Por Periódico Hondureño EL INVENTARIOA la CNN se le podrán criticar muchas cosas; su profesionalismo ha sido cuestionado muchas veces por quienes la consideran un instrumento informativo del gran capital; y algo parecido, pero desde otra perspectiva, se afirma de Telesur, al que sus detractores le achacan ser instrumento propagandístico del coronel Hugo Chávez; sin embargo, en este primer día de la crisis por el golpe de Estado, ambas se convirtieron en medios “locales” que contrarresan el silencio de las grandes cadenas radiales y televisivas de Honduras.
En el dial de las radios hondureñas se da la casualidad que cuatro emisoras noticiosas transmiten en frecuencias sucesivas: Radio Cadena Voces, Radio América, Radio HRN y Radio Reloj. La primera y la última son emisoras de menor cobertura, pero fueron las únicas que se atrevieron a difundir lo que estaba ocurriendo, incluso en Radio Cadena Voces, propiedad del expresidente Ricardo Maduro, ligada al Partido Nacional y adversaria del Presidente Zelaya, donde su jefe de redacción, Dagoberto Rodríguez, tuvo presente que es periodista y que su deber era informar. Por su parte, Radio Reloj se enlazó con Telesur y luego, en cambios simultáneos, con la CNN, para informar. Todo ello contrastó con el abandono absoluto de los grandes poderes mediáticos, representados por Radio América, HRN y la corporación Televicentro. Transcurrida más de una hora de la detención del Presidente Zelaya y cuando iba al exilio a Costa Rica, el periodista Ordóñez que conducía Radio América se excusó de informar diciendo que “no podemos atender especulaciones”. Luego, la radio silenció el programa de una hora de Vida Abundante con Sandra Marybel Sánchez porque empezó a opinar sobre el golpe; después las horas las consumió un programa musical. Mientras tanto, en la HRN los periodistas de turno, Rómulo Matamoros y Rosendo García, prefirieron dar seguimiento “a la muerte del Rey del Pop” que a los sucesos que acontecían en su propio país. Después la transmisión se concentró en el partido de fútbol entre España y Sudáfrica por el tercer lugar de la Copa Confederaciones. Ese mismo panorama se repitió en la Corporación Televicentro, propiedad del mismo dueño de HRN. En contraste, Radio Cadena Voces y Radio Reloj sufrieron un corte de energía eléctrica, del cual sólo sobrevivió con su cobertura Radio Reloj; la otra también sufrió la censura interna. Por su parte, el Canal 8, portavoz del Gobierno, fue sacado del aire desde el primer momento, así como el Canal 36. Con ese apagón informativo, la CNN y Telesur fueron los únicos que daban a conocer hechos y versiones, en el más elemental respeto a su responsabilidad. A medida que transcurrían las horas, en Honduras sólo fue quedando la señal de CNN, cuya conductora dominical, Glenda Umaña intentaba “informar” y responder a las críticas de quienes respaldaban lo ocurrido en la mañana, entre ellos el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Dr. Ramón Custodio, quien, en comunicación al aire con ese canal, afirmó: “CNN está tergiversando los hechos porque el país está tranquilo” (Horas después el Congreso Nacional ovacionó a Custodio). Como era de esperar, la transmisión de CNN al público hondureño duró hasta la 1:30 de la tarde, cuando su señal desapareció. Entre más de un centenar de canales que se reciben por cable, el de CNN quedó en negro. Mientras tanto, de Telesur, obvio, no se supo más. (También las compañías de Internet se han sumado a este quebramiento de la libertad al acceso de la información, en su gran mayoría el servicio electrónico también se ha “obstaculizado” ).
Tomado del Periódico digital Hondureño EL INVENTARIO