Domingo, 02 de septiembre de 2007
Compa?eras Y Compa?eros

Les env?o este material sobre la miner?a, en este momento las empresas mineras, especialmente Pacific Rim (de origen canadiense) realiza una intensa campa?a propagand?stica a trav?s de radio, material impreso y veh?culos que portan boinas, sobre la "miner?a verde" y el aporte que la misma da al desarrollo de los pueblos.

Dentro de su propaganda acusa de EXTREMISTAS a quienes dibulgamos informaci?n sobre derechos fundamentales de la poblaci?n que deben ser protegidos por las empresas, el gobierno y el estado ante la posible implementacion de proyectos de esta naturaleza.

Pacific Rim a trav?s de sus empleados se ha dado a la tarea de amenazar a lideres de comunidades que no est?n a favor de la miner?a de metales y que no aceptan ofertas de dinero o regal?as que est?n realizando para quebrantar la unidad de las
comunidades.

Saludos

Desmienten el discurso usado para justificar la actividad minera.

NO A LA MINER?A EN EL SALVADOR Y CENTRO AM?RICA

Por
Thomas Michael Power *

El impacto econ?mico local de la miner?a en Estados Unidos, Canad? y Australia usualmente no fue positivo, ocasion? pobreza persistente o produjo pueblos fantasmas. Las inversiones mineras en los pa?ses en desarrollo pueden aumentar el conflicto social, expandir la corrupci?n gubernamental y empresarial y desplazar la inversi?n en el capital humano.

Desmienten el discurso usado para justificar la actividad minera


El impacto econ?mico local de la miner?a en Estados Unidos, Canad? y Australia usualmente no fue positivo, ocasion? pobreza persistente o produjo pueblos fantasmas.
En las ?ltimas d?cadas, las comunidades dependientes de la miner?a en estos pa?ses desarrollados contin?an rezagadas en relaci?n a otras econom?as regionales y a nivel nacional.
Mientras m?s dependiente de la miner?a ha sido un pa?s en desarrollo, m?s deficiente ha sido su desempe?o econ?mico.
Las inversiones mineras en los pa?ses en desarrollo pueden aumentar el conflicto social, expandir la corrupci?n gubernamental y empresarial y desplazar la inversi?n en el capital humano.


Miner?a: excavarnos la propia tumba

El estudio de un economista estadounidense desmiente el discurso usado para justificar la actividad minera en los pa?ses en desarrollo y afirma que Estados Unidos, Canad? y Australia no se desarrollaron gracias a la miner?a. Una mirada sobre el impacto regional y local en esos pa?ses, negativo en lo econ?mico por supuesto y de m?nima incidencia en las econom?as nacionales.

Introducci?n

La narraci?n simplista es una forma peligrosa de definir pol?ticas de desarrollo econ?mico. Por eso cuando se promueve la actividad minera como camino obvio ?incluso necesario- para los pa?ses en desarrollo y sus regiones deprimidas que buscan el crecimiento econ?mico sostenido, el sector minero y sus aliados aplican un ?razonamiento por analog?a hist?rica? que tiene forma de cuento popular repetido muchas veces.

Esta analog?a que frecuentemente se pretende hacer de la experiencia de desarrollo con la miner?a de pa?ses como Estados Unidos, Canad? y Australia es equivocada porque la miner?a aisladamente nunca fue un factor estimulante significativo para el desarrollo econ?mico de ninguna de esos tres pa?ses.

Esto no quiere decir que la miner?a no cumpli? un rol en el desarrollo de las econom?as de esas naciones. Sin embargo, este rol fue mucho m?s sofisticado y complicado que el que presentan las narraciones interesadas que plantean los t?cnicos y funcionarios ligados al sector minero:
? En esos pa?ses la miner?a estuvo relacionada a una transformaci?n total de la organizaci?n empresarial y financiera, la educaci?n y la investigaci?n, la acumulaci?n de capital humano y la expansi?n de la infraestructura y se vio fortalecida por instituciones pol?ticas muy desarrolladas y estables que respetaban el cumplimiento de la ley, los mercados y la empresa privada.
? Los valores culturales promov?an una visi?n emprendedora de la oportunidad econ?mica mientras las pol?ticas p?blicas alentaron una distribuci?n amplia de la tierra y los recursos que redujo la desigualdad en el ingreso.
? Los tres pa?ses poseen territorios de gran extensi?n, con amplios mercados internos o externos lim?trofes, protegidos por el alto costo del transporte y sus propias barreras comerciales, a la vez que ?cuando el proceso de industrializaci?n se puso en marcha- las tres naciones ten?an altos ingresos. Eran pa?ses ?pobres en mano de obra? pero ?ricos en recursos naturales?.

