lunes, 10 de diciembre de 2007

ImagenEstados Unidos no puede progresar como país" si no soluciona el problema migratorio.

Sharon Tomiko Santos.

Una fracción de los sectores económicos estadounidenses estan llevando a cabo un debate para tomar medidas que presionen al congreso estadounidense para que resuelva el problema de legalidad de los trabajadores inmigrantes, legales e ilegales. De acuerdo al grupo de empresarios Estados Unidos (por no decir sus empresarios) el cerrar las fronteras no permite proporcionar la fuerza de trabajo en los tiempos en que el país se conduce hacia una inminente recesión económica. Es ahora que estos empresarios han comenzando hacer evaluaciones matemáticas de sus cuentas, análisis “sesudos” que los llevan a concluir que su producción depende mucho de los bajos salarios que les pagan a los obreros inmigrantes, por lo cual se han manifestado en contra de las propuestas de los republicanos de cerrar completamente la frontera que permite ese flujo de mano de obra barata que representa el ahorro necesario para mantener los costos de producción a nivel bajo, mientras que sus ganancias siempre se mantengan para poder competir en el mercado.

Hoy, un obrero latinoamericano es preciado, vale oro dirían, pero no por sus cualidades humanas si no por su potencial para hacer que estas empresas se mantengan, ya que desde hace mucho se ha negado el hecho de que el motor económico estadounidense ha sido la fuerza de trabajo aportada por los inmigrantes, sean estos legales o ilegales. Ante esto, algunos estados han tenido que buscar los medios legales a nivel local para poder solventar el problema legal (a nivel federal) para que los inmigrantes tengan el derecho laboral, esto significa que no en todos los estados del país del se suelen tener las mismas leyes relacionadas al asunto migratorio.

Todo esto no ha detenido las redadas para capturar a los inmigrantes, y deportarlos a su país de origen.

ImagenEl congreso estadounidense ha rechazado en dos ocasiones propuestas para solventar el problema relacionado a la inmigración. Los republicanos siguiendo la linea del proyecto Sensenbrenner consideran obstaculizar cualquier medida que pueda darles – Amnistía – a los 12 millones de inmigrantes que actualmente residen en el país. La ley Sensenbrenner, fue propuesta en el 2006, por el presidente del comité de Asuntos Judiciales de la Cámara Baja, James Sensenbrenner, un republicano del estado de Wisconsin, quien sometió el proyecto migratorio en el cual se propuso mayores controles en los centros de trabajo para castigar cualquier empresa que empleara inmigrantes ilegales. Esto fue considerado por muchos como una bofetada contra contra los inmigrantes, y dio inicio a los masivos movimientos sociales para oponerse a esta ley.

La ley Sensenbrenner despertó a los inmigrantes latinoamericanos para manifestarse en numerosas marchas por todo el país para exigir una amnistía y oponerse a dicha medida contra ellos.
Lo cual dió inicio a grandes manifestaciones de hasta 500 a un millón de personas, quienes salieron a las calles sin miedo a manifestarse abiertamente para defender a los inmigrantes, sorprendiendo a todo el país.
A pesar de todos los movimientos generados y sus diversas manifestaciones; las leyes para castigar a las empresas que empleen inmigrantes ilegales se han seguido imponiendo con multas que deben pagar si en caso dado sus planillas presentan a personas que no tengan documentos. La única vía legal para evitar la reducción de mano de obra empleada en miles de empresas; es al parecer un arreglo cosmético. Incluidas a estas medidas, el gobierno estadounidense, ordenó la construcción de un largo muro que ha sido llamado el muro de la vergüenza, como una medida para detener el ingreso de miles de inmigrantes entre la frontera de México y Estados Unidos.

Las propuestas migratorias han generado un ambiente xenofóbico que estimula la creación de grupos fascistas tales como los minuteman, quienes participan junto con la policía en las redadas contra los inmigrantes y cualquier persona que posea tes de origen latino. Hoy día, se presentan además diferentes organizaciones denunciando de forma constante la segregación familiar, las redadas para capturar a los inmigrantes muchas veces separan a las familias, menores de edad que han terminado en centros de detención de “ilegales” muy parecidos a los campos de concentración; asi mismo terminan algunas mujeres, madres que han sido arrestadas separadas de sus hijos al ser deportadas, dejando el cuidado de sus hijos a los padres.

ImagenLos inmigrantes han sido convertidos en el chivo expiatorio de todos los males de esa sociedad, acusaciones que van desde los sectores de la población que generan y aumenta el nivel del crimen, han sido lanzados por los grupos de extrema derecha y grupos neo conservadores. Comentaristas de radio Rush Limbaugh y Michael Savage, o como conductores de programas de televisión como Lou Dobbs, quienes con sus mensajes cargados de un odio enfermizo, encienden los sentimientos de racismo, para culpar por medio de sus programas y de forma sistemática, a los hispanohablantes, por considerar que son una amenaza potencial para la seguridad de los Estados Unidos, como también una amenaza contra la integridad “cultural” y política del país, alimentando el odio racial contra una de las minorías mas grandes dentro de el USA, 44 millones de hispano hablantes, una minoría mayoritaria que al no tener el recurso legal de existir como ciudadano en los Estados Unidos, no tiene derecho al voto, siendo ellos el motor que mueve esa economía.

