Martes, 11 de marzo de 2008
Presagios del pasado que regresan. Esa podría ser la expresión que describe el actual dilema que vive El Salvador en el contexto del panorama mundial.

La problemática económica estadounidense viene generando efectos negativos en la economía salvadoreña. La dolarización en ningún momento ha cumplido las expectativas que los empresarios esperaban y junto a la dolarización los convenios del TLC entre otros acuerdos económicos solo han servido para destruir la base de la economía nacional y hoy se depende del exterior.

El uso de una moneda que cada día es devaluada sea de forma intencional o no, por la reserva federal estadounidense trae consigo ondas sísmicas en las relaciones que sostienen la economía del país.

Por un lado la reducción del poder adquisitivo tiene un impacto en el envío de remesas agregado a esto, el número de salvadoreños y salvadoreñas deportados de Estados Unidos se incrementa.

La receta económica dada por el FMI y del Banco Mundial no predijo los cambios que se dan de forma cíclica. quizás el gobierno estadounidense esperaba un triunfo total como imperio, pero el imperio decae, y decaen los países satélites también. En las últimas los imperios se lanzan al ultimo esfuerzo por sostener del control mundial de forma salvaje y brutal con guerras, genocidios y el intento de sacrificar a otros para evitar sus caídas.

Esta historia no es nueva.

UN PASADO FUTURISTA (BACK TO THE FUTURE)

Hace 75 años, en el mes de Marzo de 1933, el pánico bancario en EUA era generalizado y afectaba al resto del mundo. El cierre de instituciones financieras gringas provocaba una seria reacción en los países europeos consistente en negarse a hacer transacciones en dólares.

La crisis financiera que recién había provocado la hambruna de nuestros nativos despojados de sus tierras por los millonarios y ladrones criollos que fue cerrada con "broche de oro" por Tomás Alias El Cuto Regalado y provocado La Matanza el año anterior, seguía repercutiendo en El Salvador: El National City Bank, receptor de 4 millones de dólares de aquel tiempo (dinero como siempre producto de la explotación y la corrupción de los oligarcas) anunciaba que el intercambio de giros con nuestra patria estaba paralizado.

Dicen que los problemas son cíclicos y que al que escupe al cielo le cae en la cara, pues bien, hoy que a pasos agigantados nos acercamos al centenario de esos tristes y graves acontecimientos nuevamente los mercados financieros mundiales "están cortando clavos" y los gringos una vez más no nos están comprando Café. La clásica fórmula insurreccionaria se está cocinando nuevamente en El Salvador.... El derrumbe del 7% de las acciones del Citigroup, en un solo día - el martes 15 pasado- podría estar señalando el ingreso de la crisis financiera internacional en una nueva etapa. El anuncio de pérdidas por casi 10.000 millones de dólares por parte del segundo banco norteamericano en términos de capital, en un solo trimestre, causó una enorme caída en las principales Bolsas del mundo, que esperaban que aquéllas no superaran los 4.000 millones de dólares. La magnitud de las pérdidas calculadas, desde el inicio de la crisis, hacen imbancable (literalmente) la continuación de este esquema de postergación de la bancarrota. Los quebrantos que llevan registrados los bancos de Estados Unidos y Europa suman ya unos 200.000 millones de dólares, pero nadie estima que puedan ser inferiores a los 400.000 millones, y algunos los prevén en un billón de dólares. A esto se le suman ahora los incobrables por créditos al consumo y por las tarjetas, pero por sobre todo la previsión de una recesión, o sea de una caída del PBI, por lo menos durante más de medio año.

El nivel del endeudamiento de las familias norteamericanas oscila en torno a un 200% de su ingreso disponible. Ocurre, sin embargo, que la fuerza de trabajo que recibe esos ingresos bajo la forma de salarios o de remuneración de un trabajo autónomo, no acumula el valor que crea con su trabajo; lo acumula el capital. Como la fuerza de trabajo, a diferencia del capital, no se autovaloriza, a la larga su endeudamiento acaba con sus ingresos y salarios: el salario pasa a remunerar al capital (bancario), no a la fuerza de trabajo. La crisis bancaria disimula, entonces, una crisis de sobreproducción, que el crédito al consumo ha tratado infructuosamente de superar: las fuerzas productivas desbordan el marco capitalista en que fueron creadas. El estallido del crédito al consumo (incluido el hipotecario) potencia social e históricamente la recesión económica y socialmente, amenaza con generar una miseria mayor alrededor del mundo.

Por otro lado, la crisis monetaria provocada por la devaluación del dólar se une a la crisis hipotecaria y afecta fuertemente a naciones como Irlanda, España y Gran Bretaña. El estancamiento económico se manifiesta también en Francia e Italia, y en menor medida en Alemania. Las naciones de Europa oriental y Turquía están haciendo frente a grandes déficits comerciales y una enorme deuda externa de corto plazo.

El Salvador atraviesa uno de los períodos mas negros de su historia: con un desempleo/subempleo del 60% que se traduce en migración al extranjero de 700 compatriotas al día, el interminable problema de vendedores ambulantes y en el aumento de la criminalidad; con un salario mínimo que no cubre ni la canasta básica y un contínuo aumento del precio de los combustibles, nos acercamos irremediablemente al desfiladero a menos que derrotemos a los oligarcas y cambiemos al gobierno en el 2009 a más tardar. 


Chichicaste. El Salvador



Tags: El Salvador, Crisis económica, inflación

Publicado por chichicaste @ 4:30  | Realidades
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