S?bado, 23 de abril de 2011

La crucifixi?n de El Salvador
Noam Chomsky

Durante muchos a?os, la represi?n, la tortura y el asesinato fueron ejecutados en El Salvador por dictadores instalados y apoyados por el gobierno de Estados Unidos, una cuesti?n que no era de inter?s. La historia nunca fue conocida. A fines del decenio de 1970, sin embargo, el gobierno de los EE.UU. comenz? a preocuparse por un par de cosas.

Una de ellas era que Somoza, el dictador de Nicaragua, estaba perdiendo el control. Los EE.UU. estaban perdiendo una importante base para su ejercicio de la fuerza en la regi?n. Un segundo peligro era a?n m?s amenazante. En El Salvador en la d?cada de 1970, hubo un crecimiento de lo que se denomina "organizaciones populares" de las asociaciones de campesinos, cooperativas, sindicatos, Iglesia basada en grupos de estudio b?blico que evolucion? hasta convertirse en grupos de autoayuda, etc. Ello era una amenaza para la democracia.

En febrero de 1980, el Arzobispo de EI Salvador, Oscar Romero, envi? una carta al Presidente Carter en la que le suplic? no enviar ayuda militar a la junta militar que dirig?a el pa?s. Dijo que este tipo de ayudas se utilizar?an para "afinar la injusticia y la represi?n contra las organizaciones de los pueblos" que luchan "por el respeto de sus derechos humanos m?s b?sicos" (apenas noticias para Washington, huelga decir).

Unas semanas m?s tarde, el Arzobispo Romero fue asesinado mientras dec?a una misa. El neo-nazi Roberto d'Aubuisson se supone en general ser responsable de este asesinato (entre un sinn?mero de otras atrocidades). D'Aubuisson fue "l?der de por vida" del partido ARENA, que ahora gobierna El Salvador; miembros del partido, como el actual presidente salvadore?o Alfredo Cristiani, tuvieron que tomar un juramento de sangre de lealtad a ?l.

Miles de campesinos y urbanos pobres tomaron parte en una misa conmemorativa una d?cada m?s tarde, junto con muchos obispos extranjeros, pero los EE.UU. fueron notable por su ausencia. La Iglesia salvadore?a propuso oficialmente la santidad de Romero.

Todo esto pas? con apenas una menci?n en el pa?s que financi? y entren? a los asesinos de Romero. The New York Times, el "peri?dico del r?cord", no public? ning?n editorial sobre el asesinato cuando se produjo o en los a?os que siguieron, y ninguna noticia o editorial sobre la conmemoraci?n.

El 7 de marzo de 1980, dos semanas antes del asesinato, un estado de sitio hab?a sido creado en El Salvador, y la guerra contra la poblaci?n comenz? en vigor (EE.UU. continu? con su apoyo y participaci?n). El primer gran ataque fue una gran masacre en el R?o Sumpul, una operaci?n militar coordinada por los ej?rcitos hondure?os y salvadore?os en los que al menos 600 personas fueron masacradas. Los ni?os fueron cortados en pedazos con machetes, y las mujeres fueron torturadas y ahogadas. Restos de cuerpos fueron hallados en el r?o varios d?as despu?s. Hubo observadores de la iglesia, por lo que la informaci?n sali? de inmediato, pero los principales medios de EE.UU. no consideraron que fuera de valor la presentaci?n de informes.

Los campesinos fueron las principales v?ctimas de esta guerra, junto con organizadores sindicales, estudiantes, sacerdotes o cualquier sospechoso de trabajar para los intereses del pueblo. En el ?ltimo a?o de Carter, el a?o 1980, el n?mero de muertos lleg? a alrededor de 10.000, llegando alrededor de 13.000 para 1981 cuando los Reaganitas tomaron el mando.

En octubre de 1980, el nuevo arzobispo conden? la "guerra de exterminio y el genocidio contra una poblaci?n civil indefensa" librada por las fuerzas de seguridad. Dos meses m?s tarde fueron aclamados por su "valiente servicio dado al pueblo contra la subversi?n"por el favorito de EE.UU. el"moderado", Jos? Napole?n Duarte, cuando fue nombrado presidente civil de la junta.

El papel del "moderado" Duarte era proporcionar una hoja de parra para los gobernantes militares y garantizar un flujo cont?nuo de? financiaci?n de EE.UU.? despu?s de que las fuerzas armadas hab?an violado y asesinado a cuatro monjas de los EE.UU.. Esto habia suscitado algunas protestas aqu?; el sacrificio de los salvadore?os es una cosa, pero violar y matar a las monjas de EE.UU. es un claro error de Relaciones P?blicas. Los medios de comunicaci?n eludieron la historia, continuando la iniciativa de la Administraci?n Carter y su comisi?n de investigaci?n.

