domingo, 30 de septiembre de 2007
Refugiados centroamericanos se reencuentran en Maryland


REENCUENTRO. Después de 25 años, los antiguos refugiados se abrazaron otra vez.
Celebran 25 años de la "Corpus Christi House" en Silver Spring. Fue un lugar de amparo para quienes huían de las guerras

Por Ramón Jiménez
El Tiempo Latino


Un grupo de estadounidenses y salvadoreños se fundieron en fuertes abrazos y apretones de mano el sábado 22 en Silver Spring, Maryland, durante una celebración para rememorar su pasado, hace 25 años, en Washington, D.C.

En esa época la casa de los esposos Thomas y Mary Murphy se convirtió por varios años en "Corpus Christi House", un lugar de amparo para albergar a niños y jóvenes, que huían de las guerras que asolaban los países centroamericanos.

Pero aquéllos a quienes los Murphy ayudaron son hoy mujeres y hombres llenos de agradecimiento y amor hacia sus benefactores, a quienes todavía llaman "padrinos". La mayoría son profesionales que viven en el área metropolitana. Otros llegaron desde lugares tan lejanos como Carolina del Norte.

Entre los antiguos inquilinos del hogar Corpus Christi que estuvieron presentes en la celebración de las "Bodas de Plata" de esa experiencia, destacaron el conocido compositor y músico Lilo González, los empresarios Consuelo Gómez y Juan Méndez así como el especialista en salud pública Víctor Olano, quien labora para los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) en Bethesda.

A ellos se unieron los esposos Murphy y Martin Mellett, quienes fueron los fundadores del programa que no solamente daba albergue y alimentación a las personas recién llegadas, sino que también matriculaban en la escuela a quienes todavía estaban en edad escolar o les conseguían trabajo a los adultos.

"Muchos de ellos vinieron sin papeles migratorios y se hacía difícil salir adelante por lo que buscaban un medio de vida en la clandestinidad, trabajando en cualquier cosa; sin embargo todo ellos lograron resolver su estatus migratorio", dijo el reverendo Leonel Cruz, quie fue el nexo entre las almas caritativas de Corpus Christi y los recién llegados.

Todos guardan buenos recuerdos de su vida en la casa que los acogió.

"El haber sido el primero en llegar a Corpus Christi fue como una bendición para mi porque llegué huyendo de un lugar donde no tenía ningún futuro", dijo Méndez, quien tenía tan sólo 16 años cuando llegó al centro en el 1318 de la calle "R" en DC.

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Tags: Centroamerica, Refugiados, Maryland, centroamericanos

Publicado por chichicaste @ 5:10  | Realidades
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Publicado por Invitado
martes, 10 de junio de 2008 | 17:52
Giño