Se aguardan las sombras
en la cueva torva de la noche
de pesadas años creada
en el lodo de pantanos sociales.
Y nada mas quedan los gritos
bocas arqueadas cantando agonías
del irse hoy y para siempre
como triada lumbre ardiendo en bocanada
hacia las quejas del vació de tripas.
Secos los muertos correaron
en procesiones del destierro
y a tientas, sombras en iglesias
de cielos diferentes los lloraron,
sin coraza de alboradas ó árboles en fuego
solo hojas, hojas rojas hacia el viento
despertando la irá de esas horas.
Sucumbieron los hermanos-hijos
en el fondo del abismo, mar profundo,
y al guardar sus almas el oleaje
marcharon constantes de esa fuga
besaron desde lejos otras playas
quinientos años sin dormir los ojos
reviviendo los días de esperanza
repitieron los relámpagos embriones:
- Todos llegaremos, todos llegaremos.