Viernes, 07 de marzo de 2008
Mujeres TrabajandoHace un año hace que escribí un artículo en el que indicaba que el papel de la mujer en la sociedad salvadoreña, sobretodo en el campo ha cambiado mucho. Muchos campesinos se han marchado a los Estados Unidos, esa masiva inmigración de hombres ha dejado el campo abandonado, las labores que antes los hombres hacían lo hacen las mujeres en estos días.

Casi como una migración producida por una masiva salida de hombres que van a otro país a pelear una guerra contra el hambre, ha producido que las fuerzas laborales del sector femenino tome los cargos que los hombres han abandonado.

Pero falta mucho para que las fuerza laboral de las mujeres se organicen mejor para ser una fuerza viva que conquiste sus derechos laborales en El Salvador, un país gobernado por muchas centenias por las mentalidades del débil macho que aun no supera su mentalidad para concederle el derecho a la mujer para ellas desarrollen su destino. El día que las mujeres salvadoreñas, centroamercianas y del mundo conquisten toda la igualdad que se merecen la humanidad habra dado un paso gigantesco hacia el futuro.


Esther Vivas
*El Viejo Topo


En los países del Sur, las mujeres son las principales productoras de alimentos. Ellas son las encargadas de trabajar la tierra, mantener las semillas, recolectar los frutos, conseguir agua, cuidar del ganado... Un 80% de la producción de alimentos en estos países recae en las mujeres.

Paradójicamente, éstas son, junto a los niños y niñas, las más afectadas por el hambre. Las políticas neoliberales que asolan el campo golpean en primera persona a las mujeres. El modelo agrícola y alimentario industrializado y las transnacionales amenazan la existencia de la agricultura campesina, de la pesca tradicional, de la elaboración artesanal y del comercio de alimentos a pequeña escala donde las mujeres tienen un papel central. El acceso a la tierra tampoco es un derecho garantizado: en muchos países del Sur las leyes prohíben a las mujeres este derecho y en aquellos dónde legalmente tienen acceso las tradiciones y las prácticas les impiden acceder a ellas.

Frente a la industrialización del campo, la soberanía alimentaria se ha convertido hoy en una necesidad imperante. Se trata del derecho de los pueblos a definir sus políticas agrarias y alimentarias, a proteger y a regular la producción y el comercio agrícola interior con el objetivo de conseguir un desarrollo sostenible y garantizar la seguridad alimentaria. Una estrategia que significa romper con las políticas agrícolas neoliberales, impuestas por la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional y con el sistema económico capitalista dominante, que promueven un modelo de producción agrícola y alimentaria totalmente insostenible.

Es en este contexto dónde podemos afirmar que hoy más que nunca la soberanía alimentaria tiene nombre de mujer, ya que son éstas las más afectadas y las que deben de luchar contra las políticas neoliberales y sexistas que dominan la producción agrícola, pesquera y comercial. Así quedó patente en el Foro por la Soberanía Alimentaria celebrado a principios del 2007 en Sélingué, una pequeña población rural del sudeste de Malí. Un encuentro convocado por los principales movimientos sociales a escala internacional como la Vía Campesina, la Marcha Mundial de Mujeres, el Foro Mundial de los Pueblos Pescadores, entre otros, y que permitió avanzar en la definición de estrategias conjuntas entre un amplio abanico de movimientos sociales (campesinos, pescadores, ganaderos, consumidores...) de todo el mundo sobre la soberanía alimentaria.

Las mujeres tuvieron un papel central en este encuentro como dinamizadoras, organizadoras y participantes. Éstas reclamaron el mito de Nyéléni, una mujer campesina maliense que luchó por afirmarse como mujer en un entorno desfavorable. De hecho, el Foro por la Soberanía Alimentaria recibió el nombre de Nyéléni en homenaje a esta leyenda. Delegadas de países de África, América, Europa, Asia y Oceanía, integrantes de diferentes sectores y movimientos sociales, asistieron al encuentro y señalaron al sistema capitalista y patriarcal como responsable de las violaciones de los derechos de las mujeres, a la vez que reafirmaron su compromiso para transformarlo.

”Estamos movilizadas. Luchamos por el acceso a la tierra, a los territorios, al agua y a las semillas. Luchamos por el acceso a la financiación y a los equipamientos agrícolas. (...) Luchamos por nuestra autonomía y por el derecho a decidir por nosotras mismas.”
Declaración de las mujeres por la Soberanía Alimentaria
Nyéléni, 27 de febrero 2007


*Artículo publicado en El Viejo Topo, nº 239.

Chichicaste. El Salvador

Tags: Mujer, Soberanía Alimentaria, Producción de Alimentos

Publicado por macehotlin @ 6:03  | Mujer
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Publicado por Invitado
Viernes, 07 de marzo de 2008 | 6:29
Hablar de soberania alimentaria en un pais como Venezuela tiene sentido organicamente. Sus poblaciones se encuentran definidas en un eje costero, mientras que el resto del pais esta despoblado y ademas tiene tierra fertil y abundante irrigacion. Pero en la practica, nadie quiere trabajar la tierra, sino solamente vivir de dos cosas: Uno, de la industria petrolera y sus asociadas. Dos, de los subsidios estatales chavistas. Por ende, al igual que en nuestro pais, donde se esperan remesas del exterior y no se trabaja el campo, la soberania alimentaria es una utopia y harian bien en importar nicas y hondus para trabajar los campos en Venezuela. En El Salvador con casi 300 personas por km2 (si repartimos la tierra equitativamente a cada uno de nosotros nos tocarian 3.3mts2 de terreno) como alcanzaremos soberania alimentaria? como en venezuela, donde chavez tuvo la idea de poner gallineros en los techos de las casas? Con la alta tecnificacion de la tierra como en israel? No creo.
Publicado por Invitado
Viernes, 07 de marzo de 2008 | 7:15
La soberania alimentaria SI es posible en nuestro pais. Durante decadas el sector agricola fue el que sostuvo la economia nacional, eso de que las remesas seran para siempre ya se termino y se debe comenzar a pensar en reactivar el sector agricola para que se pueda producir lo que nos comenmos. El anterior comentario predica el mantenerse de brazos y esperar que otros le hagan el favor al pueblo salvadore?o y, seguir viviendo de las remesas. Cuales remesas? si ya se van a terminar. Los gringos no te van a dar de hartar, si nosotros los salvadore?os podemos pensar en reactivar lo que los ARENAZIS han destruido en dos decadas podremos lograr obtener los beneficios que nos de un territorio como el nuestro.