Casi ninguna de estas condiciones favorables es caracter?stica de los pa?ses en desarrollo, lo que hace que el ?razonamiento por analog?a hist?rica? sea inadecuado para evaluar estos pa?ses, siendo un planteo mec?nico y demasiado simplista.
Las grandes inversiones en una industria espec?fica (miner?a) para apoyar un sector determinado de la econom?a (las exportaciones) por s? mismas no estimular?n el desarrollo econ?mico sostenido. Se comprueba que mientras mayor es la dependencia de las naciones en desarrollo en las exportaciones basadas en recursos naturales, m?s lenta ha sido la tasa de crecimiento de su PBI per c?pita.
Adem?s, las inversiones que muchas corporaciones transnacionales quieren hacer en los pa?ses en desarrollo no apuntan la generaci?n de oportunidades econ?micas variadas, una distribuci?n m?s equitativa de los ingresos y la toma de decisiones democr?tica, ni se concentran en actividades econ?micas que promuevan el desarrollo del capital humano e institucional adem?s de fortalecer la fuerza de trabajo y el medio ambiente.

Una propuesta indecente

La miner?a parece haber cumplido un rol importante en la historia del desarrollo y la consolidaci?n industrial de Estados Unidos, Canad? y Australia logrando su crecimiento econ?mico sostenido. Su historia sugiere que la miner?a tiende a atraer grandes inversiones y generar rentas considerables, que pueden financiar inversiones adicionales, estimular el desarrollo de la infraestructura de transportes, pagar salarios relativamente altos y apoyar el desarrollo de la industria manufacturera local para el procesamiento de los minerales.

Este razonamiento hist?rico propone que la miner?a puede ser potencialmente el ?gran impulso? para que los pa?ses en desarrollo escapen a la ?trampa de los bajos ingresos? que mantiene a muchos de ellos en la pobreza.

Pero la miner?a no ser?a un tema pol?mico si fuera ?solo una industria m?s? con aspectos negativos y positivos similares a la mayor?a de las dem?s actividades econ?micas.

? La miner?a hace uso intensivo de la tierra y de los recursos ambientales conduciendo muchas veces a una degradaci?n ambiental significativa y duradera.
? Debido a que los precios de las materias primas minerales tienden a ser vol?tiles, el ingreso y el empleo en la miner?a tambi?n pueden ser inestables.
? Los proyectos mineros necesariamente merman o agotan los yacimientos minerales que explotan, con una vida ?til limitada y habitualmente corta para cualquier proyecto.

? La miner?a tiende a requerir uso intensivo de capitales, utiliza tecnolog?as que disminuyen las necesidades de mano de obra y los r?pidos cambios tecnol?gicos han reducido sistem?ticamente las oportunidades de empleo local.
? Tambi?n puede generar enormes excedentes sobre los costos y la lucha por el control y uso de esos remanentes puede ser improductiva e incluso violenta. Los altos salarios relativos y los excedentes relacionados a la miner?a tambi?n pueden exacerbar la desigualdad de ingresos, incrementando el conflicto social y la inestabilidad pol?tica.
Los proyectos mineros son presentados fuera del mundo desarrollado concentr?ndose en los supuestos beneficios potenciales para el desarrollo econ?mico asociado a la propuesta minera, d?ndolos por descontado o como resultado de an?lisis muy informales.

El mito y la realidad

Las industrias basadas en los recursos naturales fueron importantes en diversas etapas del desarrollo econ?mico de Estados Unidos, Canad? y Australia pero la industria minera no fue necesaria o suficiente para que se produjera. Despu?s que los europeos arrebataron el control de Norteam?rica y Australia a la poblaci?n ind?gena radicalmente disminuida, no sorprende que en esa ocupaci?n territorial se utilizara los recursos naturales. Si ese patr?n inicial de actividades de colonizaci?n fue fundamental para el surgimiento de una econom?a moderna desarrollada exitosa es otro asunto. El hecho que un evento preceda a otro ni implica que le primero sea la causa del segundo.

Es muy interesante verificar que muchas de las naciones m?s pr?speras del mundo no son ricas en recursos sino todo lo contrario. Territorios pobres en recursos naturales como Jap?n, Suiza, Irlanda, Hong Kong y Singapur son ejemplos obvios.

En la clasificaci?n de pa?ses por la renta nacional por personal del Banco Mundial del a?o 2002, por lo menos la mitad de las 25 naciones m?s ricas son consideradas pobres en recursos naturales.

