro caso que recuerdo fue cuando un día, me encontré en un elevador con paredes metálicas, de las cinco personas que nos encontrábamos dentro había otro muchacho que saco su teléfono para conversar con otra persona, al instante se soltaron las risotadas del resto!

Los teléfonos móviles no funcionan en ese tipo de elevadores ya que las paredes de metal aislan las señales.

Antes no eran los teléfonos, siempre son otras cosas.

Solía darse la ocasión de amigos que se presentaban a las instituciones de estudio con sus relojes digitales, cuando por primera vez llegaron estos al mercado salvadoreño, no mucha gente los conocía, sin embargo los que los poseían se ufanaban de poseer lo ultimo en tecnología.

Después de un tiempo muchos olvidaron los relojes de mejor calidad, los relojes suizos. Y cambiaron la moda para obtener estos relojes digitales que invadieron el mercado convirtiéndose en objetos comunes entre la población.

Hoy día los relojes Suizos han subido de precio debido a la invasión de relojes baratos producidos masivamente desde China, lo que antes fue una moda se convirtió en algo pasajero.

Y miren que la vanidad no tiene limites entre las mujeres. Recuerdo que una señora del barrio se había quemado la cara con legía para verse “mas blanquita”, me dio tristeza verla con su rostro carcomido por el fuego de la misma ignorancia.

Puta, hasta donde llega el ser humano.

Me pregunto si la estupidez y el desenfreno del consumismo no tiene limites. Mañana si se inventan que la mierda es buena para el cutis hasta eso vamos a ver en los comerciales, mierda embazada marca: A, B Y C.

Se venderá en bolsitas plásticas, cada quien que guarde la suya para vendersela al mejor comprador de la Avon.

Y asi los mas exitosos se ufanaran de llevar untada la nariz con “caquita” de primera calidad, los anuncios comerciales mostraran la belleza y las modelos vestirán sus trajes apestosos para hacerse notar en la sociedad.

Contrataran a escritores de la calaña de las chicas Fresas, para escribir sobre los beneficios del mercado para obtener grandes ganancias sobre el cutis y la limpieza de la piel, escritores y poetas de alpiste dedicaran poemas al culo del cielo, resonaran las trompetas de los inodoros flatulentos, y las campanas de las letras ilustres escribirán las odas de la bacinica azul de las bovedas del acelguate donde ahora se fermentan los mejores excrementos para la posteridad!

La diarrea será el orgullo que siempre se ha escondido en los estómagos enfermos que sus mentes puedan generar para lograr que ustedes compren y participen de la moda. El Faro escribirá sobre la mierda mediática exponiendo que debe existir un punto medio, media cara llena de excremento y la otra con yerbas medicinales.

La economía nacional será sostenida con ese pensamiento, habrán fabricas maquiladoras, y entre mas frijoles mas riqueza.

Los que no sigan esas pensamientos serán como siempre los comunistas y posiblemente ante la protesta popular inventen otras leyes para castigar al pueblo que se opone ante estas premisas que desvaloran constantemente al ser humano.

Don't flush it!

Guardela a la temperatura adecuada.

Y compre su matamoscas!

Patanada?

El sistema consumista es tan patán como la miserable realidad que crea.








¡Con celular aunque no me harte!
Mauricio Funes


Y ahora resulta que los celulares son símbolo de bienestar.

El Diario de Hoy publicó este miércoles un editorial que a cualquiera le provocaría irritación.

Según el propietario de este periódico, de reconocida trayectoria conservadora, la existencia de más de 4 millones de celulares en el país, para una población que no pasa de los seis millones, es un signo alentador de que las cosas han mejorado y que la población goza de mayores niveles de bienestar.

Para este editorialista, un aumento en la capacidad de consumo de la población debe ser entendido como sinónimo de desarrollo, independientemente de que bienes o servicios son los que consume.

Hace unos días reflexionábamos sobre el incremento en la canasta de mercado, la que solo puede obtenerse si se tienen $700 dólares en el bolsillo.

Un salvadoreño que con suerte gane el Salario Mínimo mas alto, es decir, un poco mas de $174 dólares al mes, necesitaría un aumento de sus ingresos de al menos $300 por ciento para tener acceso a esta canasta.

Incluso, si renunciara a tener todos los bienes y servicios que le permitan llevar una vida modesta, y se conformara con ganar solo para comer, más del 80 por ciento de su salario se iría en la compra de alimentos, quedándole apenas un 20 por ciento para el resto de necesidades.

El drama, por supuesto, es mayor en el campo.

En este caso, ganando el Salario Mínimo le harían falta $28 dólares para comprar sus alimentos y necesitaría multiplicar sus ingresos por ocho para tener acceso a la canasta de mercado.

No cabe duda que la vida cada día está más dura y aunque hay más de 4 millones de celulares en manos de los salvadoreños, esto no quiere decir que el nivel de bienestar de la mayoría haya mejorado.
En primer lugar, hay que tener presente que buena parte de estos celulares han sido comprados con las remesas que los salvadoreños envían a sus familiares desde el exterior.

Una tercera parte de la población en el país recibe remesas de sus familiares viviendo afuera y a juzgar por los patrones de consumo importados de estados unidos, quienes reciben esta ayuda han convertido el celular en un bien imprescindible para vivir.

