Martes, 07 de diciembre de 2010

ViolenciaLa violencia en Centroam?rica tiene otro rostro no retratado por los grandes medios de comunicaci?n. Se trata del papel que juegan las empresas transnacionales que operan en la regi?n. Desde la llegada de las bananeras a Guatemala, en los a?os cincuenta, hasta el d?a de hoy, corporaciones de todo el mundo atentan contra el medio ambiente, privatizan los recursos naturales y explotan a los trabajadores, especialmente a las mujeres. ?Los gringos de la DEA y el FBI consideran a los pandilleros la mayor amenaza para Centroam?rica, pero eluden plantearse por qu? surge la pandilla y de qui?n se nutre: la miseria.


Por Unai Aranzadi*

No es quiz? del todo acertada la idea de que, seg?n Naciones Unidas, Centroam?rica es la regi?n m?s violenta del mundo. Analizando la realidad desde el terreno, y con perspectiva hist?rica, quiz?s ser?a mas justo calificar a esta sociedad de violentada.

Desde el genocidio del mal llamado ?descubrimiento?, hasta la instauraci?n del actual neoliberalismo, Centroam?rica, y muy particularmente el tri?ngulo que abarca Guatemala, Honduras y El Salvador, ha sufrido lo indecible y no es casualidad que fen?menos ultra violentos aparentemente ?nicos y desideologizados, como por ejemplo,el de las ?maras?(pandillas juveniles con estructuras de crimen organizado), hayan surgido justamente en este espacio y tiempo.

Con la llegada de las guerras en los a?os ochenta,los ni?os,los que pudieron, los sobrevivientes, huyeron como refugiados a los Estados Unidos, especialmente a California y a la gran ciudad de Los ?ngeles. All?, despojados de identidad y arrancados del medio rural, se transformaron en adolescentes urbanos, con escasas perspectivas de futuro y sin ning?n tipo de tratamiento psicosocial; mucho menos econ?mico. A la sombra de un garaje, apostados junto a una farola y bajo la placa que da nombre a la calle, crearon ?el grupo?, el clan que les dar?a el anhelado sentido de pertenencia y protecci?n.

Para definirse, no necesitaron pensar mucho. El nombre de la pandilla, de ?la mara?, vendr?a dado por el mero letrero que daba nombre al callej?n y su ley ser?a,obviamente, la de la calle. As?, estos muchachos terminar?an siendo expulsados hasta convertirse en las estructuras de crimen organizado de hoy.

Pero ?por qu? esos episodios de violencia desmedida? ?C?mo es que nace y crece de forma implacable esa subcultura de adoraci?n a lo siniestro? Los tatuajes con s?mbolos sat?nicos, los c?digos de cuernos y mitificaci?n de la muerte est?n representados de forma desquiciada en su haber colectivo. Para Jos? Heriberto Henr?quez, ex miembro de ?La 18?, en ?la pol?tica antiterrorista o contra revolucionaria ejecutada en la etapa de los conflictos? est? la respuesta. ?Esas cosas de destrozar los cuerpos, arrancarles la cabeza, desmembrar as?, de forma tan tremenda, era algo que los militares hicieron en el campo durante las batidas contra guerrillas en la ?poca de los ochenta?. Henr?quez se refiere a lo que los soldados guatemaltecos, hondure?os y salvadore?os (entre muchos otros) aprendieron en la Escuela de las Am?ricas, un centro de instrucci?n militar con sede en Estados Unidos y Panam?, creado para entrenar a las tropas de las dictaduras impuestas por la CIA en la pr?ctica totalidad de Latinoam?rica.

En dicha instituci?n se ense?aban t?cnicas de interrogatorios y lo que ellos mismos, conscientes de los l?mites cruzados, tildaron eufem?sticamente de m?todos coercitivos o persuasivos, concebidos para aplicar espec?ficamente sobre la poblaci?n civil y, en menor medida? ?por contradictorio que parezca?, contra los miembros de las guerrillas.