Es claro que el desarrollo basado en los recursos naturales no es necesario para un desarrollo exitoso y tampoco lo asegura. Las lecciones obtenidas del an?lisis detallado de muchos pa?ses son variadas y complejas y contradicen las conclusiones de aqu?llos que usan la analog?a hist?rica para abogar a favor de la miner?a en los pa?ses en desarrollo.

El an?lisis cr?tico de los datos de las econom?as de Estados Unidos, Canad? y Australia demuestran que cuando las econom?as de esos pa?ses iniciaban la industrializaci?n y el camino del crecimiento econ?mico sostenido, la miner?a y las exportaciones mineras no representaron una parte predominante de su econom?a. A lo sumo la miner?a logr? picos circunstanciales de solo el 6,5% como m?ximo en la participaci?n dentro de las econom?as de esos tres pa?ses. Esto contrasta de manera dram?tica con la situaci?n de muchas naciones en desarrollo donde el componente de las exportaciones basadas en recursos naturales represente entre el 10 y 85% del PIB.

Los pueblos fantasmas existen

Yendo a un an?lisis del desempe?o de las econom?as de regiones o localidades dependientes de la actividad minera en Estados Unidos, Canad? y Australia, debemos considerar sus extensiones geogr?ficas lo cual hace que existan diversos recursos naturales en distintos puntos del territorio.

En Estados Unidos esto llev? a que las extracciones de hierro y carb?n se hicieran en determinadas regiones pero la industria del acero se instal? en puntos distantes de las zonas de explotaci?n. El cobre y sus variaciones en los costos de producci?n produjeron un traslado de la explotaci?n hacia otras regiones. Mientras que la extracci?n de oro y plata recorri? el oeste norteamericano de un yacimiento a otro.

En muchas naciones no desarrolladas no existe esa amplitud territorial y lleva a que las explotaciones se realicen en un pa?s y su procesamiento en otros.

Todav?a persiste en Canad? y Australia el patr?n de impacto regional masivo debido al corto plazo de aprovechamiento de los yacimientos seguido por su abandono total. El ?pueblo fantasma? apareci? en el lenguaje estadounidense por el car?cter de corto plazo de las explotaciones mineras.

Incluso cuando los yacimientos son tan grandes como para sostener las operaciones mineras durante varias d?cadas, el impacto econ?mico local con frecuencia no es del todo positivo: los cambios tecnol?gicos y la inestabilidad de los precios de la materia prima y su interrelaci?n con la mano de obra generaron altas tasas de desempleo, ca?da de los salarios y depresi?n de la econom?a local.

A pesar de la riqueza que la miner?a genera y de los salarios relativamente altos que se paga a los mineros, muchas comunidades mineras norteamericanas no son pr?speras y regiones tradicionalmente mineras se han convertido en sin?nimo de pobreza persistente[1]. ?ltimamente algunos de estos lugares han comenzado a recuperarse como resultado de nuevas actividades econ?micas no relacionadas con la miner?a y una migraci?n m?s flexible.

Una mirada atenta al comportamiento de los ?ndices de crecimiento de los salarios y el ingreso per c?pita en muchos condados mineros estadounidenses nos muestra que las remuneraciones crecen m?s lentamente entre un 30 y 50% que en otros condados.
Mientras que algo parecido sucede con el ingreso per c?pita en los condados dependientes de la miner?a donde en el a?o 2000 una persona percib?a u$s9.500 menos por a?o que el ingreso promedio en otros condados.
Estos datos demuestran por qu? en esos lugares su crecimiento poblacional fue negativo.

El desempleo es mayor en los condados mineros y los estudios demuestran que los altos salarios que paga la miner?a atraen a trabajadores que esperan obtener uno de esos puestos mientras que los obreros que pierden el empleo no abandonan la zona porque es improbable que encuentren un trabajo con un sueldo tan bueno.

Desde la perspectiva del desarrollo econ?mico, sea cual fuera el impacto de la miner?a a nivel nacional en Estados Unidos, las actividades mineras no han activado el crecimiento sostenido en las regiones donde se llevaron a cabo. Los condados que actualmente dependen de la miner?a siguen rezagados en la econom?a nacional.

Esta experiencia regional contempor?nea con la miner?a en una de las naciones m?s avanzadas del mundo es una advertencia importante para las naciones en desarrollo: la miner?a causa serios problemas econ?micos, llevando a mayor desigualdad regional, al desempleo y a la pobreza.