Reagan y sus seguidores fueron mucho m?s lejos, tratando de justificar la atrocidad, en particular el Secretario de Estado Alexander Haig y el Embajador ante Naciones Unidas Jeane Kirkpatrick. Sin embargo, se consider? que todav?a val?a la pena tener un juicio unos pocos a?os m?s tarde, mientras que exculpaban a la junta asesina y, por supuesto, a su pagador.

Los peri?dicos independientes en El Salvador, que podr?an haber informado de estas atrocidades, hab?an sido destruidos. A pesar de que eran comerciales, se les consider? ser demasiado indisciplinados para el gusto de los militares. El problema fue atendido en 1980-81, cuando el editor de uno fue asesinado por las fuerzas de seguridad, y el otro escap? al exilio. Como es habitual, estos acontecimientos fueron consideradas demasiado insignificantes como para merecer m?s de unas pocas palabras en los diarios de EE.UU.?

En noviembre de 1989, seis sacerdotes jesuitas, su cocinera y su hija, fueron asesinados por el ej?rcito. Esa misma semana, por lo menos otros 28 civiles salvadore?os fueron asesinados, entre ellos el l?der de un importante sindicato, la dirigente de la organizaci?n de mujeres universitarias, nueve miembros de una cooperativa agr?cola ind?gena y diez estudiantes universitarios.

Los cables de noticias transmitieron una historia del corresponsal de AP Douglas Grant Mine, informando como los soldados hab?an entrado en un barrio de clase trabajadora en la ciudad capital San Salvador, seis hombres fueron capturados,y un ni?o de 14 a?os de edad, entonces ellos fueron alineados contra una pared y les dispararon. Ellos "no eran sacerdotes o defensores de los derechos humanos," escribi? Mine, "de manera que sus muertes han pasado inadvertidos en gran medida"-como lo fue su historia.

Los jesuitas fueron asesinados por el Batall?n Atlacatl, una unidad de ?lite creados, entrenados y equipados por los Estados Unidos. Se form? en marzo de 1981, cuando quince especialistas en contrainsurgencia de la Escuela de Fuerzas Especiales del Ej?rcito de los EE.UU. fueron enviados a El Salvador. Desde el principio, el Batall?n se involucr? en el asesinato en masa. Un entrenador de EE.UU. describe sus soldados como "particularmente feroces .... Hemos tenido siempre dificultades con ellos para que lleguen con prisioneros en lugar de orejas".

En diciembre de 1981, el Batall?n tom? parte en una operaci?n en la que m?s de un millar de civiles fueron asesinados en una org?a de asesinato,incendio y violaci?n. M?s tarde particip? en el bombardeo de aldeas y el asesinato de cientos de civiles por disparos, ahogamiento y otros m?todos. La gran mayor?a de las v?ctimas eran mujeres, ni?os y ancianos.

El Batall?n Atlacatl fue entrenado por las Fuerzas Especiales de EE.UU. poco antes de asesinar a los jesuitas. Este ha sido un patr?n en toda la existencia del Batall?n; algunas de sus peores matanzas han ocurrido cuando recien hab?an terminado su entrenamiento de EE.UU.

En la "incipiente democracia" que fue El Salvador, adolescentes tan j?venes como de 13 a?os fueron reclutados en los barrios de los tugurios y los campamentos de refugiados y obligados a convertirse en soldados. Fueron adoctrinados con rituales adoptados de las SS Nazi, entre ellos la brutalizaci?n y violaci?n, a fin de prepararlos para los asesinatos que, a menudo, tienen matices sexuales y sat?nicos.

La naturaleza de la formaci?n del ej?rcito salvadore?o fue descrita por un desertor que recibi? asilo pol?tico en Texas en 1990, a pesar de que el Departamento de Estado solicit? de que sea enviado de vuelta a El Salvador. (Su nombre fue retenido por el tribunal para protegerlo de los escuadrones de la muerte salvadore?os).

Seg?n este desertor, los reclutas fueron entrenados para matar perros y buitres mordiendo sus gargantas y tornando sus cabezas, y tuvieron que mirar como los soldados torturaban y mataban disidentes sospechosos, arrancando sus u?as, cort?ndoles sus cabezas, cortar su cuerpo en pedazos y jugando con los miembros desmembrados por diversi?n.

En otro caso, admiti? un miembro de un escuadr?n de la muerte salvadore?o relacionado con el Batall?n Atlacatl, C?sar Vielman Joya Mart?nez, detall? la participaci?n de asesores de EE.UU. y el gobierno salvadore?o en la actividad de los Escuadrones de la Muerte. La administraci?n Bush ha hecho todo lo posible para silenciarlo y enviarlo de vuelta a una probable muerte en El Salvador, a pesar de los ruegos de las organizaciones de derechos humanos y pedidos del Congreso de que su testimonio sea escuchado. (El tratamiento de la principal testigo del asesinato de los jesuitas fue similar).

