Martes, 09 de febrero de 2010


La empresa privada siempre ha afirmado que aprovecha este espacio para “apoyar” con sus marcas el óptimo desarrollo de la Teletón. Pero oculta que el patrocinio está condicionado al consumo y a la fidelidad de los clientes a sus productos y que sus donativos –que se supone que hacen llegar a la meta final– provienen en muchos casos de colectas entre empleados y colaboradores y no de sus arcas financieras. Además, utiliza esta oportunidad para evadir impuestos.

Algunos apuntes a propósito de la Teletón

Por Juan José Morales

Colaboración para El Trompudo

Sufrir un evento inesperado como un accidente que paralice las capacidades motrices de una persona o nacer con una enfermedad genética que afecte el devenir de la vida es algo que a nadie se le desea bajo ninguna circunstancia. Sin embargo, para algunos jugar con el dolor ajeno es tan sencillo como engañar con una mal llamada obra de amor. Los últimos meses hemos sido testigos de como una intensa campaña Pro Teletón nos “motiva” para que donemos este 5 y 6 de febrero. Niños y niñas con discapacidad, sonriendo al ver a la cámara, despiertan desde compasión hasta lástima, volviendo así más emotivo que racional un acto que es vendido como un proyecto de nación y que es bien aprovechado por empresas y medios de comunicación para alardear su tan famosa responsabilidad social ante El Salvador.

Para entender mejor la lógica de este fenómeno –que se ha vuelto una tradición ininterrumpida desde el año 2003, con los derechos adquiridos por parte de Telecorporación Salvadoreña– hay que comenzar destacando que hemos caído en una etapa social donde donar es visto como saldar una deuda con el “no afortunado”. Esto lo podemos ver ejemplificado cuando nuestro país sufre una catástrofe natural y la ciudadanía se aboca a intentar ser solidaria. La respuesta acá es coyunturalista y su fin y medios responden como tal ante la emergencia. No obstante, la Teletón, a través del show, no sólo reduce valores humanos a formas de lucro económico, sino que también privatiza el sufrimiento de las personas con discapacidad y mediatiza la solución al problema a estándares que bien pudieran considerarse hasta de carácter populista.

La empresa privada siempre ha afirmado que aprovecha este espacio para “apoyar” con sus marcas el óptimo desarrollo de la Teletón. Pero oculta que el patrocinio está condicionado al consumo y a la fidelidad de los clientes a sus productos y que sus donativos –que se supone que hacen llegar a la meta final– provienen en muchos casos de colectas entre empleados y colaboradores y no de sus arcas financieras. Además, utiliza esta oportunidad como una más para evadir impuestos, gracias a mecanismos como el que brinda la Ley del Impuesto sobre la Renta en relación a la no deducibilidad de los donativos cuando van enfocados en obligaciones que también le competen al Estado. A la larga esto afecta a la recaudación fiscal e impide impulsar muchos proyectos, que son retomados por fundaciones que en lo legal son no lucrativas pero que en la práctica demuestran todo lo contrario.

Por ende, es necesario recordar que la responsabilidad de mejorar la calidad de vida de estos grupos minoritarios le corresponde únicamente al Estado. Hacen falta componentes de integración social de niños, jóvenes y adultos con discapacidad a todos los tejidos del país y sobre todo eliminar las visiones excluyentes de su idiosincrasia. A través del Ministerio de Salud Pública se debe asumir el papel de organizaciones como la Fundación Teletón Pro Rehabilitación -FUNTER- y modernizar, para dar mayor protagonismo y recursos, a entidades desfasadas como el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación de Inválidos. He ahí un primer reto.

Pero otro más trascendental tiene que ver con establecer nuevos mecanismos para evitar la evasión fiscal “de buena obra”, la cual a mediano y largo plazo le pasa factura al país, en términos de recursos y obras. Asimismo, es prioridad un nuevo marco legal que apunte a superar la Ley de Equiparación de Oportunidades para las Personas con Discapacidad, porque esta última toca de forma muy pasiva aspectos como los derechos laborales y sociales, exigencias vitales que todo ciudadano debe hacer sentir. Reivindiquemos, pues, a tantas personas que hoy sufren pero que siguen guardando una luz esperanzadora.

Tomado de El Trompudo.
Video producido por El Protestante.



Chichicaste. El Salvador







Tags: El Salvador, Teletón, Evasión de Impuestos

Publicado por macehotlin @ 13:45  | Realidades
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Comentarios
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 10 de febrero de 2010 | 9:07
OK DE ACUERDO CON LOS CONCEPTOS MATEMATICAMENTE CREIBLES PERO
-MF ES AMIGO DE TELEFONICA Y SU DUE?O ?QUE OPINION TIENEN?
-hacer pedazos
-MAURICIO LE OTORGA A TCS PUBLICIDAD GUBERNAMENTAL ?POR CUANTOS MILLONCITOS O MELONCITOS?hacer pedazos
-MF TIENE A SUS AMIGOS (O FRACCION) DE GANA DO hacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazoshacer pedazos
Publicado por Invitado
Domingo, 05 de febrero de 2012 | 8:13

No se quien es mas tonto, vos por publicar algo que te mandan sin conocer, o el que te lo mando por ignorante de las leyes de hacienda.

 Saludos,