De nuevo, los empresarios dueños del mal servicio de transporte, comienzan con sus amenazas de aumentar el precio del pasaje al transporte. A finales del año pasado, amenazaron con aumentarle $0.30 al pasaje del autobús con lo cual le doblaron el brazo a Tony Saca, quién decidió imponer un impuesto agregado de $0.10 sobre el precio de la gasolina para subsidiar el transporte, dicha medida que resonó en diciembre del 2007, afecta a una 650 mil familias y amenaza con un incremento a los precios de los alimentos. Ahora viene lo bonito de esta historia; la Corporación Salvadoreña del Transporte (COSET) de nuevo van a la carga, esta vez, se han aventajado, han decidido presionar al presidente (y por supuesto a todo el mundo), por no solventar el asunto del subsidio. Los voceros de la COSET, aducen que a causa de la burocracia gubernamental no han recibido dinero del subsidio que ahora le cuesta $0.10 mas al que compra la gasolina para medio llenar el auto. La “bromita” o sea la nueva amenaza ya no es de $0.30, los dueños del transporte hoy desean incrementar el pasaje del autobús a $0.40.
Ni que fueran carrosas de Oro!
Esos autobuses destartalados deberían ser sacados de circulación, son una amenaza potencial para la seguridad pública.
Pero este es nuestro país, El Salvador con una gran cantidad de carreteras, y con un servicio pésimo de transporte, el "cuesta caro" del humo que muchas veces destilan por el mal mantenimiento que les dan, y caracterizado por poseer los peores conductores de las vias automovilisticas que en algunos casos carecen de licencia para conducir.
En el peor de los casos, cuando se quedan varados por algún desperfecto mecánico, los conductores y cobradores todavía tienen el descaro y la audacia de pedir a los usuarios que empujen las chatarras.
¿Hacia donde va este país? Pregunto.