Conclusiones

Los defensores de la miner?a exageran el rol de ella en el desarrollo econ?mico de Estados Unidos, Canad? y Australia. La miner?a cumpli? un rol muy modesto en el proceso de industrializaci?n y en la definici?n de sus patrones de crecimiento sostenido. Solo un peque?o porcentaje del producto econ?mico nacional proven?a de la miner?a. En el proceso seguido por estos pa?ses la miner?a fue parte de un patr?n complejo de desarrollo institucional, tecnol?gico y empresarial que abarc? tambi?n a la agricultura, la industria, el comercio y los servicios.

a. El razonamiento por ?analog?a hist?rica? exagera intencionalmente los pretendidos beneficios econ?micos de la miner?a ignorando las condiciones iniciales espec?ficas y las caracter?sticas hist?ricas seguidas por estos pa?ses. Tiende a ignorar los cambios en la econom?a mundial, la tecnolog?a y la organizaci?n empresarial desde esos per?odos hist?ricos iniciales. Tambi?n sobredimensionan la importancia de una sola actividad (la miner?a) en un sector espec?fico (las exportaciones).

b. Como el proceso del desarrollo econ?mico es muy complejo y abarca el desarrollo de instituciones pol?ticas y sociales, valores culturales, infraestructura p?blica y capital humano junto con la protecci?n efectiva del medio ambiente, las grandes inversiones en un solo proyecto (una mina) en un sector espec?fico de la econom?a (las exportaciones) por s? mismas rara vez tendr?n impacto sostenido significativo para el desarrollo.

c. Estados Unidos, Canad? y Australia eran ya econom?as desarrolladas de altos ingresos cuando empezaron la explotaci?n industrial de sus recursos mineros a fines del siglo diecinueve y comienzos del veinte. La miner?a hizo uso intensivo de conocimientos, tecnolog?a y organizaci?n empresarial. Las naciones en desarrollo carecen de estas condiciones.

d. Estados Unidos, Canad? y Australia son pa?ses con dimensiones continentales que les permiti? desplazar las operaciones mineras de un lugar a otro, los perjuicios econ?micos a nivel local y regional fueron asimilados y compensados en una econom?a nacional de grandes dimensiones, adem?s de que estos pa?ses no depend?an de uno o unos cuantos productos minerales.

e. El impacto econ?mico local de la miner?a en Estados Unidos, Canad? y Australia usualmente no fue positivo, ocasion? pobreza persistente o produjo pueblos fantasmas. En las ?ltimas d?cadas, las comunidades dependientes de la miner?a en estos pa?ses desarrollados contin?an rezagadas en relaci?n a otras econom?as regionales y a nivel nacional.

f. Mientras m?s dependiente de la miner?a ha sido un pa?s en desarrollo, m?s deficiente ha sido su desempe?o econ?mico. La miner?a no ha contribuido a sacarlas de la pobreza.

g. Las inversiones mineras en los pa?ses en desarrollo no pueden estimular el crecimiento econ?mico sostenido. Por el contrario, pueden aumentar el conflicto social, expandir la corrupci?n gubernamental y empresarial y desplazar la inversi?n en el capital humano.

h. Cuando la explotaci?n minera ocurre en un contexto de constituciones sociales, pol?ticas y econ?micas subdesarrolladas, las altas rentas que genera hacen que se despilfarre la riqueza del recurso renovable mientras que se incrementa el conflicto social y produce da?os casi irreparables en el medio ambiente. Esto puede volver a una naci?n en desarrollo m?s pobre de modo definitivo.

www.ecoportal.net


Thomas Michael Power, Director del Departamento de Econom?a de la Universidad de Montana. EEUU

Extractado por Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel - Chubut - Argentina
www.noalamina.org

Textos seleccionados y adaptados de ??Excavando hacia el desarrollo?
Una visi?n hist?rica de la miner?a y el desarrollo econ?mico? de Thomas Michael Power, Catedr?tico y Director del Departamento de Econom?a de la Universidad de Montana. EEUU

Notas

[1] Los Montes Apalaches (carb?n), las monta?as Ozarks (plomo), las Cuatro Esquinas (carb?n), la Cordillera del Hierro en Minessota, los pueblos cupr?feros de Michigan, Montana y Arizona, Silver Valley en Idaho y los pueblos mineros de Lead y Deadwood en Dakota del Sur no son comunidades pr?speras ni vitales.


Tags: No_a_la_Mineria

Publicado por Vilverin @ 18:21  | Ecolog?a
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Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 04 de septiembre de 2007 | 18:07
No a la mineria!

Que cosas para empezar casi todas las explotaciones mineras que se han llevado a cabo en Latinoamerica, generan riquezas pero para otros, y dejan estragos en la ecolog?a, destruyendo poblaciones y recursos naturales que no son renovables.