Mi?rcoles, 11 de junio de 2008

Contribución de latinoactivo0007

Durante los años 1939-1945 se perdió el 2% de la población mundial a manos del imperialismo europeo. Uno de los tiranos de ese entonces era Adolf Hitler, líder de los nazis en Alemania y pregonero del fascismo en el territorio madre del antiguo imperio alemán, desangrado y humillado luego de la Gran Guerra y del Tratado de Versalles III. Alemania quedaba esclavizada frente a los mercados de las potencias vencedoras.

El mal llamado Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores ascendió al poder con Hitler como líder. El fascismo que traía consigo no provenía de los trabajadores. Sus ideas no eran socialistas, ni de carácter progresistas, ni sociales. El fascismo- corriente ultranacionalista, imperialista, antisindical, anticomunista y totalitaria- era el nuevo sistema que provenía de la empresa privada alemana (descontenta por el servilismo al cual era víctima luego del tratado de Versalles) junto con la aristocracia obrera, propietarios pequeño-burgueses, funcionarios de cuello blanco, comerciantes, burócratas y personas que conformaban el lumpenproletariado. Llegó a ser muy popular en su tiempo por millones de alemanes.

Luego de la Noche de los Cuchillos Largos, el nazismo eliminó a sus oponentes políticos; a grupos raciales, sociales y religiosos que consideraba enemigos; a razas "impuras", judíos, testigos de Jehová, gitanos, comunistas, social-demócratas, enfermos mentales, y homosexuales, entre otros.

¿Cómo semejante locura podría ser apoyada? ¿Cómo podía un pueblo aceptar condiciones parecidas o, por lo menos, no alzarse en contra de estas acciones? La crisis económica alemana, la estrategia de censura y eliminación de la oposición eran claras pero otro factor importante fue la propaganda. Paul Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda de la Alemania Nazi, dijo una vez que "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad" -y no Marx ni Stalin como recordaba el pastor Edgar López Bertrand hace unos días. Su método tan eficaz fue simple y aún se halla vigente: controlar todos los medios de comunicación, sean estos Radio, televisión, periódicos, etc.

Una de las armas principales en todo proceso político, en todo camino al poder, es la estructura propagandística. Interesante maquinaria, ciertamente, pues hay que elaborar todo un conjunto de ideas y de posibilidades recurriendo a métodos seudo científicos y -tratar de- reflejarlos en la realidad. Se utiliza material informativo más parecido al de un paparazzi que al que hubiese recurrido un investigador o un científico social. Calumnias, hipótesis, creencias, ideologías, difamación, golpes bajos, discernimientos y hasta fotomontajes serán útiles en todo proceso propagandístico que no posee un mínimo nivel de veracidad o información real y que sea carente de ética alguna. Pero la propaganda tiene que ser difundida. Y la difusión no puede marginar ningún espacio. Todo espacio vacío debe de ocuparse para plasmar este intento de comunicación. No se perdonarán postes de alambrados, espacios comerciales televisivos o radiales, editoriales de periódicos, camisetas, banderas y muchos más.

Los medios de comunicación al servicio de la clase dominante son los más serviles y efectivos a la hora de difundir e inculcar una ideología en las personas. Pero habrá que buscar a alguien que parezca tener conocimiento del tema que se tratará. Y cualquiera puede hacerlo. No tiene que ser necesariamente desde el partidismo sino que, a éste, se le suman los que toman el sucio sistema político salvadoreño como propio. Muchos de los analistas, intelectuales, personalidades y líderes religiosos que, en realidad, son sólo parte de la estructura propagandística, hablan como si hubiesen asesorado largas horas a Milton Friedman sobre el libre mercado; como que si han leído los tres tomos de El Capital 10 y están a punto de publicar su propia crítica a la obra, como que si entraran todos los días a la sede de la Organización Mundial del Comercio a aconsejar y a alertar a Pascal Lamy sobre la "presente amenaza comunista" en América Latina; y como que si, mientras rezan, Jesús mismo les respondiera todas las noches "hijos míos, yo no vine a repartir el pan al mundo ni a salvarlos del pecado, vine a establecer el libre comercio y a salvarlos del comunismo".





Chichicaste. El Salvador





Tags: El Salvador, ARENAZIS

Publicado por Tepez @ 10:07  | Videos - Documentales
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Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 12 de junio de 2008 | 10:40
... al escuadronero Arenaxzi, este confeso pseudo-religioso, al que ya les dir? qui?n es, deber?an de bautizarlo otra vez, pero como, "Satia Sai Baba L?pez Bertrand ..."

Atte,

Ciudadano Salvadore?o.