Violencia razonesMauricio Funes, actual presidente de El Salvador con el Frente Farabundo Mart? para la Liberaci?n Nacional (FMLN), se?al? en su anterior etapa de periodista que ?las maras se nutren de los muchachos que las familias desestructuradas no consiguen proteger?. Es decir, la pandilla, ?clica? o ?mara? es un elemento cohesionador, que les da pertenencia, arraigo e importancia. La ?mara? reconoce a la persona del barrio; el Estado, todav?a no. La ?mara? aporta una aparente seguridad al individuo; el Estado, ni la ilusi?n de eso. El fracaso del Estado lo asume la pandilla, que asimila sin problemas aplicando, parad?jicamente, la misma regla que gusta enunciar a los trabajadores sociales de El Salvador. ?No nos importa su pasado? ?dice Carlos,un veterano reeducador social de Soyapango?. ?Nos importa su futuro?. Y para las ?maras? es lo mismo, s?lo que llevado a sus t?rminos extremos.

Para entender la dimensi?n e influencia que estas emergentes redes del crimen organizado poseen, basta con observar el acontecer diario en capitales como San Salvador, Guatemala o Tegucigalpa. En estas urbes de pobreza pavorosa, pr?cticamente cada actividad econ?mica de peque?a y mediana escala contribuye al llamado ?impuesto de guerra?.

Taxis o autobuses,comercios de muebles o puestos de comida ambulante, todos pagan impuestos a las ?maras?. ?A nosotros nos cobran ?lamenta Mario R?os,un joven taxista salvadore?o de la colonia Mejicanos? diez d?lares por taxi a la semana. Existiendo miles de nosotros, tan s?lo aqu?, en San Salvador, haga usted la cuenta de cu?ntos miles de d?lares sacan estos hijos de puta a la semana?.

El proceso de cobro es bien sencillo. ?Mandan chavalos muy jovencitos o mujeres con los que le dicen el recado. Tras recibir el papel o aviso, el jefe de nuestra estaci?n les da el pisto (dinero) y, as?, hasta la semana que viene. Ahora bien,se nos han dado casos de andar pagando a ?La 18? y, de pronto, recibir un ultim?tum de la MS. Si eso te pasa, est?s jodido. Tienen una guerra bien tenaz entre ellos?. Mario se refiere a las rivalidades territoriales que existen entre las diferentes pandillas, que muchas veces terminan con la vida del ciudadano extorsionado que se encuentra atrapado en medio.

Pero ?c?mo es posible que existan redes de este tipo sin que la Polic?a y el Ej?rcito consigan desorganizarlas? Seg?n Dick Emanuelsson, un periodista sueco con treinta a?os de experiencia en la regi?n, ?evidentemente hay corrupci?n y mareros en las fuerzas del orden, pero tambi?n hay que tener en cuenta que la inseguridad juega a favor de quien domina?, y quien domina es la oligarqu?a, la clase pol?tica tradicional, la fuerza p?blica y las empresas transnacionales. Emanuelsson y su mujer, Miriam, saben de lo que hablan. En el a?o 2005 la pareja tuvo que huir de Colombia para salvar la vida tras denunciar la connivencia del narcotraficante metido a pol?tico ?lvaro Uribe con los grupos paramilitares. En la actualidad viven, codo a codo, con los sectores populares de una humilde colonia situada en el desamparado extrarradio de Tegucigalpa.

Para Emanuelsson, y para la pr?ctica totalidad de organizaciones pro derechos humanos de Am?rica Latina, la violencia ha aumentado desde que los golpistas usurparon el Gobierno en Honduras, algo que tambi?n sucedi? durante las dictaduras sufridas en los pa?ses vecinos. ??Ejemplos??, se pregunta el escandinavo. ?Hay muchos? La violencia contra las mujeres ha aumentado. La pobreza ha aumentado. Los asesinatos de sindicalistas han aumentado. La corrupci?n ha crecido. Y as?, sucesivamente, en sentido negativo. Desde el golpe en Honduras, todo ha ido a peor,aunque fuera no se hable de ello?.

La violencia en Centroam?rica tiene otro rostro no retratado por los grandes medios de comunicaci?n. Se trata del papel que juegan las empresas transnacionales que operan en la regi?n. Desde la llegada de las bananeras a Guatemala, en los a?os cincuenta, hasta el d?a de hoy, corporaciones de todo el mundo atentan contra el medio ambiente, privatizan los recursos naturales y explotan a los trabajadores, especialmente a las mujeres. Tal como apunta la feminista salvadore?a Sandra Guevara, ?la violencia ac? tiene muchas formas. El machismo y el tr?fico de mujeres para la prostituci?n es lo visible, lo medi?tico, pero el sistema econ?mico en el que vivimos incide a?n m?s en la muerte y deterioro de nosotras. Sin embargo, de eso a los mass media no les gusta hablar, porque es abrir el debate del sistema en s? y, claro, es m?s conveniente dejarlo todo en el plano del machismo?.

