En la historia sindical es fundamental la defensa de la clase trabajadora, y que desde l
a huelga de Chicago, en 1886, se escribió la historia que ya había comenzado a gestarse desde 1860, cuando se planteó por primera ocasión
la necesidad de las ocho horas laborales para los trabajadores. “La historia de los “mártires de Chicago” comienza en una convención de la Federación de trabajadores de Estados Unidos y Canadá, en 1884. En esa convención, la Federación llamó a los trabajadores a luchar por la jornada laboral de 8 horas (que se venía pidiendo desde 1860),
para sustituir el día laboral de 10, 12 y hasta 16 horas que prevalecía”, se destaca en el sitió web www.sepiensa.org.mx. Y añade esa misma publicación que en ese tiempo “la Federación declaró que
la jornada de ocho horas entraría a efecto el 1º de mayo de 1886.Por Iván Escobar/Redacción ColatinoLas principales calles de las diferentes ciudades del mundo se convierten cada
Primero de Mayo, en la vía de
expresión de la clase trabajadora, que recuerda una las fechas más importante en la lucha por la defensa de los derechos laborales.
Hombres, mujeres, jóvenes, veteranos sindicalistas recorren las arterias de las principales ciudades, para conmemorar la lucha sindical que inició a finales del siglo XIX. Y que en este 2010 llega a los 124 años de vigencia.
En la historia sindical
es fundamental la defensa de la clase trabajadora, y que desde la huelga de Chicago, en 1886, se escribió la historia que ya había comenzado a gestarse desde 1860, cuando se planteó por primera ocasión la necesidad de las ocho horas laborales para los trabajadores. “La historia de los “mártires de Chicago” comienza en una convención de la Federación de trabajadores de Estados Unidos y Canadá, en 1884. En esa convención, la Federación llamó a los trabajadores a luchar por la jornada laboral de 8 horas (que se venía pidiendo desde 1860), para sustituir el día laboral de 10, 12 y hasta 16 horas que prevalecía”, se destaca en el sitió web www.sepiensa.org.mx. Y añade esa misma publicación que en ese tiempo “la Federación declaró que la jornada de ocho horas entraría a efecto el 1º de mayo de 1886.
En los meses previos a esa fecha miles de trabajadores,
organizados e independientes, f
ueron puestos en alerta. Las fuerzas
represoras policíacas y de la guardia nacional se prepararon para contrarrestar a los trabajadores, recibieron equipo y armas nuevas financiadas por poderosos líderes comerciales, que se oponían a las demandas laborales. Chicago fue el centro principal de la agitación”.
José Gómez Cerda, presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE), dice que
los horarios de 12 ó hasta 16 horas eran “normales”. Existían dos grandes organizaciones de trabajadores en Estados Unidos: “La Noble Orden de los Caballeros ( The Noble Orden of the Knights of Labor), la mayoría; y la Federación de Gremios y Uniones Organizados ( Federation of Organized Traders and Labor Union), fue precisamente en el IV Congreso de esta última organización que GABRIEL EDMONSTON presentó (la propuesta del nuevo horario)”.
En ese congreso fue aprobada la moción en 1884, “que vino a ser parte de su plan de lucha, también para otras organizaciones no afiliadas”,
precisa Gómez Cerda.
Es así como la lucha sindical se materializa a partir del Primero de mayo de 1886, con Albert Parsons, líder de la organización laboral “
Caballeros del Trabajo de Chicago”, quien dirigió una manifestación de aproximadamente 80 mil trabajadores a través de las calles de Chicago, cuya demanda central era la reducción del horario laboral a ocho horas diarias.
Esta lucha se prolongó en los días posteriores de aquella manifestación que dio paso a
una concentración masiva de alrededor de 350 mil trabajadores de toda la Unión Americana, que
acompañaron la de manda e iniciaron una huelga nacional que
afectó más de mil fábricas en Estados Unidos. Muchos consideran que estas manifestaciones fueron los primeros pasos para la
revolución de la clase trabajadora, que se levantó contra la explotación de las grandes industrias de la época, y que mantenían una constante violación a la clase obrera.
Los mártires de Chicago constituyen hoy en día
la principal inspiración de la clase trabajadora, quienes en este nuevo siglo continúan luchando p
orque esos derechos ganados en la historia de la humanidad no se pierdan.
Hoy en día los trabajadores organizados focalizan su lucha para lograr frenar las violaciones, mantener la vigencia de las conquistas obtenidas en el pasado y unir esfuerzos a nivel regional para que los gobiernos particularmente en América Latina,
eviten la suscripción de Tratados de Libre Comercio, Acuerdo internacionales que ponen en
riesgo la estabilidad laboral y que vulneran los derechos de la clase trabajadora.En el blog
www.paginasocial.blogspot.com (del Perú ) en uno de sus artículos destaca que la lucha en Estados Unidos se originó a raíz de “las condiciones laborales en aquella época eran irrisorias para los obreros norteamericanos que tenían que trabajar más de 14 horas diarias y vivían en villas humildes a las afueras de las ciudades.
El gobierno norteamericano no hizo nada para hacer respetar
el derecho de los trabajadores a las 8 horas, lo que llevó a que se llevara a cabo las huelgas, la cual fue reprochada y minimizada por la
prensa norteamericana al servicio de su burguesía…”.
Esa lucha sigue vigente hoy en día,
124 años después, donde la humanidad y en particular la clase obrera conmemorará este 1 de mayo otro día de lucha y, sobre todo, para recordar a los gobiernos actuales que la defensa de los trabajadores, es la principal bandera de lucha de las organizaciones sindicales y que la misma debe ser respetada.
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Tomada de Colatino
Digitada por Equipo Chichicaste.