Lunes, 11 de octubre de 2010

China : Potencia EmergenteChina est? expandiendo su papel dominante en las industrias energ?ticas iran?es. En Latinoam?rica, tradicional patio trasero de Washington, los sujetos son cada vez m?s desobedientes. El control se est? escapando incluso de los clientes tradicionales de EEUU. Washington reacciona a todo esto con un toque de desesperaci?n. En agosto, el Departamento de Estado advirti? de que ?si China quiere hacer negocios en todo el mundo. Es poco probable que los l?deres chinos se sientan impresionados por tales declaraciones, que constituyen el lenguaje de una potencia imperial tratando desesperadamente de aferrarse a una autoridad que ya no posee.

Por Noam Chomsky
Rebeli?n

En medio de todas las supuestas amenazas a la superpotencia mundial reinante, un rival est? emergiendo en silencio y con fuerza: China. Y Estados Unidos est? analizando de cerca las intenciones de ese pa?s.

El 13 de agosto, un estudio del Pent?gono planteaba la preocupaci?n de que China estuviera expandiendo sus fuerzas militares de manera que ?pudiera neutralizar la capacidad de los buques de guerra estadounidenses de operar en aguas internacionales?, da cuenta Thom Shanker en The New York Times.

Washington ha hecho sonar la voz de alarma de que ?la falta de transparencia de China sobre el crecimiento, las capacidades y las intenciones de sus militares inyecta inestabilidad a una regi?n vital del globo?.

Estados Unidos, por el contrario, es bastante transparente sobre sus intenciones de operar libremente a lo largo y ancho de la ?regi?n vital del globo? que rodea China (y donde sea).

EEUU publicita su vasta capacidad para hacerlo: con un presupuesto militar en crecimiento que casi alcanza al del conjunto del resto del mundo, cientos de bases militares por todo el planeta, y un indiscutible liderazgo en la tecnolog?a de destrucci?n y dominaci?n.

La falta de entendimiento de las reglas de urbanidad internacionales por parte de China qued? reflejada en su objeci?n al plan de que el portaaviones nuclear USS George Washington participara en las maniobras militares de EEUU y Corea del Sur cerca de las costas chinas en julio, alegando que este tendr?a la capacidad de hacer diana en Pek?n.

En cambio Occidente entiende que dichas operaciones se llevaron a cabo para defender la estabilidad y su propia seguridad.

El t?rmino estabilidad tiene un significado t?cnico en el discurso de las relaciones internacionales: la dominaci?n por parte de EEUU. As?, ninguna ceja se arquea cuando James Chace, ex editor de Foreign Affairs, explicaba que, a fin de conseguir ?estabilidad? en Chile en 1973, fue necesario ?desestabilizar? el pa?s, derrocando al Gobierno leg?timo del presidente Salvador Allende e instaurando la dictadura del general Augusto Pinochet, que procedi? a asesinar y torturar sin miramientos y estableci? una red de terror que ayud? a instalar reg?menes similares en otros lugares, con el apoyo de EEUU, por el inter?s de la estabilidad y la seguridad.

Es f?cil reconocer que la seguridad estadounidense requiere un control absoluto. El historiador John Lewis Gaddis, de la Universidad de Yale, dio a esta premisa una impronta acad?mica en Surprise, Security and the American Experience, donde investiga las ra?ces de la doctrina de la guerra preventiva del presidente George W. Bush. El principio operativo es que la expansi?n es ?el camino a la seguridad?, una doctrina que Gaddis rastrea con admiraci?n dos siglos hacia atr?s, hasta el presidente John Quincy.

Adams, autor intelectual del Destino manifiesto.

En relaci?n con la advertencia de Bush de que los estadounidense ?deben estar listos para acciones preventivas cuando sea necesario luchar por nuestra libertad y defender nuestras vidas?, Gaddis observa que el entonces presidente ?se estaba haciendo eco de una vieja tradici?n, en vez de establecer una nueva? al reiterar principios que varios presidentes ya hab?an defendido y que desde Adams a Woodrow Wilson ?habr?an entendido muy bien?.

Lo mismo ocurre con los sucesores de Wilson hasta el presente. La doctrina de Bill Clinton era que EEUU estaba autorizado a utilizar la fuerza militar para asegurar ?el acceso desinhibido a mercados clave, suministros energ?ticos y recursos estrat?gicos?, sin siquiera la necesidad de inventar pretextos del tipo de los de Bush hijo.

Seg?n el secretario de Defensa de Clinton, William Cohen, EEUU debe consecuentemente mantener una enorme avanzadilla de fuerzas militares ?desplegadas? en Europa y Asia ?con el fin de moldear la opini?n de la gente sobre nosotros?, y ?para forjar acontecimientos que afectar?n nuestra subsistencia y nuestra seguridad?. Esta receta para la guerra permanente ?observa el historiador militar Andrew Bacevich? es una nueva doctrina estrat?gica, que fue amplificada m?s tarde por Bush Jr. y por Barack Obama.