Partiendo de la experiencia de las bananeras donde las mujeres trabajaban por un plato de arroz, hasta las maquilas de hoy, donde las mujeres tejen sin derechos laborales, existen un sinf?n de elementos no reconocidos por la prensa comercial con intereses o coincidencias en el sector privado. ?Cuando hablan de los asesinatos en Ciudad Ju?rez o Guatemala, mucha gente se pregunta: ?Y qu? hace tanta jovencita de madrugada sola por las calles? Pues se?ores, expliquen que van a un trabajo en la maquila (f?brica) que empieza de noche y acaba de noche. Por eso, en el tr?nsito al hogar, son vulnerables?. Sin embargo, Rosa, otra feminista del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) hondure?o, se?ala que la prensa y muchas ONGs se equivocan a la hora de definirlas como v?ctimas. ?Las mujeres ac? no somos vulnerables. Somos vulnerabilizadas por el sistema capitalista y patriarcal que nos explota?.

violencia patriarcaRecorriendo las barriadas mas deprimidas de Honduras (el pa?s m?s pobre de Am?rica despu?s de Hait?), las mujeres del FNRP exigen que no se den ?ni golpes de Estado ni golpes contra las mujeres?, pues, en su opini?n, ambos excesos est?n relacionados. La activista Jessica S?nchez se explica: ?Tener frente a m? a un militar armado defendiendo el sistema de la oligarqu?a es para m?, como mujer, la m?xima expresi?n de la violencia que sufrimos hoy las mujeres en Centroam?rica: capitalismo m?s patriarcado?.

En un despacho de Guatemala, Pablo Monsanto,quien fuera jefe de las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) durante la guerra civil, denuncia que la violencia est? ?ntimamente ligada a la desigualdad, pues Latinoam?rica, seg?n informa Naciones Unidas, es el lugar del mundo que m?s la sufre. ?Mucho dinero en pocas manos, y muchas manos con poco dinero?. Para el hoy l?der del partido Alianza Nueva Naci?n (ANN), ?hay que obtener m?s recursos en prevenci?n (educaci?n, salud, trabajo?). Ello requiere subir los impuestos a quienes viven en el lujo. La inmensa mayor?a de la poblaci?n gana tan poco que no se le puede pedir nada.

La peque?a clase media sobrevive y no puede ahorrar pr?cticamente nada, pero toda la generalidad del sector privado y las millonarias elites que de alguna manera siguen controlando estos pa?ses bien podr?an pagar lo que defraudan por evasi?n fiscal o, simplemente, contribuir de alguna manera por pura justicia social?. Entonces queda patente que ?la econ?mica es tambi?n una forma de violencia clara, aunque no reconocida?. Su compa?ero de lucha, Ceferino de Paz Gonz?lez, con 35 a?os de experiencia en la guerrilla Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG),a?ade algo m?s: ?Los gringos de la DEA y el FBI consideran a los pandilleros la mayor amenaza para Centroam?rica, pero eluden plantearse por qu? surge la pandilla y de qui?n se nutre: la miseria.

El a?o pasado, seg?n la ONU, murieron ni?itos de hambre?, aludiendo tambi?n al hecho de que hay ?maras? porque hay pobreza y hay pobreza, porque, como apunta Monsanto, ?no hay justicia social?.

El director de ?El Peri?dico? de Guatemala, Jos? Rub?n Zamora,se considera ?de centro?, pero coincide en el an?lisis de los ayer guerrilleros de izquierdas. ?La exclusi?n social y el hecho de que la poblaci?n pobre, aun siendo mayor?a, sea marginada de los espacios donde se toman las decisiones es el aut?ntico fondo del problema. Vale que haya elecciones libres, pero todos sabemos que sin plata, nadie se hace presidente hoy d?a?. Por hablar alto y claro, los oscuros intereses del Estado han intentado asesinar a Zamora ?en demasiadas ocasiones?. Le han disparado, le han secuestrado e inyectado veneno y le han colocado artefactos explosivos. ?La violencia en este pa?s es b?rbara. Al Ej?rcito y la oligarqu?a cl?sica se le han a?adido factores nuevos como las multinacionales, las maras y el narco. Al d?a de hoy, nadie sabe d?nde est? el centro de poder real, pues quiz? no exista tal y como lo hab?amos conocido hasta ahora?. La lucha por el territorio, los espacios y la tierra ?es por lo que pelean todos?. Las multinacionales ocupan y explotan los territorios de campesinos e ind?genas.

