Lunes, 01 de noviembre de 2010

WikyLeaksTen?a que ocurrir. Los gobiernos llevaban tiempo preocupados con su p?rdida de control de la informaci?n en el mundo de internet. Ya les molestaba la libertad de prensa. Pero hab?an aprendido a convivir con los medios tradicionales. En cambio, el ciberespacio, poblado de fuentes aut?nomas de informaci?n, es una amenaza decisiva a esa capacidad de silenciar en la que se ha fundado siempre la dominaci?n. Si no sabemos lo que pasa, aunque nos lo temamos, los gobernantes tienen las manos libres para robar y amnistiarse mutuamente como en Francia o Italia o para masacrar a miles de civiles y dejar curso a la tortura como EE.UU. en Iraq y Afganist?n.

Por Manuel Castells

Ten?a que ocurrir. Los gobiernos llevaban tiempo preocupados con su p?rdida de control de la informaci?n en el mundo de internet. Ya les molestaba la libertad de prensa. Pero hab?an aprendido a convivir con los medios tradicionales. En cambio, el ciberespacio, poblado de fuentes aut?nomas de informaci?n, es una amenaza decisiva a esa capacidad de silenciar en la que se ha fundado siempre la dominaci?n. Si no sabemos lo que pasa, aunque nos lo temamos, los gobernantes tienen las manos libres para robar y amnistiarse mutuamente como en Francia o Italia o para masacrar a miles de civiles y dejar curso a la tortura como EE.UU. en Iraq y Afganist?n. De ah? la alarma de las ?lites pol?ticas y medi?ticas ante la publicaci?n de centenares de miles de documentos originales incriminatorios para los poderes f?cticos en EE.UU. y en otros muchos pa?ses por Wikileaks. Se trata de un medio de comunicaci?n por internet, creado en el 2007, publicado por una fundaci?n sin ?nimo de lucro legalmente registrada en Alemania pero que opera desde Suecia. Cuenta con 5 empleados permanentes, unos 800 colaboradores ocasionales y cientos de voluntarios repartidos por todo el mundo: periodistas, inform?ticos, ingenieros y abogados, muchos abogados para preparar su defensa contra lo que sab?an que se les ven?a encima.

Su presupuesto anual es de unos 300 millones de euros, producto de donaciones, cada vez m?s confidenciales, aunque algunas son de fuentes como Associated Press. Se inici? por parte de disidentes chinos con apoyos en empresas de internet de Taiw?n, pero poco a poco recibi? el impulso de activistas de internet y defensores de la comunicaci?n libre unidos en una misma causa global: obtener y difundir la informaci?n m?s secreta que gobiernos, corporaciones y, a veces, medios de comunicaci?n ocultan a los ciudadanos. La mayor parte de la informaci?n la reciben, generalmente por internet, mediante el uso de mensajes encriptados con una avanzad?sima tecnolog?a de encriptaci?n cuyo uso facilitan a quienes les quieren enviar la informaci?n siguiendo sus consejos, o sea, desde cibercaf?s o puntos calientes de wi-fi, lo m?s lejos posible de sus lugares habituales. Aconsejan no escribir a ninguna direcci?n que tenga la palabra wiki, sino utilizar otras que facilitan regularmente (tal como http//destiny. mooo.com). A pesar del asedio que han recibido desde su origen, han ido denunciando corrupci?n, abusos, tortura ymatanzas en todo el mundo, desde el presidente de Kenia hasta el lavado de dinero en Suiza o a las atrocidades en las guerras de EE.UU. Han recibido numerosos premios internacionales de reconocimiento a su labor, incluyendo los de The Economist y de Amnist?a Internacional. Es precisamente ese creciente prestigio de profesionalidad el que preocupa en las alturas. Porque la l?nea de defensa contra las webs aut?nomas en internet es negarles credibilidad. Pero los 70.000 documentos publicados en julio sobre la guerra de Afganist?n o los 400.000 sobre Iraq difundidos ahora son documentos originales, la mayor?a procedentes de soldados estadounidenses o de informes militares confidenciales. En algunos casos, filtrados por soldados y agentes de seguridad estadounidenses, tres de los cuales est?n en la c?rcel. Wikileaks tiene un sistema de verificaci?n que incluye el env?o de reporteros suyos a Iraq, donde entrevistan a supervivientes y consultan archivos.

