S?bado, 12 de febrero de 2011

Noam ChomskyLo que ha venido pasando, incluyendo la salida de Mubarak, es espectacular y no puedo recordar nada parecido. El problema para Israel es que el nuevo gobierno de Egipto decida no jugar el hist?rico papel pasivo y opte por no colaborar con la charada que tiene montada Estados Unidos. Lo mismo con Jordania. Si tienes una democracia, quiz? la gente decida no ser c?mplice de las pol?ticas que ha seguido su pa?s. De hecho, es sorprendente aunque comprensible que el apoyo p?blico m?s fuerte que obtuvo Mubarak fuese de Israel y Arabia Saudita, los aliados tradicionales que quieren mantener el orden de las cosas. El ?nico l?der mundial que, durante las ?ltimas semanas, ha apoyado abiertamente la democracia en la regi?n es Recep Tayipp Erdogan, primer ministro de Turqu?a, quien ha jugado un papel decente en todo esto.

Por: El Librero-Prodavinci

Cuando entr? ayer a las 10 y media de la ma?ana a la oficina de Noam Chomsky, le dije a su secretaria Bev Stohl: ?Bev, Mubarak se va del gobierno?. Yo ten?a 20 minutos para culminar, pregunt?ndole sobre la situaci?n del medio oriente, una larga entrevista sobre Am?rica Latina iniciada en octubre y de la cual esta conversaci?n ser?a solo una posdata. Bev no sab?a la noticia de la ca?da de Mubarak y asegur? que Chomsky tampoco.

?Hay muchos rumores?, afirm? Chomsky para no tomar totalmente en serio lo que o?a. ?Ven?a escuchando la radio de la BBC y repet?an lo que hab?a asegurado Mubarak anoche: se ir? a su casa de veraneo, pero no dejar? el poder?. Le dije que acababa de darse la noticia en el New York Times. Como buen objetivista, es de los que necesitan ver para creer. Y si lo dice elNew York Times hay que darle cr?dito, aunque ?l mismo sea su mayor cr?tico. En cualquier caso, le plante? como escenario de la conversaci?n la salida de Mubarak y sus efectos, en particular las posibilidades del avance democr?tico en el mundo ?rabe. Al terminar se despidi? cruzando los dedos para se?alar sus esperanzas por un futuro democr?tico.

Parte del mundo ?rabe est? viviendo una epidemia de demanda de democracia. Ahora Mubarak ha dejado el poder. Implica su salida un cambio en el juego de poder de la regi?n. Se habla de revoluci?n y libertad, pero, ?pueden la democracia y la independencia consolidarse? Como dijo un fil?sofo en estos d?as, ?no podemos dar el futuro por descontado?. ?Cu?l es su esperanza personal?

Lo que ha venido pasando, incluyendo la salida de Mubarak, es espectacular y no puedo recordar nada parecido. Se le compara a estos eventos con lo que sucedi? en 1989 en Europa del Este, pero no hay comparaci?n. Por una raz?n. All? hubo un Gorbachov que manejo la situaci?n para que el sistema se mantuviera en pie. Y los poderes de Occidente lo ayudaron y apoyaron. En el caso de Europa del Este tambi?n las potencias occidentales apoyaron a los manifestantes, en el norte de ?frica ning?n poder de Occidente ha apoyado las protestas. As? que la ?nica comparaci?n posible es con Rumania, donde Ceaucescu, el m?s horrible de los dictadores, quien gozaba del cari?o y protecci?n de Estados Unidos y Gran Breta?a, que lo apoyaron casi hasta el final.

Lo que ha sucedido en T?nez, Jordania, Yemen y Egipto, muestra un nivel de valent?a y determinaci?n al que es dif?cil encontrarle situaciones an?logas. En T?nez el sistema estaba relativamente bajo control de Francia, con esp?as franceses infiltrados por doquier. Egipto, en cambio, ha estado bajo control de Estados Unidos. De modo que su situaci?n afecta directamente los intereses de Washington. Esto no es nada nuevo, por supuesto.

En los cincuenta, el presidente Eisenhower sostuvo reuniones secretas con su equipo para discutir lo que el llam? ?la campa?a de odio contra Estados Unidos?. El Consejo Nacional de Seguridad envi? un memor?ndum secreto revisando la situaci?n y en el que dec?a algo as?: hay la percepci?n en el mundo ?rabe de que Estados Unidos apoya dictadores rudos y brutales y bloquea la democracia y el desarrollo. Eso lo hacemos porque queremos mantener el control de los recursos energ?ticos. El memo dec?a que la percepci?n era m?s o menos adecuada porque eso precisamente es lo que nosotros -es decir el gobierno de Estados Unidos- deber?amos estar haciendo.