En el espacio urbano, la fuerza p?blica compite con las ?maras? por apoderarse del monopolio de la violencia, y la oligarqu?a privatizadora de los espacios p?blicos se disputa con el narco las fincas o playas que sirven de ruta para la coca. El transportista Edwin Garc?a, un retornado del exilio en los Estados Unidos que vivi? la guerra en El Salvador ?como un ni?o curioso que serv?a los caf?s en Radio Venceremos? (la radio del guerrillero FMLN), dice que viajando por Guatemala y El Salvador es f?cil reconocer que ?las causas de las guerras siguen presentes e incluso se han agravado. Prueba de ello es que hoy tenemos m?s muertos que en el pasado?. Para Garc?a, se trata de conflictos pacificados, pero no resueltos. ?Es verdad que nuestros agotados padres y los compas firmaron la paz que mejor pudieron hacer, pero fue una paz de mierda?, lamenta.

* Ver Documento orignal en PDF (1Mb), con texto y fotograf?a de Unai Aranzadi


Chichicaste. El Salvador










Tags: Centroamérica, Violencia, Sociedades Violentadas, Violencia Económica

Publicado por el_chichicaste @ 12:29  | Realidades
Comentarios (6)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Mariana Vega
Martes, 07 de diciembre de 2010 | 16:45

Muchas gracias por el esfuerzo, no había leido esta nota, ya baje el PDF, el cual trae mas imagenes.

El problema de la violencia en centroamerica pueda estar fuera de control, mientras tanto los empresarios defraudan al fisco y tienen planteado reducir el estado y todos los proyectos sociales, creo que la violencia se disparará, mientras las razones sociales por las cuales se genera existan.

Publicado por Invitado
Martes, 07 de diciembre de 2010 | 17:04

Buena idea la de digitar para la web el documento. De no haberlo leído aca no hubiera podido conocerlo. Es un escrito extenso, pero con buenos argumentos y explicaciones sobre el fenomeno de la violencia. Con tanto dinero que los grandes empresarios han evadido, muchos programas educativos hubieran podido erradicar gradualmente la desigualdad en los paises centroamericanos.Pero creo que la derecha lanzó su ataque contra la sociedad, para que las luchas sociales no florezcan, pero es un arma de doble filo, porque mientras la violencia se dispare es riesgoso invertir en estos paises, ni modo, hay que seguir acomodandose a estas condiciones subnormales a las que estas derechas nos han llevado.

Publicado por Carmen
Mi?rcoles, 08 de diciembre de 2010 | 5:13

Hola chichicastes, ratos de no venir a leerlos, veo que han mejorado la presentacion de los articulos. Gestos con las manos

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 08 de diciembre de 2010 | 10:47

Buen articulo. Hubieran colocado mas imagenes de las del documento original, el texto es extenso. Pero de todos modos se les aplaude el esfuerzo.

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 08 de diciembre de 2010 | 13:52

Parece interesante el documento, pero es bueno hacer una autocritica a este y es que mientras exista la corrupcion o sea permitica en los circulos de poder, llamese organismo de inteligencia, gobierno y empresa privada que permita que este parasito exista, nunca cesaran las muertes y se les podra llamar peligrasa, no pata para viajar, Los unicos responsables son los que diregen el estado y los empresarios. Vease la  muerte de los diputados de arena, traficando como cualquier delincuente, solo con el fin de obtener dinero impune consiguen la muerte y asi muchos mas. Es bueno que dentro del gobierno los funcionarios que son del FMLN den el ejemplo que son anticorrupcion.

Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 08 de diciembre de 2010 | 18:22

Precisamente se trata de señalar el problema y las razones por las cuales la violencia ha llegado a estos niveles, la autocritica es muy necesaria para poder superar nuestros problemas, quien mas podrá hacer que nuestras sociedades caminen por mejores rumbos, si no, nosotros mismos. Lamentablemente las razones por las que se sostienen los niveles de pobreza en los paises que hoy sufren estos problemas de la falta de seguridad ciudadana, se encuentra ligada a la falta de voluntad y la hipocrecia de las cupulas empresariales y la falta de los gobiernos para terminar con la corrupcion de los que evaden sus responsabilidades con el fisco.