Ayuda URGENTE para el Izotalio
Debido a los fuertes vientos que han azotado todo el país; muchos lugares se han visto afectados sobre todo aquellos más humildes y lejanos; uno de ellos es el caserío el
Izotalio, en Chalatenango cerca de la frontera con Honduras. En ese lugar varias familias están a la intemperie ya que por los constantes y fuertes vientos los techos de sus humildes casas se han caído, y algunos casos se ha destruido toda la casa.
Desde el Departamento de Ciencias Energéticas de la UCA y la Radio YSUCA se está pidiendo ropa (para todas las edades), víveres y materiales de construcción que serán entregados el día miércoles 9 de enero.
Centros de recolección:
Departamento de Ciencias Energéticas de la UCA y Radio YSUCA.
Si desea más información, por favor comunicarse al 2210-6600 ext.311 ó al 2210-6664 con el Ing. Sánchez
Tomado de: Simpatizantes del FMLN
El frío y el viento azota fuerte en “El Izotalío”
Los fuertes vientos siguen ocasionando daños.
Daniel Trujillo
Santiago Leiva
Redacción Diario Co Latino
Los vientos soplaron fuerte en el país y llegaron hasta la zona norte. Y los estragos de estos no distan mucho de los que se observan en el departamento de Sonsonate.
En el caserío “Izotalío”, municipio de San Francisco Morazán, departamento de Chalatenango, el techo de 17 casas, de igual número de familias, se fueron por los cielos, producto de las fuertes ráfagas del frente frío que afecta al país desde la noche del miércoles.
Con esta situación, las familias quedan sin protección y propensos a los vientos y al frío que ya cobraron la vida de tres personas; la más significativa es la de Karen Estefany Barrientos Carías, de 27 días de nacida.
La muerte fue producto de una hipotermia, dice el informe oficial, ocurrido en la colonia El Milagro, departamento de Santa Ana.
Las otras dos personas fallecidas son María Otilia Martínez, de 60 años de edad, de San Francisco Menéndez, Ahuachapán; y, Reina Arias, de 45 años, del municipio de Intipucá, departamento de La Unión.
A María le cayó un árbol encima, mientras que Reina se calcinó en su casa, al caerse una vela derribada por el viento.
La problemática en el “Izotalío” comenzó desde la noche del lunes, cuando los vientos comenzaban a manifestar parte de su fuerza.
Este caserío, fronterizo con Honduras, no ha recibido ayuda por parte de las autoridades desde que se decretó Alerta Verde por el fenómeno natural.
Don Félix Chávez, presidente de la junta directiva del “Izotalío”, sostiene que allí viven un buen número de habitantes, entre los que se contabilizan 50 niños.
“No tenemos un lugar donde refugiarnos. Hasta el techo de la casa comunal salió volando, y las paredes de la casa comunal ya se van a caer”, explicó don Félix Chávez.
Por el momento, los habitantes del “Izotalío” no tienen un lugar cerrado donde resguardarse del viento y del frío.
“Hemos llamado a la alcaldía (de San Francisco Morazán) pero nos dijeron que hasta el martes van a ir a trabajar”, agregó don Félix cuando se le preguntó si la alcaldía se había acercado a verificar su situación.
El Sistema Nacional de Protección Civil aseguró que este fin de semana la ayuda llegará a demás lugares afectados.
En el país se contabilizan 5 mil 472 casas dañadas, de ellas, 164 están totalmente destruidas. Asimismo, se enumeran 350 personas albergadas y 2 lesionadas.
El Viceministerio de Vivienda informó que a las familias donde sólo se les cayó el techo recibirán láminas, madera y clavos para construirlo nuevamente.
Mientras a quienes se les cayera por completo su casa recibirán un “kit” de láminas de vivienda temporal; posteriormente pasarán a formar parte del programa de vivienda permanente de la entidad.
El frío y los indigentes
En la capital, aunque el viento y la ola de frío no ha impactado tanto como en el interior del país, la helada ha pasado factura, sobre todo, a los indigentes que duermen en aceras y portales.
Anoche, Carlos Salomón Rivera, un veterano indigente, que ocupa de dormitorio un portal frente al parque Libertad, buscaba entre sus cartones arroparse del frío.
Mientras el hombre se enroscaba como “taco chino” en medio de su cartones, muchas personas que circulaban por el lugar lamentaban la suerte de esta gente.
“Antes por lo menos habían dormitorios públicos”, dijo un señor que se detuvo a contemplar la triste forma de como el indigente se preparaba para pasar una noche más.
“Eso es duro, es yuca dormir en la calle, yo viví dos años en la calle. De los 12 a los 14 años yo olía pega y me quedaba a dormir en el parque San José”, recordó Juan José C., un joven vendedor de dulces.
A medida pasa el tiempo, el portal comienza a recibir a sus habitantes nocturnos, algunos duermen allí y otros sólo llegan a recibir la comida que les llevan los “buenos samaritanos”.
Es el caso de Don Carmen, un viejo carpintero, que debido al alcoholismo abandonó su casa y ocupación hace cuatro años.
“Ha sido duro, ha hecho mucho frío”, dijo Don Carmen, mientras arropa la mochila y el costal donde guarda la bolsa plástica color negro que utiliza como cobija.
La conversación con él fue amena, pero se quebrantó cuando le pregunté sobre que le pediría al gobierno del presidente Antonio Saca. “¿Y que le voy a pedir a ese hombre?”, vociferó y con ello cerró de tajo el diálogo. Huyó del lugar, indignado.
Estado del tiempo
La evolución del sistema frontal indica la persistencia de vientos nortes con velocidades de moderadas a fuertes, entre los 15 a 45 kilómetros por hora.
El descenso de la temperatura continuará con énfasis en la noche y madrugada, con mínimas de 13 grados centígrados en San Salvador y 6 en las zonas altas del país.
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