El principio de esta l?gica es que en tanto la poblaci?n permanezca pasiva, intimidada y distra?da, podemos hacer los que nos d? la gana. Y esa l?gica prevalece justo hasta este momento. As? que por ejemplo, pensemos en la filtraciones de Wikileaks en las cuales el gobierno ?rabe aparece apoyando a Estados Unidos en relaci?n con Ir?n. Bueno, investigando la prensa no pude encontrar -y creo que nadie m?s podr? hacerlo- una sola informaci?n de lo que piensa la opini?n p?blica ?rabe.

Hay encuestas de opini?n, hechas por prestigiosas compa??as estadounidenses, como la que public? hace muy poco The Brookings Institution en la que se muestra otra vez que el sentimiento de odio hacia Estados Unidos es extraordinario. Cerca de 10 por ciento de la poblaci?n ve a Ir?n como una amenaza, pero entre 80 y 90 por ciento piensa que las mayores amenazas son Israel y Estados Unidos. Incluso, la mayor?a de la poblaci?n piensa que estar?an mejor si Ir?n tuviera armas at?micas, pero eso no se reporta. Y la raz?n es un pronunciado y profundo desprecio de Estados Unidos e Israel por la democracia en el mundo ?rabe. En tanto la poblaci?n est? bajo control y tengamos a un dictador de nuestro lado, hacemos lo que queremos. Eso es realmente sorprendente.

Por eso, la situaci?n actual de Egipto y el mundo ?rabe, representa un problema. Lo que tradicionalmente ha sucedido en el punto en el que estaban las cosas antes de la salida de Mubarak es una estrategia rutinaria que ha pasado una y otra vez: Marcos en Filipinas, Duvalier en Haiti, Suharto en Indonesia. Es decir, llega un momento en el que ya no puedes apoyar a tu dictador favorito y entonces tienes que hacerlo a un lado, llamar a una transici?n ?ordenada?, expresar tu amor por la democracia y tratar de restaurar el viejo status quo lo m?s r?pido posible. Eso es lo que ha venido pasando en Egipto, aunque no sabemos si est? funcionando o no.

Pero hay un evidente conflicto entre las masas de manifestantes que se quedaron en la calle pidiendo democracia ya y esa estrategia de restauraci?n del control. Son aspiraciones contrapuestas. ?Cu?l es son las posibilidades de una democracia real?

Los poderes que vigilan ese proceso no quieren democracia real. Estados Unidos y Europa est?n aterrados con la democracia, porque la democracia puede llevar a la independencia. Se habla de islamismo radical, pero eso no tiene ning?n sentido. Estados Unidos y Gran Breta?a, por ejemplo, han apoyado tradicionalmente al extremismo isl?mico en detrimento del nacionalismo secular. Arabia Saudita el estado isl?mico m?s extremo y fundamentalista, es su m?s cercano aliado, adem?s tambi?n de ser el centro ideol?gico del terrorismo isl?mico. Sin embargo, es nuestro m?s estrecho aliado porque Obama les est? vendiendo armas por 60 mil millones de d?lares.

En Pakist?n, que es la otra gran fuente de terrorismo isl?mico, Estados Unidos se ha comprometido por a?os con la islamizaci?n del pa?s. La presidencia Ronald Reagan, a quien todos celebran ahora, coincidi? con la dictadura de Mohamed Zia-ul-Haq -la peor en una serie de atroces reg?menes- que estaba desarrollando armas nucleares. El gobierno se hizo el desentendido para seguir d?ndole apoyo a la islamizaci?n radical que establec?a las madrazas, con fondos saud?es, donde no ense?aba nada pero se hac?a que los estudiantes aprendieran de memoria el Cor?n y la yihad. Eso ha permitido que hace poco j?venes abogados aplaudan y celebren a los asesinos de Salman Taseer, gobernador de la provincia de Punjab.

Esos son los mismos abogados -islamistas radicales- que se formaron en las madrazas de Reagan-Zia-ul-Haq. Las relaciones entre Israel y Estados Unidos, que se consolidaron en 1967, obedecen a un patr?n semejante. ?Qu? pasaba ese a?o? Un conflicto esencial entre el islamismo radical, representado por Arabia Saudita, y el nacionalismo secular, bajo Gammal Abdel Nasser. Estados Unidos apoy? otra vez al islamismo radical destruyendo el nacionalismo radical. Eso contribuyo a establecer las relaciones actuales de Israel en la regi?n. As? que el islamismo radical no es el problema. El problema de fondo se llama independencia. Por ejemplo, en Am?rica Latina, Estados Unidos libr? una amarga guerra contra la iglesia cat?lica. Otra vez el problema de fondo era el control. Por eso, yendo otra vez al mundo ?rabe, Estados Unidos y Europa est?n preocupados con la democracia. La ?nica elecci?n realmente libre fue la de Palestina, transparente y supervisada por todos los ?ngulos.