Esta es una de las razones que se deben tomar en cuenta detrás de toda esa campaña racista en contra de los inmigrantes latinoamericanos que ahora luchan para que 2 millones puedan obtener la ciudadanía y tener derecho al voto en las elecciones del 2008. La ley Sensenbrenner, que fuera propuesta en el 2006, hoy tiene sus repercusiones.

ImagenNo en valde tanto los grupos neo conservadores del partido republicano, como algunos miembros del partido demócrata con una visión conservadora, (después de todo empresarios) se oponen por igual a darles a los inmigrantes una amnistía. Los derechos laborales de una mayoría minoritaria son el trasfondo que se esconde en el paquete de control migratorio, el cual lleva resonancias en su cola por el apoyo de los medios de comunicación masiva para alimentar el odio racial en contra de los inmigrantes latinoamericanos, creando un marco de votantes con visiones xenofóbicas y distorsionadas que los colocan en pugna un tema entre dos fuerzas políticas para lograr el apoyo y simpatías de este electorado alienada por esa misma campaña racista; electorado que ha sido inducido a creer toda ese bombardeo mediático. Los inmigrantes dentro de este contexto, se han convertido en el chivo expiatorio dentro de los temas de las campañas electorales del 2008. Pero tanto las dos fuerzas de poder económico (sean estos republicanos o demócratas) reconocen el impacto del poder de una minoría mayoritaria representada en los inmigrantes latinos, como una fuerza organizada que puede cambiar el orden del sistema para influir en los aspectos de las luchas obreras sindicales.

Aunque los republicanos manifiestan la amenaza de una nueva base electoral en beneficio del partido Demócrata, las dos partidos se colocan en acuerdo cuando se trata de no negociar los derechos laborales ante esta gran cantidad de latinoamericanos que exigen sus derechos ciudadanos y todo lo que esto conlleva en los sectores productivos del país; que necesitan sobretodo de una población sin un estatuto legal que los proteja. Sobretodo en el área de condiciones laborales y sus beneficios. Siendo trabajadores con permisos de trabajo, un obrero sin derechos se le hacen descuentos tributarios para sostener instituciones de beneficio social a las que no tiene acceso.

Por supuesto, eso no significa que no existan leyes laborales que protejan a los inmigrantes ilegales de los incumplimientos de pagos de salario por ejemplo, o contra la discriminación y las malas condiciones laborales que poseen algunas fábricas, para equiparar la justicia y equidad de los empleos que ellos llevan a cabo, pues estas son separadas e independientes de las leyes migratorias, pues muchos inmigrantes ilegales asumen que por su calidad ilegal no tienen derecho al salario mínimo federal y protecciones de tiempo extra que los que poseen los que han nacido en ese país.

El problema esta en que entre la ley y la practica existe un margen muy amplio, cuando se refiere a darles apoyo. Tanto asi que son instituciones no gubernamentales las que se encargan de llevar a cabo la defensa de estos inmigrantes ilegales cuando se les violan sus derechos laborales; ya que sus derechos humanos y sus libertades han sido erosionadas y vulnerados.

Paradojicamente han sido ellos los que han aportado tanto con su fuerza de trabajo para sostener esa economía en contra de sus plenos derechos ciudadanos.

ImagenEs obvio que la persecución que el gobierno ha desatado para capturar a los inmigrantes ilegales ha creado no solo un clima xenofóbico, pero también un clima de miedo. Un inmigrante ilegal tendrá menos ínteres en luchas por sus derechos laborales por miedo a ser víctima de un empresario sin escrupulosos, que lo amenace constantemente con deportación. Asi mismo los inmigrantes ilegales carecen de información sobre sus derechos laborales, de esta falta de información se encargan los medios de información los cuales solo destacan que deben ser deportados por ser criminales que no viven dentro del país de forma legal.

No es extraño, ni es una sorpresa que muchos empresarios estadounidenses se preocupen mucho, no es por benevolencia y buena voluntad por ese prójimo desprotegido, si no mas bien, una preocupación por sus ganancias, y la probabilidad de perder esa mano de obra que ahora es reducida bajo esas leyes migratorias que les son adversas pero a sus empresas. Porque no es la mismo cuando se trata de hablar de una postura para defender la de ley de amnistía que provea a los inmigrantes, el amparo de la ley como entes con todos los derechos a una ley que evite ser explotados por estos mismos empresarios y una ley que los deje en un limbo sin protección legal al amparo de la avaricia de estos empresarios. Pues son estos los que sacan mayor provecho cuando a los inmigrantes ilegales les pagan sueldos bajos para que produzcan un margen de ganancia en la recesión económica venidera, que los amenaza hacia a una probable bancarrota en el futuro.






Notas relacionadas:

- Empresarios de EE.UU. presionan al Congreso para reforma migratoria

- "No debemos hacer el trabajo sucio de quienes desean un muro"

- Fuerza Sindical en el USA y algunas paradojas

- El Salvador: Importaciones - Deportaciones

- Roma no paga a sus vasallos: Deportaciones se duplican

- Los ilegales también tienen derechos laborales

Tags: Inmigración, Ley Sensenbrenner, Xenofobia, racismo, Estados Unidos, lucha obrerosindical

Publicado por chichicaste @ 8:17  | Realidades
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios