Jueves, 17 de abril de 2008
El siguiente comentario ha sido escrito por Pocote del blog de blog El Salvador, sumando su opinión a la palestra y el debate a un tema para la mejoras sociales que el país tanto necesita. Desde mi punto de vista se tocan en este tema factores neuronales o razones del subdesarrollo en el que el país se encuentra para enfrentar las crisis globales que afectan a muchos países con debiles economías como la salvadoreña. La falta de inversión social ha sido uno de los factores que condena a la población salvadoreña, a no tener acceso a viviendas dignas, acceso a educación, a un sistema de salud y otros servicios que los gobiernos neoliberales le han negado para reducir el papel del estado y salvaguardar los intereses de los monopolios y los grandes capitales.


Un país más justo
Por Pocote.

¿Cómo se construye un país más justo? Muy sencillo: haciendo todas aquellas obras de beneficio para la gente más necesitada, como: un sistema integral de salud, con al menos tres hospitales para niños en el país; hospitales públicos modernos, bien equipados, con laboratorios, camas suficientes; censo de enfermedades más frecuentes, regionalización de las consultas y atención personalizada, consulta externa eficiente, medicinas suficientes y de calidad en todos los centros hospitalarios y en farmacias habilitadas, asistencia universal y gratuita, etc.

Un sistema integral de seguridad pública para combatir drásticamente la delincuencia común y organizada; un plan de prevención e investigación científica del delito; delegaciones policiales ubicadas en lugares estratégicos; policías bien pagados y equipados con recursos modernos, desde medios de comunicación y transporte, hasta armas de fuego; capacitación permanente en las distintas áreas (investigación, tránsito, turismo, área criminal, preventiva y rural); establecimiento de una verdadera policía comunitaria y de asistencia inmediata con la población.

Un sistema integral de educación que contemple: educación primaria, secundaria y universitaria para todos los salvadoreños sin distinción de sexo, clase social o posición económica; fortalecimiento de las escuelas, institutos de enseñanza secundaria hasta bachillerato y mayor apoyo técnico, administrativo y económico a la Universidad de El Salvador, para que pueda satisfacer las exigencias de todos aquellos salvadoreños que no puedan pagar sus estudios superiores en universidades o tecnológicos privados. Lanzamiento de una masiva campaña de alfabetización con implicaciones más políticas que educativas.

Combatir la deserción escolar mediante la asistencia social y económica a las familias con nulos o mínimos ingresos. Asimismo, establecimiento de un bono alimenticio diario y un plan nutricional dirigido, sobre todo, a niños provenientes de las zonas rurales y de barrios muy pobres. El plan debe contar con un censo general y nacional para establecer con rigor científico donde urgen más escuelas, profesores y atención médica urgente. Salud y fortalecimiento físico y mental, fórmula hasta hoy no superada para combatir los males endémicos en la educación integral.

Inversión sustancial en la zona agrícola para lograr una producción masiva de granos básicos, hortalizas, frutas y otros rubros considerados estratégicos como el café y la caña de azúcar. Además de establecer líneas de créditos ágiles y oportunos para incentivar la ganadería.

Estos algunos puntos y aspectos esenciales que hasta hoy, NINGUNO DE LOS CUATRO GOBIERNOS areneros ha podido llevar adelante por varias razones, entre ellas: 1. El afán de lucro de una clase económica privilegiada que apuesta al sector privado en contra de los intereses y necesidades de las mayorías poblacionales. Su razonamiento es sencillo: es más importante apoyar a los grandes inversionistas para que construyan hospitales y consultorios de lujo en zonas residenciales, que invertir en nosocomios públicos. Así se sigue con el mito de que el sector privado es más eficiente que el sector público. Los que tengan dinero que paguen el costo de la consulta y la hospitalización. Los otros que se mueran.

Un país como el nuestro con altos índices delincuenciales necesita de empresas y policías privados, así como de la importación de armas sofisticadas para seguir con esa cadena odiosa de combatir la violencia con más violencia; además de no mermar ni quitar estos negocios a personas y empresas claramente vinculadas con el partido Arena. El narcotráfico, la corrupción y el lavado de dinero precisamente se han incrementado en los últimos 20 años con los regímenes areneros.

En la educación no se puede construir señor Ávila, UN PAIS MAS JUSTO si priva el lucro sobre las necesidades y sentimientos de las personas pobres y en extrema pobreza de El Salvador. Aquí la educación, como las medicinas y los alimentos son extremadamente caros, mucho más que cualquier país de Centro América, incluso aquí hay productos más caros que en Canadá y los Estados Unidos de Norteamérica. Una colegiatura, incluido matricula escolar y cuota mensual, de cualquier centro de educación “bajero”, como dicen los salvadoreños, es exagerado. Y en las escuelitas rurales y en muchas que funcionan en la propia capital, los profesores no cuentan con material didáctico suficiente y ni siquiera con yeso, borradores, pizarrones y pupitres.

El Salvador jamás se podrá reconstruir y “hacerlo más justo” , mientras a la presidencia no acceda un gobierno con sensibilidad, honesto y capaz, algo muy lejos de los regímenes areneros que hasta hoy supuestamente han regido los destinos de esta patria de tan marcados contrastes. El agro jamás se podrá reactivar mientras la apuesta sea a favorecer a los importadores desde cereales y hortalizas, hasta leche en polvo. Además, son insultantes y vergonzosas las posturas y afirmaciones de dinosaurios como el director de el diario de hoy, de que la agricultura está postrada por las políticas seguidas por la Democracia Cristiana y por los daños causados por el FMLN. Por favor ya han pasado más de 20 años y todavía se sigue con la misma canción.

Venir a decir ahora que “construiremos un país más justo”, como declara el fracasado policía Rodrigo Ávila, no sólo es reconocer que con los gobiernos de Arena se ha tenido un El Salvador totalmente injusto, sino que se ha tomado la decisión de tomar en cuenta a todos los salvadoreños en contra de la voluntad de la oligarquía de tener su propio país, distribuir los ingresos entre la clase privilegiada y tirar las migajas a los pobres de nuestra patria. Piensa usted señor Ávila que los ricos de este país accederán a que de verdad funcione una verdadera Reforma Agraria, a pagar legalmente sus impuestos, a dejar de lado el contrabando y las licitaciones amañadas. A que funcione una educación y una asistencia médica gratuita para todos los salvadoreños. ¿Cree Ud. caballero que accederán a distribuir equitativamente los ingresos económicos?
Esta es la verdad de lo que ocurre en El Salvador, la demagogia JAMAS en ninguna parte del mundo HA CONSTRUIDO UN PAIS MAS JUSTO.
 
Tomado de blog El Salvador



Chichicaste. El Salvador




Tags: El Salvador, Realidades, Inversión social

Publicado por chichicaste @ 11:54  | Realidades
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