martes, 16 de febrero de 2010
DelincuenciaEl Estado no le debe hacer el juego a quienes están interesados en que la delincuencia crezca para incrementar el volumen de utilidades. Porque de todo este clima de inseguridad alguien sale beneficiado. ¿Quién o quiénes? son preguntas que todos nos hacemos. Por supuesto que la respuesta es diferente y varía según el ángulo desde donde se vea y se reflexione sobre el fenómeno. Pero cuando hablamos del por qué, estamos indagando las causas del fenómeno.

Por Roberto García

Hay que examinar el conjunto de las causas que hacen posible la delincuencia, la causa última y principal es la desigualdad social, la marginalidad y falta de oportunidades. Luego entran los intereses de negocio y políticos. Porque están los que no quieren que la delincuencia desaparezca o disminuya porque es su modus vivendi y los que están interesados en que los planes contra la delincuencia del actual gobierno fracasen para crear las condiciones de inestabilidad, ingobernabilidad, insatisfacción y volver a gobernar. Esto está muy claro.

Es la pregunta que todos nos hacemos. Por supuesto que la respuesta es diferente y varía según el ángulo desde donde se vea y se reflexione sobre el fenómeno. Hay una corriente de opinión que responsabiliza al gobierno actual diciendo que este no tiene planes, que los funcionarios que están en el mando no saben lo que están haciendo, que no hacen todo lo que deberían hacer, etc. Pero si esto fuera cierto, entonces, también sería cierto que los gobiernos anteriores tampoco tenían planes y los funcionarios no sabían lo que hacían, porque aquellos gobiernos aplicaron los planes, digámoslo así, más atrevidos, como el mano dura y el super mano dura y la delincuencia siguió creciendo hasta alcanzar los niveles que hoy nos asustan. ¿Por qué fallaron aquellos planes? ¿Eran reales? O ¿Eran sólo propaganda?

Pero cuando hablamos del por qué, estamos indagando las causas del fenómeno. El problema es que tanto los gobiernos anteriores como el actual están combatiendo la delincuencia con los métodos equivocados. Entonces, no es un problema de planes ni de funcionarios, es un problema de visión, de enfoque, de diagnóstico y de voluntad política de ir hasta donde hay que llegar. Porque el combatir la delincuencia privilegiando la represión activa la espiral que nos ha llevado hasta donde estamos. La lógica no puede ser: a más violencia delincuencial más violencia represiva del Estado, porque el Estado se convierte en cómplice del fenómeno. El Estado no le debe hacer el juego a quienes están interesados en que la delincuencia crezca para incrementar el volumen de utilidades. Porque de todo este clima de inseguridad alguien sale beneficiado. ¿Quién o quiénes?

Hay que examinar el conjunto de las causas que hacen posible la delincuencia, la causa última y principal es la desigualdad social, la marginalidad y falta de oportunidades. Luego entran los intereses de negocio y políticos. Porque están los que no quieren que la delincuencia desaparezca o disminuya porque es su modus vivendi y los que están interesados en que los planes contra la delincuencia del actual gobierno fracasen para crear las condiciones de inestabilidad, ingobernabilidad, insatisfacción y volver a gobernar. Esto está muy claro.

¿Dónde habría que poner el énfasis? Si de represión se trata, porque el Estado se enamoró de la represión desde tiempo inmemorial, es decir, desde su nacimiento. La naturaleza del Estado burgués es fundamentalmente represiva. Bien se podría decir que la historia del Estado salvadoreño es la historia de la represión en sus diferentes formas y énfasis. En primer lugar, habría que parar a quienes se lucran de la delincuencia, que son los mismos que están interesados que la gestión policial fracase y reine el estado de delincuencia en el que vivimos. En segundo lugar, trabajar con seriedad y responsabilidad en el desmontaje gradual y sistemático de las causas estructurales que hacen posible que la delincuencia de los diferentes signos exista. Está bien que el señor presidente escuche a los diferentes sectores, que les exponga sus planes de seguridad y otros, pero más importante es que cambie el enfoque. Es necesario romper con el esquema: a más delincuencia más represión del Estado. La represión enfrenta las consecuencias pero no las causas. Y es a las causas a donde hay que llegar.


Tomado de Tendencia Revolucionaria



Chichicaste. El Salvador












Tags: El Salvador, Delincuencia, incremento, violencia, corrupción

Publicado por Tepez @ 22:31  | Pensamiento Crítico
Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
domingo, 18 de abril de 2010 | 14:36
mecafe el dueno de la mas grande agencia de seguridad del fmln no le interesa que baje la delincuencia
Publicado por jonas
jueves, 29 de abril de 2010 | 19:16
la pregunta es a quien favorece que la delicuencia no baje?en termino de politica,se dice que ningun plan del gobierno anterior sirvio ,ningun plan de mano dura ni extra dura,ahora se dice que los opositores de este gobierno actual son los que estan detras de todo esto,sinceramente es rediculo todo eso,es como dijera el anterior gobierno que el que esta detras de todo esto es fmln,existe una verda que es una realida ni el gobierno anterior pudo parar esa delicuencia ni el gobierno actaul puede con ella,muchos politicos tratan este asunto de analizar y de dar un analisis de sociologia y hablan tan politicamente como si fuera todo eso la gran solucion,otros hablan de ir a la raiz diciendo que ay que ir las profundidades y se vuelven un diagnostico que identifican el problema pero no le dan ninguna solucion convertiendose en ,diagnosticadores ,analista,comentarista,se vuelve unos eruditos de sociologos,los organos de estado cada uno en particular se tiran la piedra,nadie se hace respons