Jueves, 10 de julio de 2008
El ser humano ante la fuerza de la naturaleza.

Primeramente deseo enviarles mis condolencias a las familias de las víctimas de la iglesia ELIM, y a las miles de familias que año con año han perdido un ser querido debido a las fuertes lluvias y otras contingencias naturales. Es indudable que siempre existirán catástrofes que pudieran producir perdidas humanas. Algunas de estas pudieran ser producidas por terremotos, ciclones, maremotos, sequías y otras de la misma índole.

Ya se han dado durante la historia ejemplos en los cuales poblaciones completas han desaparecido, tal y como sucedió en la ciudad de Pompeya después de la sorprende erupción del volcán Vesubio. 

Conocemos la historia de esta tragedia por las cartas de el Joven Plinio. Quien nos da a conocer que Plinio el viejo, murió al intentar salvar a los habitantes de dicha ciudad, mediante el envió de una flota  de barcos para llevar a cabo el rescate. Desafortunadamente no pudo desembarcar debido a la extraordinaria fuerza de la erupción que lanzó una lluvia de cenizas y piedra pómez creando un ambiente de intenso calor en los alrededores, que terminó de forma instantánea con la vida de los Pompeyanos así como con la vida de los marineros de la flota de rescate. Hoy día los vulcanologos mantienen una constante vigilancia alrededor del cráter del Vesubio, para adelantarse a cualquier contingencia natural que pudiera poner en peligro a los habitantes de la zona. Este tipo de contingencias naturales es inevitable, no podemos impedir que el ciclo de los movimientos internos y los procesos de la tierra se detengan.

Sin embargo el ser humano a medida que ha adquirido mayor conocimiento sobre el hábitat en el cual vive, ha podido adelantar pronósticos aproximados para poder adelantarse y llevar a cabo medidas para evitar las tragedias humanos. El avance de la ciencia nos ha dado las herramientas necesarias para poder enfrentar meteoros, terremotos, erupciones y otras contingencias cíclicas que la tierra puede poseer. Esto por igual nos ha dado la oportunidad de prepararnos ante cualquier contingencia natural. Igual nos da la oportunidad de organizarnos para lograr hacer llegar la ayuda necesaria a los que han sido vulnerados por dichas contingencias, como siempre las viviendas y las zonas marginadas por las políticas económicas son las que mas sufren. Se dejan estragos y se pierden vidas por la negligencia gubernamental actual.

Planeamiento urbano y sus componentes dentro de la realidad salvadoreña.

No pretendo con el siguiente tema ahondar demasiado en la teoría de la planificación urbana, pero si intentar hacer un pequeño bosquejo de forma general sobre este tema. Evocar algunas razones de forma general de lo que parece ser ante mi propia perspectiva las orillas objetivas del desarrollo urbano de San Salvador y las ciudades aledañas, es un intentó que no pretende imponerse de forma teórica, pero espera que el aporte dado sea para generar un debate para que los conocedores de este tema puedan aportar con su propia visión y sus estudios para abonar a las soluciones con mas propuestas, dentro de las ramas de la ciencia que el tema pueda tocar y de los que no en todos se puede tener un conocimiento absoluto pues las diferentes perspectivas no alcanzan a mis limitados conocimientos sobre dichos temas, así como las limitaciones de un corto escrito que no abordaría toda la gama de asuntos de índole cultural y problemas que ocasiona un mal planeamiento urbano, que posterga en el tiempo las soluciones desde su génesis para superar sus propios problemas sociales que se reflejan la evidente decadencia en los distintos estratos sociales y las contrariedades de los contextos naturales que son parte de su propio desarrollo.

Los ciclos ecológicos de los habitats, pueden ser cambiados cuando hay una intervención por la mano del hombre.

Dicho sea de paso, esta intervención puede ser para evitar perdidas humanas, pero por igual para producirlas en la medida que no se apliquen los estudios que pudiera arrojar la ciencia para conocer los resultados de dicha intervención.

En el caso de San Salvador, harto se ha hablado de la deforestación desmesurada para crear poblaciones artificiales. Dicho esto; las industrias constructoras se han dedicado a la creación de nuevas colonias, sin respetar el contexto natural de las zonas en las que se construyen.

Realmente se debe a que no existen organismos de planeamiento urbano llevado a cabo por profesionales y estudiosos en la materia. En la mayoría de los casos un planeamiento urbano toma en cuenta los estudios científicos realizados para el logro de un óptimo proyecto urbanístico que no entre en conflicto con el contexto natural, sus relaciones económicas y sus poblaciones ya establecidas. Si es verdad que existen, brillan por su ausencia sus conocimientos.

Desde mi punto de vista, el desarrollo urbano de San Salvador ha sido generado por profesionales de construcción (ingenieros y arquitectos) que no se encuentran aptos para dichas labores urbanas.
Una cosa es aplicar la ingeniería civil, diseñar los modelos arquitectónicos necesarios para la edificación en serie de obras de construcción para levantar calles, casas entre otras y otra es plantear los conocimientos y las teorías urbanas para el desarrollo macro de una ciudad.

La práctica del desarrollo urbano dentro del país a un procedimiento técnico que ha sido fatal para nuestro propio desarrollo.

Es decir, tanto la ingeniería civil como la arquitectura, son profesiones diferentes a la de un urbanista esta última rama es universal mientras las otras dos son carreras que se subordinan a los lineamientos de planificación urbana y no en viceversa como ocurre en nuestro país.