Como todo capo de la Mafia sabe, incluso la p?rdida m?s sutil de control puede desembocar en el desmoronamiento del sistema de dominaci?n cuando otros se animan a seguir un camino similar.

Este principio central de poder se formula como la teor?a domin? en el lenguaje de los estrategas pol?ticos. Se traduce en la pr?ctica en el reconocimiento de que el ?virus? del exitoso desarrollo independiente puede ?contagiarse? en cualquier otro lugar y, de esta manera, debe ser destruido mientras las v?ctimas potenciales de la plaga son inoculadas, normalmente a manos de brutales dictaduras.

Seg?n el estudio del Pent?gono, el presupuesto militar de China se expandi? a unos 150.000 millones de d?lares, cerca de ?la quinta parte de lo que el Pent?gono se ha gastado para operar y llevar a cabo las guerras de Iraq y Afganist?n? en ese a?o, lo cual es s?lo un fragmento del total del presupuesto militar estadounidense, por supuesto.

Las preocupaciones de Estados Unidos son comprensibles si uno toma en cuenta la virtual e indiscutida suposici?n de que EEUU debe mantener un ?poder incuestionable? sobre la mayor?a del resto de pa?ses, con ?una supremac?a militar y econ?mica?, mientras asegura la ?limitaci?n de cualquier ejercicio de soberan?a? por parte de los Estados que pueda interferir con sus designios globales.

Estos fueron los principios establecidos por los planificadores de alto nivel y expertos de pol?tica exterior durante la Segunda Guerra Mundial, cuando desarrollaron el marco para el mundo de la posguerra, el cual fue ampliamente ejecutado.

EEUU deb?a mantener esta dominaci?n en una ?Gran ?rea?, que deb?a incluir, como m?nimo, el hemisferio occidental, el lejano Oriente y el antiguo Imperio Brit?nico, incluyendo cruciales recursos energ?ticos de Oriente Pr?ximo.

Mientras Rusia comenzaba a pulverizar a los ej?rcitos nazis tras Stalingrado, las metas de la ?Gran ?rea? se extendieron lo m?ximo posible por Eurasia. Siempre se ha entendido que Europa pudiera escoger seguir una causa alternativa, quiz?s la visi?n gaullista de una Europa desde el Atl?ntico hasta los Urales. La Organizaci?n del Tratado del Atl?ntico Norte naci? en parte para contrarrestar esta amenaza y este asunto permanece muy vivo hoy en d?a en momentos en que la OTAN se expande hacia una fuerza de intervenci?n de Estados Unidos, responsable del control de ?infraestructuras cruciales? del sistema global del que depende Occidente.

Desde que se convirtiera en la potencia mundial dominante durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha buscado mantener un sistema global de control. Pero ese proyecto no es f?cil de mantener. El sistema se erosiona visiblemente, con implicaciones significativas para el futuro. China es un jugador potencial muy influyente y desafiante.

China y el nuevo orden mundial (II)

De todas las ?amenazas? al orden mundial, la m?s consistente es la democracia ?a menos que est? bajo alg?n control imperial? y, m?s generalmente, la afirmaci?n de independencia. Estos temores han guiado al poder imperial a lo largo de la historia.

En Latinoam?rica, tradicional patio trasero de Washington, los sujetos son cada vez m?s desobedientes. Sus pasos hacia la independencia experimentaron un avance adicional en febrero pasado con la formaci?n de la Comunidad de Estados de Am?rica Latina y el Caribe, que abarca a todos los pa?ses del hemisferio excepto Estados Unidos y Canad?.

Por primera vez desde las conquistas espa?ola y portuguesa hace m?s de 500 a?os, Am?rica Latina est? avanzando hacia la integraci?n, un prerrequisito para la independencia. Tambi?n est? empezando a resolver el esc?ndalo interno de un continente dotado de ricos recursos pero dominado por diminutas islas de ?lites acaudaladas en un mar de miseria.

Adem?s, las relaciones Sur-Sur se encuentran en pleno desarrollo, con China desempe?ando un papel destacado tanto como consumidor de materias primas como inversionista. Su influencia est? creciendo r?pidamente y ha superado a la de Estados Unidos en algunos pa?ses ricos en recursos.

M?s significativos a?n son los cambios en la arena de Oriente Medio. Hace 60 a?os, el influyente planificador A. A. Berle aconsej? que controlar los incomparables recursos energ?ticos permitir?a ?un control sustancial del mundo?. A su vez, la p?rdida de control amenazar?a el proyecto de dominio global. En los a?os setenta, los productores importantes hab?an nacionalizado sus reservas de hidrocarburos, pero Occidente reten?a una influencia sustancial. En 1979, Ir?n se ?perdi? con el derrocamiento de la dictadura del Sha, que hab?a sido impuesta por un golpe militar de EEUU y Reino Unido en 1953 para garantizar que este trofeo permaneciera en las manos adecuadas.

Ahora, sin embargo, el control se est? escapando incluso de los clientes tradicionales de EEUU.

