El blog
El Trompudo, ha publicado el día de ayer una carta de un ciudadano salvadoreño enviada desde Dinamarca.
Carta Urgente No. 67, desde Dinamarca, para El Trompudo.
El artículo 82 de la constitución nos dice lo siguiente:
"Los ministros de cualquier culto religioso y los miembros en servicio activo de la Fuerza Armada no podrán pertenecer a partidos políticos ni obtener cargos de elección popular. Tampoco podrán realizar propaganda política en ninguna forma".Los creyentes del Tabernáculo deben tener presente que tienen el derecho de escoger votar por quien mejor les plazca, y enterarse que el señor Toby está violentando la constitución.
Toby ha cometido un delito. De eso no nos cabe duda. El silencio hacia este tipo de acciones que violentan la constitución son siempre negativos porque destruyen el fundamento de la enclenque democracia que aun se encuentra en pañales.
Donde están los partidos políticos para decir algo acerca de esto?
Que se investiguen a Toby y que lo envíen de nuevo a zacatras!
11-may-2008
Carta Urgente No. 67, desde Dinamarca, para El Trompudo.
EL PASTOR "TOBY" VIOLÓ LAS LEYES DE LA REPÚBLICA!De hecho, no es el primero ni el único personaje de la derecha nacional que se pasa por el cuatro letras la Costitución Política. De ese tipo de crímenes estamos tan acostumbrados en ese remedo de país, que ya ni nos damos cuenta de nada. Estamos tan acostumbrados a que las Leyes de nuestra Constitución Política sean irrespetadas, que ese tipo de hechos, incluso cuando tomamos consciencia de ellos, no nos sorprenden más.
No reaccionamos ante tanta delincuencia de cuello blanco. Nunca decimos nada, ya sea por ignorancia o miedo. La incultura política en la que estamos sumergidos nos empuja a aceptar cualquier cosa o, simplemente, a ignorar cualquier delito relativo a violación de nuestras leyes, guardando un ruidoso silencio.
Lo que es peor : la ignorancia política nos lleva a ver a nuestros gobernantes, líderes políticos o espirituales, como una especie de reyes, de intocables, a los que debemos rendir pleitesía y honor. Cuán equivocados estamos, porque en cualquier país democrático que se respete, donde la cultura política del pueblo es alta, los gobernantes son vistos como administradores del Estado y del Patrimonio Nacional. Administradores que deben rendirle cuentas, honor, respeto y pleitesía al SOBERANO : EL PUEBLO QUE LOS ELIGIÓ. Y esto tiene que ser así.
Pero en esta hacienda, mal llamada país, las cosas funcionan al revés, y funcionan muy mal. Así han funcionado desde hace casi dos siglos en que los poderosos se han mantenido, sin interrupción, en el poder.
El pastor "Toby", en sus recientes declaraciones expresadas en público, violó, flagrantemente, las leyes de la República. El artículo 82 de nuestra Constitución Política nos dice que:
"Los ministros de cualquier culto religioso y los miembros en servicio activo de la Fuerza Armada no podrán pertenecer a partidos políticos ni obtener cargos de elección popular.Tampoco podrán realizar propaganda política en ninguna forma".
Pero ningún funcionario público, comenzando por el presidente, ni ningún ministro, ni el fiscal, ni nadie en el gobierno dijo nada. Al contrario, las únicas declaraciones que brindaron fueron para apoyar las palabras de "Toby". Ni el Frente, partido de la oposición, dijo "esta boca es mía". Motus! Silencio.
Ningún administrador de los tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, dijo nada para condenar estas declaraciones públicas de "Toby".
Ningún ciudadano presentó queja alguna. Ninguna organización social presentó denuncia alguna antes los tribunales.
Nada!
Y no hablo de protestas públicas, de las cuales hubo mucho eco, ruidosas pero sin ser categóricas como bien lo pudo haber sido una denuncia formal.
Hablo de hacer respetar la ley. De denunciar a un violador de leyes. De presentar una denuncia ante un tribunal correspondiente. De hacerle comprender a este tipo que las leyes deben ser respetadas, llevándolo a los tribunales, de entablarle un juicio como se debe, en buena y debida forma.
Lógicamente ningún ciudadano se prestará a ello, por miedo, por el miedo a ser víctima de este personaje, de su poder y de sus lazos con el sicariato. Entonces, si un ciudadano no puede hacerlo, porqué no podría hacerlo el partido de la oposición que es la víctima principal de esas declaraciones públicas?
Hacerlo sería rendirle un gran favor al pueblo. Hacerlo sería rendirle respeto a la Constitución Política. Es una exigencia que le presento al FMLN, de manera formal, en nombre de todo el pueblo de El Salvador. No hacerlo sería transformarse en cómplices de sus mismos detractores, perdiendo así el respeto que el pueblo les tiene.
Desde Dinamarca,
J.M. Hernández