De hecho, los ataques contra Wikileaks no cuestionan su veracidad, sino que critican el hecho de su difusi?n, so pretexto de que ponen en peligro la seguridad de las tropas y ciudadanos. La respuesta de Wikileaks: se borran los nombres y otras se?as de identificaci?n y se difunden documentos sobre hechos pasados, de modo que es improbable que puedan peligrar operaciones actuales. Aun as?, Hillary Clinton ha condenado la publicaci?n sin comentar la ocultaci?n de miles de muertos civiles y las pr?cticas de tortura que revelan los documentos. Al menos, Nick Clegg, el viceprimer ministro brit?nico, ha censurado el m?todo pero ha pedido una investigaci?n sobre los hechos.

Pero lo m?s extraordinario es que algunos medios de comunicaci?n est?n colaborando con el ataque que los servicios de inteligencia han lanzado contra Julian Assange, director de Wikileaks. Incluso un comentario editorial de Fox News aboga por su asesinato. Y sin ir tan lejos, John Burns, en The New York Times, intenta mezclarlo todo en una niebla respecto al personaje de Assange. Es ir?nico que lo haga este periodista buen colega de Judy Miller, la reportera de The Times que inform?, consciente de que era mentira, del descubrimiento de armas de destrucci?n masiva (v?ase la pel?cula La zona verde).

Esa es la m?s vieja t?ctica medi?tica: para que se olviden del mensaje: atacar al mensajero. Eso hizo Nixon en 1971 con Daniel Ellsberg, el que public? los famosos papeles del Pent?gono que expusieron los cr?menes en Vietnam y cambiaron la opini?n p?blica sobre la guerra. Por eso Ellsberg aparece en conferencias de prensa junto con Assange. Personaje de novela, el australiano Assange pas? buena parte de sus 39 a?os cambiando de lugar desde ni?o y, usando sus dotes matem?ticas, haciendo activismo hacker para causas pol?ticas y de denuncia. Ahora m?s que nunca est? en semiclandestinidad, movi?ndose de un pa?s a otro, viviendo en aeropuertos y evitando pa?ses donde se buscan pretextos para detenerlo. Por eso surgi? en Suecia, donde se encuentra m?s libre, una querella por violaci?n que luego fue desestimada por la juez (relean el principio de la novela de Stieg Larsson y ver?n una extra?a coincidencia). Y es que es el Partido Pirata de Suecia (10% de votos en las elecciones europeas) el que est? protegiendo a Wikileaks, dej?ndoles su servidor central encerrado en un b?nker bajo tierra a prueba de toda interferencia.

El drama no ha hecho m?s que empezar. Una organizaci?n de comunicaci?n libre, basada en el trabajo voluntario de periodistas y tecn?logos, como depositaria y transmisora de quienes quieren revelar an?nimamente los secretos de un mundo podrido, enfrentada a aquellos que no se averg?enzan de las atrocidades que cometen pero s? se alarman de que sus fechor?as sean conocidas por quienes los elegimos y les pagamos. Continuar?.
Ten?a que ocurrir. Los gobiernos llevaban tiempo preocupados con su p?rdida de control de la informaci?n en el mundo de internet. Ya les molestaba la libertad de prensa. Pero hab?an aprendido a convivir con los medios tradicionales. En cambio, el ciberespacio, poblado de fuentes aut?nomas de informaci?n, es una amenaza decisiva a esa capacidad de silenciar en la que se ha fundado siempre la dominaci?n. Si no sabemos lo que pasa, aunque nos lo temamos, los gobernantes tienen las manos libres para robar y amnistiarse mutuamente como en Francia o Italia o para masacrar a miles de civiles y dejar curso a la tortura como EE.UU. en Iraq y Afganist?n. De ah? la alarma de las ?lites pol?ticas y medi?ticas ante la publicaci?n de centenares de miles de documentos originales incriminatorios para los poderes f?cticos en EE.UU. y en otros muchos pa?ses por Wikileaks. Se trata de un medio de comunicaci?n por internet, creado en el 2007, publicado por una fundaci?n sin ?nimo de lucro legalmente registrada en Alemania pero que opera desde Suecia. Cuenta con 5 empleados permanentes, unos 800 colaboradores ocasionales y cientos de voluntarios repartidos por todo el mundo: periodistas, inform?ticos, ingenieros y abogados, muchos abogados para preparar su defensa contra lo que sab?an que se les ven?a encima.

Tomado de La Vanguardia



Chichicaste. El Salvador








Tags: Prensa Alternativa, Reportes, Wikyleaks, Irak War

Publicado por el_chichicaste @ 5:39  | Realidades
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Comentarios
Publicado por Sonia Argueta
Martes, 02 de noviembre de 2010 | 5:32

El numero de casos reportados es impresionante! se necesita de mucho vigor intelectual para leer tanta documentacion que incrimina a los ejercitos estadounidenses y britanicos en violaciones de los derechos humanos. Con razon han estado persiguiendo a la persona que la sostiene.