Como el resultado no favorec?a los intereses tradicionales, Estados Unidos, con apoyo europeo, inmediatamente se volvi? a castigar a los palestinos. Amamos la democracia, pero solo cuando est? del lado que queremos. Es demasiado obvio. En Egipto y el resto del nor?frica, eso puede pasar, as? que est?n tratando de bloquearla mediante maniobras para restablecer el statu quo. A eso llaman una transici?n ordenada. Y no es solo una cuesti?n de votos, sino de toda una estructura socio-econ?mica.

Egipto ha atravesado un periodo neo-liberal con las consecuencias acostumbradas: empobrecimiento de la poblaci?n con el crecimiento de sectores privilegiados de extrema abundancia, incluyendo la clase pol?tica, los altos grados del ej?rcito y los sectores financieros y corporativos. Eso lo ves tambi?n en Am?rica Latina, porque ese es el modelo neoliberal. Aunque la poblaci?n no est? sufriendo la pobreza de ?frica Central o el interior de la India, su situaci?n es muy mala. Pero los garantes del statu quo deben asegurarse de que ese orden se mantenga.

La t?ctica de estos d?as hab?a sido hacer que la poblaci?n se cansara y desistiera. La mayor?a de los manifestantes son gente pobre que vive del d?a a d?a y necesita llevar comida a sus mesas. Pues se buscaba cansarlos, pues en alg?n momento el hambre y la necesidad los llevar?a de vuelta adonde estaban, a su horrible normalidad. Sin embargo, ahora no est? nada claro esta vez que esos poderes puedan mantener el control de la poblaci?n. La estrategia que puede funcionar ahora es que el ej?rcito egipcio trate de restablecer el orden con un apoyo mayoritario de la gente.

Entonces, ?cu?l es su esperanza personal?

-Que los manifestantes logren sus objetivos. Esto es que, despu?s de unas elecciones fraudulentas con un congreso fraudulento -lo que en buena medida fue lo que encendi? la protesta-, puedan llamar a elecciones libres y limpias, y que esas elecciones puedan reconducir a la sociedad egipcia en un camino de bienestar. Pero es un largo camino, como sabes.

En cuanto a Israel-Palestina, ?c?mo cambia el juego?

Estados Unidos tienen ya un plan en curso: apoyar lo que est? dado. Hay un proceso de paz. Y eso significa que Estados Unidos est? a cargo. Sabemos que Washington est? desesperado por la paz, por supuesto y por eso est? tratando de sentar juntos a dos partidos recalcitrantes: Benjamin Netanyahu y la derecha israel?, por un lado, y Mahmoud Abbas del lado palestino. Esa es supuestamente la situaci?n.

Pero esto no tiene nada que ver con la realidad. La verdad es sencilla: hay un conflicto. Por un lado, est?n Israel y Estados Unidos y del otro lado Palestina y el resto del mundo. Si hubiese una verdadera negociaci?n, estar?a a cargo de alguien de no s? de donde que pudiera reclamar cierta neutralidad. As?, de un lado estar?an Estados Unidos-Israel y del otro el mundo entero, con esas dos o tres excepciones. Te?ricamente, eso es lo que reflejan las resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organizaci?n de Naciones Unidas desde 1976, cuando Estados Unidos vet? por primera vez la resoluci?n sobre los dos estados, hasta esta fecha. Incluso la ONU ha declarado ilegales los asentamientos, lo que es tan incontrovertiblemente cierto que hasta Israel lo ha aceptado hace d?cadas. Y, en resumen, no es que la ONU sea un organismo meramente simb?lico, sino que Estados Unidos ha provisto el apoyo econ?mico, militar, diplom?tico e ideol?gico de las pol?ticas que ejerce Israel en la regi?n. Mientras eso sea as?, no hay proceso de paz, sino un proceso de capitulaci?n.

Ahora, trata de encontrar reportes sobre esto. No los encontrar?s sino muy en los m?rgenes. El problema para Israel es que el nuevo gobierno de Egipto decida no jugar el hist?rico papel pasivo y opte por no colaborar con la charada que tiene montada Estados Unidos. Lo mismo con Jordania. Si tienes una democracia, quiz? la gente decida no ser c?mplice de las pol?ticas que ha seguido su pa?s. De hecho, es sorprendente aunque comprensible que el apoyo p?blico m?s fuerte que obtuvo Mubarak fuese de Israel y Arabia Saudita, los aliados tradicionales que quieren mantener el orden de las cosas. El ?nico l?der mundial que, durante las ?ltimas semanas, ha apoyado abiertamente la democracia en la regi?n es Recep Tayipp Erdogan, primer ministro de Turqu?a, quien ha jugado un papel decente en todo esto.

Tomado de Aporrea.

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