S?bado, 17 de octubre de 2009
Cartas de Don PoncianoSeñores diputados:

Por lo que pudo expresar el diputado vocero del grupo disidente por televisión, el día martes 13 del presente, es digno de considerar que hay tiempo en que el ser humano tiene que tomar decisiones que pueden marcar la huella que se deja en nuestro paso por la vida.

No voy a decirles cómo pensar, ni qué hacer. Sencillamente, les invito a reflexionar. Aquí no está en juego un puesto o el destino político de ustedes, los doce disidentes, sino el bienestar de todo un pueblo, el cual les llama a que tomen decisiones que favorezcan a las mayorías y no a grupúsculos, cuyos mesquinos intereses han quedado demostrados a lo largo de los años.

Ustedes tienen dos opciones: trabajar por el pueblo que los eligió,  redimirse y caminar por la vía de la honestidad, o seguir siendo dóciles y despreciables marionetas de intereses de una minoría que los sigue tratando con vulgar desprecio, según lo expresado por su vocero en la televisión Nacional.

Decirle a un buen número de legisladores que al nomás oír que no van a ser reelegidos los pone de rodillas, es, además de una ofensa, un irrespeto a su condición de legisladores y una falta de fraternidad partidaria. El no tomarlos en cuenta para ser miembros de  la dirección, del partido Arena, es irrespeto y desprecio a su condición pensante y de representantes de un sector de la población que votaron por ustedes.

Los partidos democráticos deben ser eso, democráticos, lo cual significa que tanto las bases como la dirigencia tienen los mismos derechos. Cuando estos partidos se llenan de  criminales mitómanos y ególatras, se convierten en partidos dictatoriales. Los seres libres no debemos aceptar órdenes ciegas, vengan dedonde vengan y de quien vengan. Por lo tanto, cuando la dirigencia rompe con los mandatos estatutarios, es deber de las bases no obedecerla y romper con esa dirigencia, lo cual es su caso particular.

Tal como se puede ver el caso, y ustedes lo saben muy bien, no es de ninguna forma un pleito entre ustedes o el pueblo que los eligió, sino simplemente que ustedes son títeres y las víctimas de las ambiciones de dos expresidentes, quienes, a diferencia de ustedes, tienen millones de dólares robados al pueblo y depositados en los bancos extranjeros, y si no se han marchado del país, es por temor a la Justicia Internacional por los crímenes de lesa humanidad y robos al Erario Nacional que han cometido. Ellos mantienen la ciega creencia de que pueden volver al poder, aun cuando la ciudadanía ha dispuesto sabiamente enterrarlos para siempre.

Ninguno de esos dos ex presidentes tiene poder jurídico porque ellos son simples civiles. comprendan: son ustedes y no ellos los actuales legisladores. Ustedes no pueden perder ni salarios ni empleos, los cuales están asegurados durante al menos tres años.

No deseo entrar a profundizar en hechos harto conocidos por ustedes, sino, de nuevo, invitarlos a reflexionar sobre el presente y el futuro de nuestra patria. Si estamos como estamos y no es por culpa directa de ustedes, sino por culpa directa de los que los tienen metidos en el atolladero en que ustedes ahora se encuentran. No se equivoquen, ustedes están marcados y hagan lo que hagan, digan lo que digan, firmen lo que firmen, ni Arena ni ustedes volverán a ser los mismos que antes de que su postura se conociera en público.

Piensen, reflexionen, lo de ustedes no es una insurrección, ni una sublevación, simplemente una solicitud sencilla para que se les tomara en cuenta, la cual ha sido bochornosamente degradada con los términos que ustedes mismos han expresado públicamente.

Sinceramente,
Ponciano Montañés

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Tomado de El Trompudo




Chichicaste. El Salvador










Tags: El Salvador, Diputados Disidentes, Crísis en ARENA, disidentes areneros, Pensamiento crítico

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