Muchos de ellos necesitan un celular para mantenerse comunicados con su familias y reciben llamadas que son pagadas en el exterior.

No hay que pasar por alto que el celular es un bien duradero, que no necesita estarse renovando a cada momento y que mientras mantenga sus funciones básicas puede prolongar su existencia por varios años.

Es decir, se trata de una inversión de una sola vez y para largo rato y no de un gasto periódico.
En segundo lugar, habría que establecer cuantos de estos celulares tienen contratos fijos y cuantos son activados con tarjetas pre pago.

En este último caso, el de las tarjetas pre pago, basta con cargarle un par de dólares al teléfono para que este se mantenga activo por tiempo indefinido aunque al final solo se utilice para recibir llamadas una vez agotado el saldo.

En buenas cuentas, el editorialista que basa el bienestar de la población en la posesión de un celular debería ser más acucioso e investigar el tipo de contrato adquirido así como la frecuencia con que cambia de aparato.

Lo más probable es que descubra que muchos de estos más de cuatro millones de dichosos portadores de celular lo han podido comprar porque las empresas de telefonía dan facilidades para su adquisición, algunas lo obsequian con solo comprar una tarjeta pre pago, otros lo reciben como parte de los envíos que hacen sus familiares del exterior, además, basta con invertir un par de dólares para mantenerlo activo y utilizar la unidad hasta obtener de ella el máximo provecho.

En la medida que no se trata de un gasto fijo no puede ser tomado como un bien o servicio al que forzosamente hay que destinar todos los meses una parte de los ingresos recibidos.

La cantidad de celulares en circulación en el país registrada por el diario de hoy no debe ser tomada, entonces, necesariamente como muestra de que las cosas marchan bien.

Significa únicamente que los patrones de consumo de los salvadoreños han cambiado y que este cambio está en función de la nueva realidad que viven muchos de ellos.

Con más de tres millones de salvadoreños viviendo en el exterior, dos millones 800 mil en estados unidos, lo más probable es que los hábitos de consumo no sean los mismos de hace algunos años y que las necesidades también hayan variado.

El celular, sin lugar a dudas, era considerado en el pasado como un bien de lujo… hoy en día es un bien necesario. Su mayor presencia en el mercado permite que su precio haya bajado y que, por tanto, la cantidad de consumidores se haya ampliado.

Por supuesto, no como resultado directo de una ampliación de la capacidad de compra de los salvadoreños, sino como producto de una agresiva práctica de comercialización que hace aparecer el celular como un bien imprescindible.

Si antes poseer un celular era símbolo de estatus, ahora no deja de ser un objeto de uso común.
Donde si no se equivoca el editorialista es que la competencia agresiva entre las diferentes compañías que ofrecen el servicio es lo que en parte ha provocado su abaratamiento y expansión.

Si se tuviera que pagar la onerosa cantidad de $300 ó $400 dólares por la instalación del servicio, además de una cuota mensual que representara una parte significativa del salario mensual del trabajador, lo más probable que su uso y posesión no fuera tan generalizado.

Pero, por favor, no nos confundamos ni pretendamos darle atol con el dedo a la población: el acceso a un celular, en un país donde el Salario Mínimo no alcanza ni siquiera para la canasta alimentaría y donde solo el que gana cuatro de estos salarios al mes en la ciudad y ocho de ellos en el campo puede tener acceso a la canasta de mercado, no puede ser sinónimo de mayor bienestar.

Al fin y al cabo habrá salvadoreños que prefieran tener un celular aunque tengan que apretarse el cinturón para sobrevivir.

¡Con celular aunque no me harte!

Tags: Mentiras_y_medios, consumismo

Publicado por Tepez @ 5:36  | Mentiras y Medios
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Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 06 de septiembre de 2007 | 9:58
Que triste que pretendamos medir la capacidad o el bienestar con el uso de un aparato que unicamente cumple con una funcion de comunicarse.

Porque nuestros problemas no deberian medirse por cuantos celulares hay o no hay?, nuestros problemas son reales: la falta de alimento, estudio, condiciones basicas para vivir, esos si son problemas y serios, por tanto en vez de tratar de disculpar la pobreza a trav?s de "bienestar = No. de Celulares", seria mas serio que nos preocuparamos por combatir la corrupcion y ese dinero utilizarlos en el bienestar social.


Soy una persona que se denomina a-politica, ya que ninguna corriente idiologica me ha convencido, siempre pienso que son personas que tratan de manipular a otros para lucrarse, por eso me gustaria alguien pensante como nuestro futuro Presidente y no politicos demagogos que solo buscan a quien robar, Don Mauricio Funes si usted se propone como candidato adelante ya tiene mi voto.

Paty
Publicado por Invitado
S?bado, 29 de marzo de 2008 | 15:28
estoy convencido que un nuestro pais se practica mucho la politica sucia, pero a diferencia de los que pensamos asi estan los que piensan en que si gana un partido como el fmln le van a quitar su libertad por favor cual libertad,que te bombardeen (no se si se escribe asi) con anuncios publicitarios para que consumas un determinado producto y te hagan creer que si no lo haces no perteneces a status social eso no es libertad, ya que mucha gente no sale de la ignorancia de lo que ha hecho los gobiernos areneros o se niegan a comprender o se dejan llevar por falsas ilusiones aterrisemos por favor.