Jueves, 24 de abril de 2008

valores familiares de Rodrigo Ávila


Agarrando la macana

Por Freddy Ramón Pacheco*

Manolo desde chiquito ya mostraba cualidades innatas de esos elegidos que vemos triunfar por tener una vida llena de valores. Cuando su madre lo paseaba en el cochecito, ya Manolo con su sonrisa pícara se ganaba la atención de todos los paseantes: Siempre se acercaba alguna amiga: “Hay que lindo, mira Roberto  como se le hacen camanances. Que chelito tan precioso. Te felicito por ese hijo tan guapo.

¡Va a ser un gran hombre!” - Don Roberto, que vestía uniforme de oficial, a pesar de su carácter  no podía resistir la dulce mirada fija de aquel niño, que siempre le hacía un guiño tierno y lo cautivaba- “Vaya querida, tienes razón,  seguro será un hombre fuerte”  - Era el comentario de cada tarde; todos tenían que hacer con ese niño tan tierno. Una tarde a uno de los paseantes se le cayó una cartera y fue a dar al coche donde Manolito dormía plácidamente chupándose su dedito. En seguida Manolito se incorporó y comenzó a travesear la cartera con avidez y no encontró nada dentro.  “!Mamaaaaaaa!
-¿Qué pasa Manolito? ¿por qué lloras así?

Ese muchacho que va allá, ese que está tatuado en la espalda, me tiró esto y me lo pegó en la cara.... ¡muaaaaaaaaa!

La madre llamó a un policía y señaló al muchacho. El policía le dio alcance y lo llevó donde estaba el niño:
-¿Este fue el que te tiró la cartera?
-chii señod, ed fue,
-Niño yo no te he hecho nada- se defendió el joven- esa cartera no es mía, míreme señora, soy pobre pero honrado.

-guaaaaaaaa gua gua gua... Claro que fuite tú, no te haga e maje.

- No te preocupes niñito, -consoló el policía- ya lo voy a mandar pa´Mariona. Pero no llores ¿si?
Manolito se calmó y miró al policía con gran amor, traveseándole  la macana en señal de agradecimiento.

Vea señora – dijo el policía emocionado por la ternura de Manolito- mire que cosa mas linda. Este niño va a ser de los nuestros y va a formar parte de nuestros escuadrones nacionalistas. Esta es la generación que necesitamos.

-Si, si, señor agente, a Manolito le fascinan las aventuras policiales y ¿sabe qué? Es muy respetuoso y educado. Si usted lo viera que feliz cuando le canto para dormirse aquella canción tan llena de amor y paz: ... El Salvador , será larailaraira donde los larailaraila... enterrarán.... Viera,  se duerme como un angelito, soñando, tan lindo... que lindo es mi niño... ¿verdad?

Manolito se colgó del cuello del agente -Ata ponto cheñol, gachas pol salvame y pol tené esa mano supeduda.

Ya grande, a Manolito lo vimos siempre con una macana en la mano, o empuñando apasionado esos grandes toletes para derribar las champas de los pobres acusados de delincuentes… y colorín… colorado…

*ocurrente colaborador

Tomado de El Co Latino



Chichicaste. El Salvador





Tags: El Salvador, Rodrigo Ávila, Valores familiares

Publicado por chichicaste @ 13:35  | Realidades
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