Las mayores reservas de crudo se encuentran en Arabia Saud?, una dependencia estadounidense desde que EEUU desplaz? a Reino Unido en una miniguerra librada durante la Segunda Guerra Mundial. EEUU sigue siendo de lejos el mayor inversor en Arabia Saud? y su mayor socio comercial, y el pa?s ?rabe apoya la econom?a estadounidense v?a inversiones.

No obstante, m?s de la mitad de las exportaciones petroleras saud?es se dirigen ahora a Asia, y sus planes de crecimiento apuntan a Oriente. Lo mismo puede resultar cierto con Iraq, el pa?s con las segundas reservas m?s importantes del mundo, si puede reconstruirse despu?s de las asesinas sanciones impuestas por EEUU y Reino Unido y de la posterior invasi?n. Y la pol?tica de EEUU est? empujando a Ir?n, el tercer productor mundial de petr?leo, en la misma direcci?n.

China es actualmente el segundo mayor importador de crudo de Oriente Medio y el mayor exportador a la regi?n, reemplazando a EEUU. Las relaciones comerciales est?n creciendo de manera acelerada y se han duplicado en los pasados cinco a?os.

Las implicaciones para el orden mundial son significativas, como lo es el ascenso de la Organizaci?n de Cooperaci?n de Shangh?i, que incluye buena parte de Asia, pero que ha rechazado a EEUU. Se trata ?potencialmente de un nuevo c?rtel energ?tico que involucra a productores y consumidores?, comenta el economista Stephen King, autor de Perdiendo control: las amenazas emergentes a la prosperidad occidental.

Entre los dise?adores de estrategias pol?ticas y los comentaristas pol?ticos occidentales, 2010 es llamado ?el a?o de Ir?n?. La amenaza iran? se considera el mayor peligro para el orden mundial y enfoque prioritario de la pol?tica exterior de EEUU, doctrina que Europa sigue cortesmente un poco atr?s, como de costumbre. Oficialmente se reconoce que la amenaza no es militar. En realidad, la amenaza es de independencia.

Para mantener la ?estabilidad?, EEUU ha impuesto severas sanciones a Ir?n, pero, fuera de Europa, pocos est?n prest?ndole atenci?n. Los pa?ses no alineados ?la mayor parte del mundo? se han opuesto vigorosamente durante a?os a la pol?tica de EEUU hacia Ir?n.

Las cercanas Turqu?a y Pakist?n se han embarcado en la construcci?n de nuevos oleoductos hacia Ir?n, y el comercio va en aumento. La opini?n p?blica ?rabe est? tan encolerizada por las pol?ticas occidentales que la mayor?a incluso aprueba el desarrollo iran? de un arma nuclear.

El conflicto beneficia a China. ?Los inversores y comerciantes de China ahora est?n llenando un vac?o en Ir?n a medida que los inversores de muchas otras naciones, particularmente de Europa, se retiran?, informa Clayton Jones en The Christian Science Monitor. En particular, China est? expandiendo su papel dominante en las industrias energ?ticas iran?es.

Washington reacciona a todo esto con un toque de desesperaci?n. En agosto, el Departamento de Estado advirti? de que ?si China quiere hacer negocios en todo el mundo, tambi?n tendr? que proteger su propia reputaci?n, y si alguien adquiere la reputaci?n de un pa?s dispuesto a evadir y esquivar las responsabilidades internacionales, eso tendr? un impacto a largo plazo? Sus responsabilidades internacionales son claras?. En otras palabras, que debe seguir las ?rdenes de Washington.

Es poco probable que los l?deres chinos se sientan impresionados por tales declaraciones, que constituyen el lenguaje de una potencia imperial tratando desesperadamente de aferrarse a una autoridad que ya no posee. Una amenaza mucho mayor que Ir?n a su dominio internacional es una China que reh?sa obedecer sus ?rdenes. Y que, de hecho, como potencia mayor y en crecimiento, las descarta con desprecio.

Noam Chomsky, distribuido por The New York Times Syndicate.

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Chichicaste. El Salvador



Tags: Panorama Internacional, China, Noam Chomsky

Comentarios
Publicado por juliagao
Lunes, 11 de octubre de 2010 | 13:43

Ojos saltones 2 Wuaaa... Increible esa información, siempre hay que estar al tanto de toda las situaciones del mundo. Gracias por aportarla. Gestos con las manos

Publicado por Carlos
Mi?rcoles, 13 de octubre de 2010 | 4:41
Agradecidos por el aporte, este articulo de Noam Chomsky es reciente, muchas gracias por compartilo con nosotros. Si el analisis de las luchas hegemonicas en nuestro planeta necesita ser analisado para comprender hacia donde se podría mover nuestro futuro, no creen?
Publicado por Marlene
Lunes, 18 de octubre de 2010 | 6:11

No hay que decir mas, China se perfila como la proxima gran potencia mundial, sin decir mucho y sin llevar a cabo guerras para destruir otros pueblos. Gracias por compartir el articulo de Noam Chomsky