Domingo, 10 de mayo de 2009
Una vez pasada la "resaca" electoral, y a medida que se acerca la toma de posesión de la presidencia por parte de Mauricio Funes, han surgido comentarios y opiniones acerca del futuro gobierno; y en tertulias entre amigos hasta se escuchan opiniones encontradas. Unas con expectativas optimistas, otras con dudas, éstas sobre todo entre las personas ubicadas en lo que podríamos continuar llamando la ¨izquierda salvadoreña¨.Muchas de éstas opiniones surgen por rasgos de conducta mostrados por Funes, y opiniones vertidas por él o por sus silencios.

Algunas de las observaciones referentes a Funes, son por cierto un tanto jocosas. Por ejemplo, el sumo cuidado que Funes tiene de no vestir ninguna prenda de color rojo. Algunos amigos dicen que la derecha le marcó a Funes los parámetros de la agenda política al desencadenar su conocida campaña contra los ¨rojos¨ y el candidato efemelenista para no darles ventaja se vistió de blanco, o las ¨piruetas¨ de Mauricio en Trinidad y Tobago al evitar tomarse una foto con Chávez, además de otras referencias altaneras hacia Chávez.  Podría ser, pero también quizás refleja algo más profundo y va con lo que cree el ahora presidente. Independiente de eso, lo cierto es que las expectativas entre el pueblo ante este nuevo gobierno son grandes, tomando en cuenta la historia de este país que desde la independencia solo ha conocido gobiernos oligárquicos, al frente de los cuales han estado los descendientes de los colonizadores o sus sirvientes militares cuando decidieron ponerlos a gerenciar su poder en 1932.

Aquí será bueno hacer una consideración importante, y se trata de que los poderes fácticos (o sea el poder real), tratarán de mediatizar de una manera u otra al futuro gobierno y revertir su derrota electoral. Así ha ocurrido en los pocos puntos de inflexión de la historia de éste país cuando surgieron intentos reformistas cívico militares por hacer reformas en el sistema político. Entre esos tenemos: En 1944 al caer la dictadura militar de Martínez, en 1960 al caer la dictadura de Lemus, 1973 como respuesta al fraude electoral en las elecciones de 1972, y en 1979 para detener una revolución en perspectiva.

En todos esos la oligarquía logró, con la ayuda muchas veces de los EE.UU, recomponer las viejas relaciones de poder e impedir incluso reformas modernizantes del modelo capitalista dependiente de éste país. Esto se logró recurriendo a la compra de voluntades de los principales líderes, que por lo general pertenecían a las capas medias. En 1944 los estudiantes universitarios jugaron un papel destacado en la caída de Martínez y muchos de sus líderes, luego de graduarse, se incorporaron a colaborar con los regímenes militares. El médico Fabio Castillo Figueroa quizás es el único que mantuvo una trayectoria de principios; lo mismo ocurrió en 1960. De esto hasta el FMLN no se libró cuando después de los acuerdos que dieron fin al conflicto armado fueron comprados o se vendieron algunos de los principales líderes del FMLN y algunos lo siguen haciendo, como el caso reciente de ¨Balta¨.

Este momento político que vivimos, que podría ser de inflexión o cambio en el país,también tiene el potencial de convertirse o ya se convirtió en un intenso campo de batalla por ganar y comprar voluntades de algunos líderes, tanto de los amigos que rodean a Mauricio, como el mismo Mauricio; y tratar de transformar al FMLN en un partido del sistema. Eso se refleja al observar que algunos plumíferos de los periódicos y un cantinero Alemán han empezado a elogiar a Funes, después del viaje a Trinidad.

Si La Prensa Gráfica y Lüers empiezan a elogiarte es porque algo no estás haciendo bien. Los sectores más politizados del pueblo salvadoreño intuyen que algo no está comenzando bien, y esta sensación de escepticismo se ha incrementado al filtrase un supuesto gabinete que ha circulado hasta en organizaciones de la ANEP. Pareciera que al FMLN esto lo tomó por sorpresa. Ojalá que solo sean deslices que se expliquen por la poca experiencia política de Funes. Hay que recordar que Mauricio no es un hombre de "partido", y eso hace que pueda tomar decisiones voluntaristas.

De tal manera que esta oportunidad podría ser histórica y podría ser el comienzo de una renovación del país, si Funes se rodea de las personas adecuadas, de lo contrario el futuro gobierno podría resultar en un petardo "chueco". Por eso, nunca como antes la población está a la expectativa de quienes serán los colaboradores en puestos importantes. El 1 de Junio podremos juzgar con más propiedad.

La urgencia es grande porque el saqueo del país por parte de Arena ya se está conociendo. La crísis se sentirá más en los próximos meses, pero de una cosa podremos estar seguros, y es de que no podemos confiar en los organismos internacionales: Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional;  que por cierto tuvieron una "encerrona" con Mauricio y su equipo económico, lo que ha generado más inquietud ya que el rol del Fondo Monetario Internacional sigue igual, después del show para no cambiar nada de la reunión de los 20 en Londres el mes pasado.

Según el economista Mark Weisbrot, (ver New York Times) El Salvador tiene poco márgen de maniobra por tener una economía dolarizada, y porque ha firmado un acuerdo con el FMI de no hacer políticas fiscales no expansionarias, precisamente el Fondo Monetario Internacional impide eso como requisito para dar más préstamos, además el FMI exige que los países eliminen subsidios. Parece que Saca quitó los subsidios al transporte, agua, electricidad cumpliendo con el Fondo Monetario Internacional. A esto nos enfrentaremos, y quizás eso explica la "encerrona"privada de Funes con representantes del Banco Mundial, Fondo Monetario. Es decir nuestra dependencia es tan grande que no podemos elaborar nuestras propias políticas económicas, somos practicamente una colonia. 




Chichicaste. El Salvador






Tags: El Salvador, Mauricio Funes, Maniobra Política

Publicado por emiliocandido @ 9:41  | Realidades
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Comentarios
Publicado por nrp888
Lunes, 11 de mayo de 2009 | 5:56
Comentaba en otro bolg, de lo clave que es este gobierno para apuntalar la confianza del pueblo en la izquierda, costo tanto sacrificio llegar a estas hasta donde esta hoy la izquierda, para que nos dejemos arrebatar el triunfo por las coqueter?as de la derecha. Con esto no digo que no se pueda negociar, en una democracia dentro de un sistema capitalista la herramienta fundamental es la negociaci?n, pero sin comprometer los principios y mas aun sin comprometer la esperanza del pueblo en un verdadero cambio.