Dedicado a Marina Manzanares “Mariposa”.
Sobre “vidrios-corazones” hechos trizas,
anclado en las veredas camina el ser humano
sonriendo sobre amarguras la tristeza
hambre literal que duele mas allá de los internos intestinos.
Descalzos todos van gritando en el camino
buscando e intentado sostener la farola verdadera
en el campo libre hoy oscurecido, aunque el sol no desaparece.
Las cíclicas torturas a la cuenca, al azul,
a los poros de la tierra, a la retina, al bronce de la piel
causadas por los dioses del fascismo en esa sima
donde muerto cae hasta el destino en el olvido,
el amargo estadio - dolo, con fuego desea proclamarse.
- Puño arriba, lucha, voz y canto, es la mas digna respuesta.
Las palabras son conciertos clandestinos.
Ya se escucha la voz comunitaria colectiva,
sobre cimas esmeraldas en el celeste del cielo,
remozan ecos en el alma de ese vuelo: Mariposas.