Los resultados del entrenamiento militar salvadore?o se describen gr?ficamente en la revista jesuita Am?rica por Daniel Santiago, un sacerdote cat?lico que trabaja en El Salvador. ?l relata el caso de una mujer campesina que regres? a casa un d?a para descubrir que sus tres hijos, su madre y su hermana estaban sentados alrededor de una mesa, cada una con su cabeza decapitada cuidadosamente colocada sobre la mesa en frente del cuerpo, las manos dispuestas en la parte superior " como si cada cuerpo estaba acariciando su propia cabeza ".

Los asesinos de la Guardia Nacional salvadore?a, hab?an encontrado dificultades para mantener la cabeza de un beb? de 18 meses de edad en su lugar, por lo que clavaron sus manos sobre ?l. Una olla de? pl?stico llena de sangre fue colocada en el centro de la mesa.
Seg?n el Rev. Santiago, macabras escenas de este tipo no son infrecuentes.

La gente no es s?lo asesinada por escuadrones de la muerte en El Salvador, que son decapitados y sus cabezas luego se colocan en estacas y se usan para salpicar el paisaje. Los hombres no son s?lo destripados por la Polic?a de Hacienda; sus genitales destrozados son metidos en la boca. Mujeres salvadore?as no s?lo son violadas por la Guardia Nacional; sus ?teros son cortadas de sus cuerpos y se utilizan para cubrir sus rostros. No es suficiente matar ni?os, sino que son sometidos a un arrastre de alambre de espino hasta que cae la carne de sus huesos, mientras que los padres se ven obligados a mirar.

Rev Santiago se?ala que la violencia de este tipo aument? considerablemente cuando la Iglesia comenz? a formar asociaciones de campesinos y grupos de autoayuda en un intento por organizar a los pobres.

En general, nuestro enfoque en El Salvador ha sido un ?xito. Las organizaciones populares han sido diezmadas, tal y como predijo el Arzobispo Romero. Decenas de miles de personas han sido sacrificadas y m?s de un mill?n se han convertido en refugiados. Este es uno de los m?s s?rdidos episodios de la historia de EE.UU.-y que tiene muchos casos de competir.

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Extracto del libro: What Uncle Sam Really Wants,( Lo que Realmente Quiere El Tio Sam) por Noam Chomsky




Chichicaste. El Salvador


Tags: Noam Chomsky, El Salvador, intervención EEUU

Publicado por emiliocandido @ 8:35  | Realidades
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Comentarios
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 27 de abril de 2011 | 12:34

ME PARECE EXCELENTE EL ANALISIS PRESENTADO PERO SE QUEDA CORTO PORQUE HACE FALTA MUCHO QUE AGREGARLE, COMO EL CASO DE LOS DIRIGENTES DEL FDR Y DE TODOS AQUELLOS QUE DE UNA U OTRA FORMA FUERON AFECTADOS POR LAS ORDAS FASCISTAS QUE ESTABAN DE MODA EN ESAS FECHAS DONDE LA IMPUNIDAD Y EL MILITARISMO PREDOMINABA. vALE LA PENA MENCIONAR QUE AHORA QUE SE SUPONE ESTAMOS EN UN REGIMEN DE DEMOCRACIA AUN SIGUE PREVALECIENDO LA IMPUNIDAD PORQUE AHORA MATAN Y EXTORSIONAN CON EL NOMBRE DE MS, M18, M13 ETC. Y QUIENES SON LOS QUE LAS DIRIGEN ANTIGUOS MIENBROS DE LA FUERZA ARMADA Y EL GOBIERNO DE AHORA QUE SE SUPONE TIENE ALGUN COLOR ROJO NO HACE NADA POR INVESTIGAR. SERA QUE ESTAN VENDIDOS AL IMPERIALISMO, PORQUE EL EJEMPLO LO TENEMOS CON JOAQUIN VILLALOBOS QUE FUE UN EXCELENTE GUERRILLERO MATARIFE Y SE VENDIO RAPIDO AL IMPERIALISMO, SUPONGO QUE LOS SENORES DEL FMLN ESTARAN HACIENDO LO MISMO CON EL OBJETIVO DE ACAPARAR RIQUESA.

Publicado por maslinux
Viernes, 13 de mayo de 2011 | 1:21

Si uno estudia concienzudamente el tema se advierte de lo que realmente está pasando. No quiero de ninguna manera justificar la violencia, sino dejar en evidencia.

Fijáos como los medios informativos hablan de "bandas terroristas" como ETA, las FARC o antiguamente Sendero Luminoso, hay muchos grupos de extrema izquierda que son los malos malotes del mundo. Y ahora pensad: ¿Nos informan lo que hace la derecha? En Honduras hay crimenes de la derecha a diario, contra campesinos o periodistas. Colombia brilla por los crímenes de los paramilitares enviados desde el Parlamento, En España la extrema derecha mata a inmigrantes, homosexuales... Mirad a Venezuela la propaganda que tenemos sobre lo malo y dictador que es Chávez y se ignora a Lobo. De Evo Morales se rien y de Ecuador que su presidente organizó un autogolpe. En Europa ocurre lo mismo, critican a grupos anarquistas y anticapitalistas y pasan de informar de los neonazis.