Los urbanistas son los encargados de diseñar y orientar de forma macro la orientación y crecimiento de poblaciones, incluye dentro de esa rama el cálculo de movimiento poblacionales que su aplicación pudiera generar, igualmente incluye el estudio científico social de los contextos naturales para evitar un conflicto entre la naturaleza y el proyecto urbano que se desea formular para integrarlas en un solo concepto. Incluye por supuesto muchas teorías conceptuales que abordan entre otras ciencias, el movimiento orgánico de una sociedad y considera en su campo las actividades humanas; hasta cierto grado se le puede considerar como el arquitecto de una planimetría global.

Todo urbanista es primero un teórico al aplicar sus conocimientos y procedimientos. Existirán muchos otras definiciones pero la mía viene dada de la observación conceptual de dicha rama.

Dentro de los planteamientos teóricos hay ideas que han sido debatidas en temas que abarcan el desarrollo social, el económico, el jurídico, la geografía social entre otras ramas. Incluye en el desarrollo de la geográfica social la gama de temas relacionados al medio ambiente, las poblaciones, sus movimientos y los beneficios que se pueden planear por anticipado. Es aquí donde realmente se necesita de un aporte de los estudiosos en esa materia, la incursión de proyectos urbanísticos que tomen en cuenta las necesidades reales de la población para que estas puedan desarrollarse.

La falta de estos profesionales y su influencia en el desarrollo urbano ha sido y es notable en nuestro presente al interno del país. Es posible existan urbanistas pero estos están subordinados al poder político.

La capital salvadoreña, San Salvador, es el conglomerado de diversas manifestaciones del verbo, actividades económicas y sociales diferentes que algunas veces se contradicen.

Tenemos por ejemplo un crecimiento poblacional debido a la creación de nuevas mini ciudades, núcleos o satélites si así lo quieren llamar, en los que no llegan los servicios básicos para su propio desarrollo.  
Podemos constatar el crecimiento inicial de la capital, la cual era el punto de origen del país, fue en esa región que se originaron los primeros asentamientos urbanos de todo un país. El territorio de  El Salvador en principio, durante la época colonial era limitado por lo que hoy se conoce como su capital y algunas zonas aledañas, posteriormente fue creciendo y hoy día consiste en 14 departamentos.

San Salvador fue el punto de desarrollo económico, la región que se escogió para desarrollar las actividades industriales, comerciales y financieras que produjo la atracción. Fue en San Salvador donde se construyó la primera universidad, los primeros hospitales, los primeros centros culturales, hospitales, etc, etc, etc, de lo que la oligarquía criolla consideraba su “metrópolis”.
 
A medida que fueron creciendo sus actividades así mismo la atracción para vivir en la zona también creció. Consideremos pues el desarrollo urbano de la capital como el resultado de sus actividades económicas, en un modelo parecido a la forma de un huevo, donde la yema se coloca al centro para que la clara se formara alrededor de esta.

El resto de los departamentos que conforman la República salvadoreña, era en su mayoría compuesto por actividades relacionadas a las actividades agrícolas y predominó hasta esas fechas la mentalidad de centralizar y fomentar mayormente la actividad económica a la capital abandonando el desarrollo socio económico del resto de las ciudades salvadoreñas. Al caminar en cualquier municipio del resto de las ciudades, se hace notar que la mayoría de los edificios que sobresalen son de índole religiosa, hoy día algunas de estas iglesias han sido abandonadas, en otros casos también se hace notar que hay antiguas edificaciones dedicadas a la educación que se encuentran abandonadas, han quedado solamente los cascarones de sus fachadas, columnas, y paredes vacías con sus ecos del intento de llevar el desarrollo educativo a esas zonas. 

Los terratenientes dueños de los grandes latifundios, en su mayoría, vivían en la capital, poco les interesó fomentar un desarrollo standard para el resto de los departamentos.
En la medida en que se ha desarrollado nuestra historia, es un hecho importante hacer notar que el declive de las actividades agrícolas que sostenían las poblaciones del resto de los departamentos, ha generado el movimiento poblacional hacia el centro de la capital, en donde se encuentran la mayoría de las actividades y proyectos de desarrollo centralizado.   

Poca atención se ha dedicado al fomento y desarrollo de dichas zonas, para llevar a cabo un desarrollo planificado que pueda solventar la ausencia de servicios necesarios para que estas poblaciones rurales puedan desarrollarse, tales como el servicio del agua, el servicio de salud, el servicio educativo, entre otros.

Y aunque han existido intentos muy provechosos para el desarrollo urbano, tal como el desarrollo de Santa Ana. Santa Ana fue propuesta alguna vez en nuestra historia como la capital salvadoreña, en el resto de los municipios de los departamentos que conforman San Salvador, el abandono a sus poblaciones se hace evidente, lo mismo pienso le ha sucedido a otras ciudades salvadoreñas.

San Salvador entonces se puede definir como un gran pueblón, lleno de contradicciones generadas por la centralización y la falta de un planeamiento urbano organizado, entre otras razones sociales. Las mini - poblaciones satélites al origen (la yema del huevo) no son mas que asentamientos poblacionales espontáneas que han surgido durante todo el desarrollo de su propia historia, podría decirse que  esto ha provocado desigualdad tanto dentro como afuera de la capital. Igual se puede decir que las existen actividades económicas comerciales que no necesitan espacio para realizarse y por igual no se ha solucionado del todo el problema de la congestión de ventas que estas originan ya que los sectores informales no son tomados en cuenta a la hora de solventar sus necesidades.



Chichicaste. El Salvador




Tags: El Salvador, Problemas urbanos, Planteamientos urbanistas

Publicado por Tepez @ 11:14  | Realidades
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